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Precios de alimentos crecen 4,75 veces hasta llegar a la góndola

En febrero se redujo la brecha entre el precio final y el que perciben los productores. Por Carlos Boyadjian.
El Economista

 La participación de los productores agrícolas en los precios finales pagados en góndola por los consumidores se incrementó 3% en febrero, respecto de enero pasado y alcanzó así el 27,9% del valor final. El dato surge del relevamiento mensual realizado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), y que determina el Índice de Precios en Origen y Destino (IPOD). Así el IPOD agrícola, en base a precios de 20 productos frutihortícolas, descendió 3,1% en la comparación con enero y 10,8% frente a febrero de 2016.

En el caso de los productos ganaderos (carne de cerdo, novillito, pollo, leche, huevo) se registró una baja en el IPOD del 9,9% cotejado con enero y 5,2% frente al mismo mes del año anterior.

De este modo, los precios de los productos agrícola-ganaderos "se multiplicaron por 4,75 veces promedio en febrero en el trayecto que hicieron desde el campo al consumidor", indica el informe.

El promedio de los 25 productos relevados, tomó los precios diarios de los supermercados y más de 200 precios en verdulerías y mercados para cada producto.

Eso significó una mejora mensual de 4,3% en la comparación con el mes de enero, cuando se registró una brecha de cuando la brecha de 4,96 veces.

El ránking "Lo que explica la reducción de la diferencia fue la mejora en las disparidades de la manzana, la naranja, pera, acelga y ajo, donde se combinaron progresos en los valores al productor con caídas en los importes al público", observa CAME. Entre los 25 alimentos que integran la canasta del IPOD relevados en febrero, en 16 de ellos se registró una reducción de la brecha y en 9 se incrementó.

Los productos agrícolas con mayores diferencias en los montos fueron mandarina, con una brecha de 19,42 veces, en segundo lugar la pera, con un aumento del 8,33 veces y la manzana 7,65 veces. Por su parte, los alimentos con menor brecha entre los valores percibidos por los productores y los pagados por los consumidores finales fueron la papa, con una disparidad de 1,86 veces y la zanahoria con una brecha de 1,91 veces.

En el caso de la acelga los precios al productor mejoraron 37,4%, mientras que los precios finales en las góndolas cayeron 3,8%; en tanto que en el ajo subió 36% el precio al productor y se contrajo el precio al público en -8,5%. En la otra punta del ránking, los agricultores de zapallito recibieron 49,7% menos, en tanto que los consumidores debieron pagar por él 4,9% más.

Y los productores de calabaza cobraron 38,9% menos por su producción pero los compradores convalidaron precios 7,4% más elevados en las góndolas.