Malezas

Malezas: costos directos para el sistema y ocultos para la empresa

Los referentes en el manejo de malezas de Aapresid y Aacrea plantearon el abordaje de la problemática pensando en todos dos puntos de vista
Chacra

29/06/17-No estaban equivocados las alertas de los especialistas y técnicos, hace solo un par de años, cuando advertían sobre la gravedad de la problemática de las malezas difíciles. Actualmente, se ven las consecuencias en las diferentes zonas agrícolas: las malezas se expanden, conquistan nuevas regiones y complejizan el manejo.

Durante la Jornada Nacional de Malezas, que se desarrolló en el INTA Pergamino, referentes de Aapresid y Aacrea analizaron el problema de dos ópticas diferentes: el primero de ellos lo hizo con una visión sistémica y, el segundo, con una visión empresaria.

Martín Marzetti, en representación de la primera asociación y como gerente general de la Red en Conocimiento de Malezas (REM), trazó un diagnóstico sobre el progreso del problema, qué está sucediendo con las herramientas de control y el daño ambiental que las malas prácticas están ocasionando sobre el sistema.

Marzetti sostuvo que actualmente son 28 los biotipos resistentes a diferentes herbicidas, 6 de ellos con resistencia múltiple. Dentro de este gran grupo, hay 9 especies de hoja fina y 8 de hoja ancha. Advirtió, por otra parte, y de acuerdo a una simulación trazada a partir del avance del problema hasta el momento, que esto seguirá creciendo. De acuerdo a él, la primera implicancia directa de este escenario es el aumento de los costos económicos para manejar el problema. De compararse esta situación con los colores de un semáforo, manifestó que luz verde tienen aquellos planteos que están gastando entre 65 a 75 dólares por hectárea para solucionar el problema; con luz amarilla están los aumentos entre 75 a 85 dólares y con luz roja los planteos por encima de 85 dólares por hectárea.

Entonces, el técnico relacionó esta dimensión directa de su análisis con la siguiente, indirecta y vinculada al impacto ambiental por el uso intensivo de herbicidas. Dijo que en Argentina se están perdiendo "muy rápidamente" diferentes modos de acción para el control de los problemas.

De esta forma, pasó a contar cuáles son las propuestas técnicas de la REM para empezar a mitigar este problema. Para ellos, un principio de solución es el manejo con "I+D", es decir, mayor "intensidad" de las rotaciones y "diversidad" de cultivos sembrados. En este caso, hizo un apartado para referirse a los cultivos de cobertura como una alternativa que brinda el "servicio ambiental" de mantener el suelo ocupado durante un barbecho. Asimismo, se refirió a la ganadería como otra opción que aporta diversidad, lo que no implica que sea una solución definitiva si el problema de infestación es grave. Finalmente, concluyó que el control químico seguirá siendo la herramienta de control clave, pero llevada adelante como mezcla de productos y con mayor adopción de herbicidas residuales. Al respecto, aclaró que de los productos químicos no hay que esperar que llegue la solución contra todas las malezas duras y racionalizando la aplicación para evitar nuevas resistencias y también mayores demandas sociales.

El aporte empresario de Fernando García Frugoni, líder del programa de malezas de Aacrea, fue complementario a la de su colega de Aapresid. Abordó la temática desde los "costos ocultos" del problema. Entonces, el técnico sostuvo que, "esta situación implica tener una rápida adaptación para poder capitalizar oportunidades".

Así, destacó tres cuestiones de impacto empresario. La primera de ellas está vinculada a los problemas de fitotoxicidad. Así, dejó pensando respecto a un control tardío: "¿Cuánto del retraso en la aplicación que estoy teniendo hoy, impacta sobre el cultivo?".

Luego se refirió a la complejización del control debido a la cantidad y dosis de productos aplicados. "Nuestro costo está en la responsabilidad del aplicador que, ahora, debe manejar paños dentro de los lotes, cambiando productos y dosis constantemente, y antes cubría una gran extensión aplicando pocos productos", advirtió. Y, finalmente, García Frugoni habló del "carry over" o la residualidad de los agroquímicos que permanecen en el suelo y no se degradan, afectando el normal crecimiento del cultivo siguiente.

Habiendo presentado las puntas de este triángulo, dijo: "La situación se asemeja a un rompecabezas. Hay un montón de herramientas disponibles para manejar el problema y el desafío es encontrar la mejor combinación de ellas para tantas situaciones como ambientes hay en el campo".

Y para concluir remarcó: "Las malezas son un problema que se complejiza y afecta la competitividad de las empresas agropecuarias. Sin embargo, al mirar hacia atrás deberíamos tener una visión optimista ya que se aprendió mucho en la búsqueda de solucionar la problemática. De esta forma, y debido a los avances, hay que ajustar la estrategia y combinar los factores de manejo para recuperar competitividad".

Nota publicada en la edición de Junio de Revista Chacra