ANÁLISIS

El "boom" ganadero no se estaría dando

El poder de compra de las empresas de cría bovina es cada vez menor.
Valor Soja

14-07-17 El precio promedio de los vientres con garantía de preñez en el remate realizado esta semana en el Rosgan se ubicaron en 9089 pesos, una cifra 7,3% inferior a la registrada un año atrás.

No es casual -conociendo ese dato- que se haya detenido el proceso de retención de vientres (necesario para incrementar la oferta de carne en el mediano plazo). En el primer semestre de 2017, el 42.5% de la faena argentina (6,15 M/cabezas) estuvo integrado por hembras, una cifra 2.1 puntos porcentuales superior a la registrada en el mismo período del año pasado, según indica el último de mercado de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes de la Republica Argentina (Ciccra).

Las categorías destinadas a invernada, en cambio, mostraron -en términos nominales- una recuperación. El precio promedio de los novillos de uno a dos años de edad fue en el remate de esta semana de 33,4 $/kg (+10,0% que en julio de 2016), lo que indica probablemente que está creciendo la implementación de sistemas de recría al tratarse de una vía de rápido ingreso a la actividad.

En los siguientes escalones se ubicaron las lotes terneras con un valor promedio negociado de 36,6 $/kg (+9,5%), vacas de invernada (otro insumo de la recría) con 17,4 $/kg (+8,4%) y terneros con 37,6 $/kg (+8,4%).

De todas maneras, ninguna categoría logró ganarle a la inflación: el Índice de Precios Básicos del Productor del Indec registró en el último año un incremento del 12,1%. El IPP mide la variación promedio de los precios percibidos por los productores argentinos de bienes básicos. El mismo excluye la oferta de bienes importados y en la ponderación de cada actividad primarias están incluidas las exportaciones.

Pero si consideramos que el valor de la hacienda es parte del "sueldo" del empresario dedicado a la cría bovina, entonces el panorama es más complejo, porque el IPC medido por el Indec en la ciudad de Buenos Aires y 24 partidos del Gran Buenos Aires en el último año registró un ajuste del 21.9%, mientras que el IPC San Luis.