ECONOMÍA

La participación del productor en el precio de los alimentos subió al 25,7%

En julio se redujo la brecha en brócoli, tomate, naranja y zapallito. Inversión y empleo en alza.
La politica online
10-08-17 La participación promedio del productor agropecuario en el precio final de los alimentos subió durante el pasado mes de julio al 25,7%, según indicó este miércoles un informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).

El documento de la entidad empresaria al que accedió LPO hace mención a la brecha entre el valor que reciben los productores y el precio que terminan pagando los consumidores en las góndolas de las principales cadenas de supermercados.

De esta manera, la CAME indicó que el mes pasado la diferencia entre las dos puntas de la cadena se redujo un 6% respecto a junio debido a la suba de precios pagados al productor en cultivos tales como el brócoli, el tomate, la naranja y el zapallito.

En el caso del brócoli, por ejemplo, el precio de origen en julio fue de $ 13,40 por kilo, mientras que en las cadenas de supermercados y verdulerías se encontró a un valor promedio de $ 35,40 por kilo, con una diferencia del 165% o de 2,65 veces.

Los productores de tomate para ensalada, por su parte, cobraron el mes pasado $ 12 por kilo, al tiempo que los consumidores lo pagaron unos $ 33,50 por kilo (+178%). La naranja, en tanto, costó $ 16 por kilo y al productor se le pagó $ 2,10 (+652%).

Por su lado, los productores de zapallito cobraron en julio $ 8,10, mientras que los consumidores lo pagaron $ 25,90 (+219%). "El mes pasado se registró la menor disparidad de precios", destacó Fabián Tarrío, presidente de CAME.

Uno de los productos con mayor diferencia de precios en julio entre origen y destino fue la pera. En este caso los consumidores pagaron en julio un precio medio de $ 35,10 por kilo y los productores cobraron solo $ 3,90 por kilo (+807%).

Uno de los casos más paradigmáticos por la importancia en la canasta básica de alimentos es la leche. En julio los tamberos cobraron $ 5,60 por litro, al tiempo que los consumidores pagaron un promedio de $ 25,40 por litro (la brecha fue del 353%).

El estudio midió también los distintos tipos de carne. En el pollo el productor recibió $ 14,90 por kilo y los supermercados lo vendieron a $ 41,20 por kilo. El kilo de novillito, en tanto, costó para los consumidores $ 142 y los productores cobraron $ 31,20.

Por último, en el caso del cerdo la diferencia entre el valor en origen y el precio en góndola fue de 554% en julio dado que se vendió al público general $ 140 por kilo, al tiempo que los chancheros cobraron $ 21,50 por kilo.