En Romang, Santa Fe

Falta de oxígeno; la causa de muerte de 7.800 peces

Así lo determinó el ministerio de Medio Ambiente de la Provincia: las creciente y las altas temperaturas, principales hipótesis, mientras se sigue investigando.
Chacra

(06-02-18) La mortandad de peces observada a principios de enero en Romang (departamento San Javier, Santa Fe, habría estado causada principalmente por la gran escasez de oxígeno disuelto, según un informe técnico efectuado efectuado desde la Dirección General de Manejo Sustentable de los Recursos Pesqueros, del ministerio de Medio Ambiente provincial.

Según el responsable del informe, biólogo Danilo Demonte, la hípótesis de muerte de unos 7800 ejemplares, "queda confirmado por los análisis (1,6 y 2,4 mg/L) y evidenciado por la conducta observada en los peces y los cangrejos.

Explicó Demonte que "el acercamiento de los peces a la superficie está relacionado con el proceso de intercambio gaseoso que se da desde la atmósfera hacia el interior del cuerpo de agua, como también lo demuestra el aspecto que presentaban los peces muertos, branquias abiertas, aletas extendidas y abdomen hinchado, habituales en muerte por asfixia.

"Esta escasez de oxígeno disuelto estaría provocada por procesos desencadenados por el gran aumento del caudal que produjeron el arrastre de materia orgánica particulada y disuelta. En la descomposición de esta materia orgánica, favorecida por la alta temperatura del agua (>28°C), se consume rápidamente el oxígeno presente en el agua, alcanzando porcentajes de saturación que oscilan en el 20 %. (bajos). 

Para confirmar la ausencia de algún factor concomitante secundario, los facultativos esperan los resultados de laboratorio, análisis que está desarrollando la Facultad de Ingeniería Química de la Universidad Nacional del Litoral (UNL).

Mientras tanto, advierten que "la materia orgánica que produce la diminución del oxígeno por oxidación puede ser de diferentes orígenes, ya sea por el transporte de la materia orgánica, acumulada en las propias superficies de las islas, por los sedimentos expuestos antes de la creciente, o ya sea por lavado de campos con suelos expuestos por la actividad agrícola, lavado de superficie altamente abonadas por las actividades pecuarias, o por conexión de napas freáticas contaminadas. Distinguir estas fuentes es algo difícil, y la proporción que aporta cada una de las mismas a la materia orgánica oxidable, es aún más complicado. Posiblemente un sistema de monitoreo continuo ayudaría a dilucidar estas interrogantes 

Además, pronostican que "las condiciones que generaron el proceso, la creciente, las altas temperaturas, alta disponibilidad de materia orgánica (peces muertos y otros restos vegetales), hace suponer que al menos en esta zona el proceso continuara hasta que baje el San Javier y se vuelvan a aislar las lagunas (la oxidación será dentro de las mismas, y la mortandad continuara, no se verá); o que el Paraná logre volcar sus aguas con mayor fuerza al sistema de la llanura diluyendo la masa de agua de lluvia".

Utilizando un equipo multiparámetro, se realizaron mediciones de los indicadores físico químico del agua, donde se determinó el oxígeno disuelto, la conductividad, el ph y la temperatura.