¿Si no cada uno de nosotros, quién?

El imperio social de la "corrección política" 

"Hay quienes pagan y hay quienes consumen (¿adivinen de qué lado están los agropecuarios?)  "El que no recoge conmigo, desparrama". (Lucas 11:13)
Chacra

No cabe duda que los argentinos, como sociedad, somos un interesante caso de estudio para analistas políticos, sociales y económicos. Entre el 55% y el 60% de los ciudadanos, según las encuestas, cree que es necesario reducir el gasto público, El Gobierno y en general, la oposición, concuerdan en afirmar que se debe mejorar la competitividad bajando los costos fiscales, laborales, logísticos. El disenso comienza cuando se discuten los cómo. El Gobierno intenta hacerlo, gradualmente, con marchas y contramarchas, con escaso apoyo de políticos y corporaciones. La oposición habla del qué, pero no explicita el cómo. Y la verdad es que hace bien, pues cuando manejo los cómo le fue como el... (no perdamos la educación y el respeto a nuestros lectores).

Es que uno de nuestros principales problemas es el imperio social de la "corrección política". Ante ciudadanos catequizados durante muchísimos años por las ideas populistas, solo algunos intelectuales aislados, muy pocos políticos y escasos medios de comunicación, se animan a proponer la discusión de temas que, en nuestra sociedad, se han tornado tabú. Parecería que el temor a perder el apoyo de los ciudadanos catequizados o a las reacciones de las minorías vocingleras, cuando no violentas, nos limita en la búsqueda imaginativa de caminos de solución a nuestros problemas.

Simplificando, podríamos decir que los estados, nacional, provincial, municipal, capturan fondos por vía de impuestos, tasas, etc. y los distribuyen. Si bien la división no se da en términos absolutos, no es exagerado decir que, por lo tanto, hay quienes pagan y hay quienes consumen (¿adivinen de qué lado están los agropecuarios?). Algunos de estos consumos tienen amplio justificativo social (salud pública, educación, etc.), lo cual no exime a los responsables de lograr máxima eficiencia y absoluta transparencia. Otros son prebendas, privilegios, subsidios injustificados y deberían ser eliminados. Si "para muestra basta un botón", veamos el caso de algunos municipios en los que, durante años, se gastó más en organizar festejos de carnaval (¡divertidos!) que en mantener caminos, canales, etc. (más aburrido, menos "popular", pero económicamente más importante).

Obviamente hay temas de muchísima mayor trascendencia, pero los abordaremos en otro momento (no queremos ser políticamente incorrectos!), Aunque sería bueno que todos nos decidamos a romper con estos tabúes e influenciemos a los formadores de opinión, opinadores seriales y políticos que "atrasan", a iniciar discusiones abiertas, sin prejuicios.

Y aquí es donde nos vamos a permitir invitar a una reflexión. ¿Estamos haciendo, a los niveles en que podemos tener algún grado de influencia, esfuerzos por orientar, inducir, a las autoridades a recoger en vez de desparramar? ¿Estamos ayudando a neutralizar, a desenmascarar, a los que "desparraman" porque el "recoger" les resta privilegios? ¿Estamos asumiendo y contribuyendo a que otros asuman que los cambios llevan tiempo y demandan esfuerzo...pero la opción, el no cambiar, es peor? Y todo manteniendo una sana y honesta actitud crítica y siendo, cada día, un poco más "políticamente incorrectos". 

(Más información en revista Chacra impresa de febrero 2018)