SALTA

Se detectó un brote de queratoconjuntivitis infecciosa bovina

A raíz de la detección de la enfermedad en la localidad de Morillo se realizó una jornada de capacitación para técnicos, productores y estudiantes.
Chacra

 06/06/18 Para hacer frente a un brote de Queratoconjuntivitis Infecciosa Bovina que afecta a los rodeos de la zona rural de Morillo, Salta, se realizó una jornada de capacitación y asistencia técnica en el Paraje El Chañar, destinada a técnicos, productores y estudiantes.

En el encuentro se brindaron conocimientos básicos sobre la enfermedad, con el objetivo de los productores tomen noción de la gravedad de la situación, y que obtengan un conocimiento práctico en el tratamiento de la afección. Se recorrieron los predios afectados y una vez identificando al animal enfermo se produjo una demostración de cómo realizar el tratamiento para lidiar con la queratoconjuntivitis infecciosa.

Lee también: El campo busca combatir a su máximo enemigo: la maleza

El médico veterinario Juan Enrique Lazarte expuso sobre la lesión en uno de los bovinos diagnosticando la gravedad, ya que el animal presentaba un claro enrojecimiento y ceguera total en ambos ojos, y señaló que el tratamiento tiene dos fases, una forma local, en donde se realizan aplicaciones directamente en la zona afectada de productos veterinarios, y una segunda parte en donde se realiza un tratamiento aplicando antibiótico intramuscular.

El tratamiento no solo implica un control farmacológico, sino que en el rodeo se debe aislar o separar los animales enfermos de los sanos para realizar el procedimiento a los afectados. Así se evita una propagación masiva, ya que se trata de una enfermedad muy contagiosa.

Recomendaciones finales

Los animales con QIB deben tratarse cuanto antes para limitar la transmisión de la enfermedad a otros animales y minimizar la aparición de posibles lesiones oculares que puedan ser más graves e incluso permanentes.

Entre las medidas preventivas se incluye el control de las moscas mediante el uso de crotales impregnados con repelentes de insectos, segar los pastos, evitar en lo posible el polvo en el heno y en los comederos, crear zonas de sombra e, indirectamente, inmunizar contra enfermedades víricas como la IBR y la diarrea vírica bovina (BVD).

Aunque la QIB no es mortal, constituye un gran problema económico ya que reduce la ganancia de peso y la producción láctea, incrementa los costes asociados al tratamiento y al tiempo suplementario invertido con los animales afectados, y puede devaluar el precio del animal.