EMPRESARIAS

Vassalli busca un inversor que destrabe la parálisis

La fábrica de cosechadoras trabaja apenas al 10% de capacidad, con crisis productiva y gerencial. Buscan un nuevo socio.

02/10/18 La experiencia de los tres concesionarios que se hicieron cargo de Vassalli Fabril a comienzos de 2016, parece no cerrar de la mejor manera. Después de negocios fallidos, ahogado en deudas y pujas judiciales, el grupo está de salida y la vuelta de la nieta del fundador Roque Vassalli ya es una realidad.

Hace unas semanas se comunicó que Mariana Rossi Vassalli, quien había cedido las acciones, recuperó el control del 60% de la histórica fábrica de cosechadoras de Firmat, Santa Fe. Fue tras una conferencia desarrollada en la seccional rosarina de Unión Obrera Metalúrgica (UOM). Allí se explicó que de los tres integrantes del grupo, Néstor Girolami aún se mantiene dentro de la firma como Presidente del Directorio, y que sus socios Sergio Barbero y Gastón Aguirre acordaron la devolución y transferencia de las acciones. "La situación es bastante crítica; estamos dispuestos a trabajar y sumar nuevos socios", sostuvo la heredera, según el diario La Capital.

Pero Girolami resiste. Resalta que en su gestión logró refinanciar la deuda contraída con el Banco Nación, tras la caída del negocio con Venezuela -la firma entró en problemas financieros por el incumplimiento del contrato-, por $ 278 millones a 15 años; que también regularizó deudas con bancos privados (ICBC, Credicoop, Macro, entre otros), la AFIP, UOM, proveedores y hasta con empleados (por $ 13 millones en 12 cuotas), pero que tras reducir casi un 40% del personal, a través de retiros voluntarios (pasó de 550 a 325), se paralizó la producción. "Había un plantel para producir 40 cosechadoras por mes pero estábamos en 10. Tuvimos que reducir porque no éramos viables y ahí comenzaron los problemas con UOM", comentó a El Cronista. Hoy trabaja al 10% de capacidad y en mayo atravesó 45 días de toma por deudas salariales.

El ejecutivo denuncia aprietes y presiones del sindicato para devolver las acciones, a las que sus socios "no aguantaron y cedieron". Igual defiende que las acciones son "sindicadas" por lo que se necesita el acuerdo de los tres. "No se pueden vender si yo no acuerdo", afirma, aunque agrega que si hay una propuesta coherente de un inversor "para que la fábrica salga adelante yo acepto". Del otro lado sostienen que "voluntariamente" tanto Barbero como Aguirre acordaron devolver sus porcentajes (30% cada uno): "Lo hicieron mediante una carta de oferta de cesión de acciones de manera irrevocable. Hay expectativa porque hay contactos con inversores", comentó Pablo Cerra, abogado del gremio, que adelantó que se convocará una asamblea para proponer un nuevo Presidente. Girolami también acepta que existen interesados: "Hay posibilidades; se abre un panorama fantástico con la exportación", afirmó.

Fuente. El Cronista