MERCOSUR

Uruguay: crece el desarrollo de compartimentos ovinos

Luego de una fase piloto en la que se envió carne a EE.UU, siguen creciendo los interesados en desarrollar el compartimento ovino de alta bioseguridad.
3 de Abril de 2019

Con una mayor demanda de corderos para Estados Unidos, con un precio diferencial para el producto que ya es una realidad y ante la posibilidad de abrir - en el corto plazo- nuevos destinos, siguen creciendo los interesados en desarrollar el compartimento ovino de alta bioseguridad.

Estados Unidos abrió en septiembre de 2017 para la carne ovina uruguaya desosada y madurada, luego de más de una década de gestiones sanitarias. Un mes después, Uruguay estaba enviando las primeras 11 toneladas de prueba.

Es una herramienta única en el mundo y Uruguay es mirado como un ejemplo que quiere ser copiado por varios países y misiones sanitarias. El primer fruto fue la apertura de Estados Unidos para la carne ovina con hueso procedente del compartimento ovino de alta bioseguridad, pero ya se están negociando otros destinos potenciales, incluso para ovinos adultos.

En ese sentido, "hay varios emprendimientos que están en vías de ejecución", adelantó el asesor privado y representante del sector privado en la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE), Jorge Bonino a El País.

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"La figura del compartimento ovino de alta bioseguridad está muy desarrollada pero también está muy bien vista para exportar semen, embriones y animales en pie en países libres de fiebre aftosa, cuando esa genética viene de países que son libres de la enfermedad, pero vacunan contra ella", argumentó Bonino.

"El compartimento es una opción para esos países donde a pesar de ser libres de fiebre aftosa, se practica la vacunación. Algunos países libres ponen la vacunación como una barrera sanitaria cuando en realidad, es no arancelaria", reconoció Bonino, que lleva más de 20 años representando al sector privado en el organismo que marca las reglas para la exportación de animales en pie y subproductos.

Tanto el sector privado como el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) son conscientes de que se debe cuidar el compartimento ovino de alta bioseguridad y son rigurosos en su instalación y control. Es el MGAP el que certifica la sanidad y garantiza la faena de los corderos en condiciones especiales.

A su vez, la sanidad en el rubro ovino está complicada. Parasitos como la lombriz del cuajo, heridas que terminan en bicheras, ayudas por la humedad y el calor, así como problemas podales, castigan al ovino en estos días.

Es un año complicado para esta parasitosis que Uruguay debería erradicar en breve, trabajando con Brasil y Argentina. Incluso hubo un proyecto piloto en la frontera con Brasil, donde se liberaron moscas estériles, que consiguió bajar las poblaciones y demostró que es posible transitar hacia el camino de la erradicación.

Fuente: Rurales El País

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