ECONOMÍAS REGIONALES

Las legumbres, con precios pinchados y retenciones

En la tendencia bajista sobre todo influye el probable repliegue en la siembra de garbanzos por el derrumbe de los precios internacionales
23 de Abril de 2019

 A pesar que las cosechas de soja y maíz están a pleno, los productores ya comienzan a planificar lo que será una nueva campaña fina 2019/20. Con una primera estimación de lo que será para los cultivos de invierno, con aumento de área para trigo (6,4 millones de hectáreas) y similar superficie para la cebada (un millón de hectáreas) en relación al ciclo previo, las legumbres de invierno no correrían la misma suerte y caerían engeneral en la superficie, sobre todo la de garbanzo.

Se explica fundamentalmente por la merma en los valores a nivel internacional y la imposición de los derechos de exportación a partir del año pasado.

Para poner en contexto, las legumbres son cultivos de invierno (se siembran entre mayo y junio y se cosechan entre noviembre y diciembre), salvo, el poroto, que es más de otoño, y que ya se se sembró este año en el NOA semanas atrás.

Tanto la arveja como la lenteja se sitúan en cercanías a Rosario y Buenos Aires, mientras que el garbanzo principalmente se siembra en elcentro norte de Córdoba (zona núcleo del cultivo), Tucumán y Salta.

En este último caso, la perspectiva es complicada para este ciclo que se avecina, según describió a Clarín Rural Nicolás Karnoubi, vicepresidente de la Cámara de Legumbres de la República Argentina (CLERA).

Si bien es la legumbre que más ha crecido en los últimos 5 años, en 2018 fue muy malo para el cultivo porque se desinflaron los precios y la demanda de un mercado internacional que depende de grandes jugadores globales, como la India.

"No creo que se siembre garbanzo a pesar que las condiciones agronómicas son muy buenas. El área se va a reducir drásticamente porque los precios no ayudan y este año se le suman las retenciones", apuntó el directivo de Clera.

Por lo que estimó que este año se reduciría un 30% el área de siembra contra las 100.000 hectáreas del ciclo 2018/19.

Según recordó, el garbanzo hizo picos de altos precios en 2016 y 2017, con valores por arriba de U$S 1.000 y tocó picos de U$S 1.300 (los de 8 milímetros, que es el tamaño standard en Argentina) pero en 2018 los precios se desplomaron a U$S 650 por tonelada.

"Cuando se le liquida al productor agropecuario, se le paga menos de U$S 300 por tonelada", precisó. Sumado a esto, agregó que todavía quedan por vender entre 30% y 40% de la producción anterior.

En el caso de la arveja, los precios son buenos, de U$S 550 por tonelada, sin embargo no alcanzan por la fuerte carga de las retenciones, por lo que el área se va a mantener entre 70.000 a 80.000 hectáreas, que es lo que se viene produciendo en los últimos años.

Parte de producción de esta legumbre, que es en su mayoría es verde, va a consumo interno (en latas) y otra se exporta, en la cual uno de los mercados más fuertes es Brasil. "Hay que seguir de cerca este mercado porque muchas veces no sigue una tendencia mundial", sostuvo.

Según el directivo de Clera, lo principal de la arveja es que tenga calidad sin embargo el año pasado no fueron buenas porque llovió mucho en la cosecha.

En relación a la lenteja, Karnoubi prevé que se siembren alrededor de 25.000 hectáreas. "La producción está estable en los últimos 10 años, no creció pero tampoco disminuyó", consideró.

Por el lado de la lenteja, es la legumbre que más se consume en la Argentina y a diferencia de otros productos, es la que menos se exporta porque no está bien valorada en los mercados internacionales.

"En los últimos años se ha complicado la cosecha de las arvejas con las lluvias porque es muy sensible al agua. Se mancha mucho y produce mucha vicia", aseguró el directivo de Clera.

"El trigo también jugó su papel sacándole protagonismo a las legumbres. Es más fácil de producir, más barato y encima tiene precio pizarra. En cambio, en las legumbres no hay precio pizarra, es muy artesanal todavía la comercialización", concluyó el vicepresidente de la cámara de legumbres.

Un caso particular es el del poroto, que ya está sembrado en las provincias de Salta y Jujuy. Es un cultivo de otoño, que se siembra en febrero y se cosecha en julio.

Para este ciclo que terminó de sembrarse creció entre un 5% a 10% más ya que el año pasado tuvo buenos precios. Se exportaron a valores superiores a U$S 1.300 la tonelada. 

Fuente: Los Andes