CLIMA

Un desastre con alto impacto productivo en Chaco

"Todo es agua, un mar de agua. Es una catástrofe natural sin precedentes", dicen productores del sudoeste provincial. Las pérdidas son incalculables.
24 de Abril de 2019

 Los productores agropecuarios chaqueños no recuerdan una situación tan complicada por inundaciones y solo se remontan, en el caso de La Tigra y de La Clotilde, al año 1986. "Todo es agua, un mar de agua, y el ruido que corre por las alcantarillas, es una catástrofe natural sin precedentes", dice a NORTE Rural Ernesto Iván, que salió a recorrer parte de los lotes inundados.

Lo mismo les sucedió en La Clotilde a Sebastián Pinczuk y a su hermano, y también a Carlos Polischuk, en sus predios el agua parece un espejo que refracta las nubes cargadas de agua.

Un cuadro complicado

El clima fue un golpe tremendo para el Chaco productivo. La situación en zonas como Gancedo, Pinedo, Hermoso Campo, Itín, zona sur de Charata, La Clotilde, Las Breñas, La Tigra y la enorme masa de agua en la zona sur de Sáenz Peña, Bajo Hondo y La Montenegrina es dramática y angustiante, sin exagerar.

Es que lo poco que se había sembrado por falta de piso hoy está inundado. Las lluvias fueron de entre 200 y hasta los 500 milímetros en menos de seis horas.

Es clara y contundente la realidad que se vive: no solo peligra la cosecha de los cultivos una vez que baje el agua y dé el piso, sino que en algunos departamentos del Chaco el productor no tiene la certeza de que pueda sembrar para la próxima campaña, lo cual se constituye en un estado de quebranto económico de los chacareros.

"Estamos viendo con estos suelos que no vamos a poder sembrar ni trigo ni girasol, o alguna siembra de servicio o cobertura", dicen productores del sudoeste.

"Esto es mi campo. Acá en Tres Isletas también estamos complicados. Ya no hay donde tener las vacas y algodón que estaba a punto de defoliarse si el clima nos dejaba esta semana, con los 165 milímetros más y un acumulado de 720 de lo que va del año, solo nos queda esperar que no llueva por un mes y ver qué se hace", contó a NORTE Rural Eduardo Trangoni del Lote 18, casi 10 kilómetros al sur de Tres Isletas.

Oscuro panorama

"Estamos inundados desde la lluvia permanente iniciada en noviembre de 2018", contó a NORTE Rural la productora Liliana Trecha, que abarca una gran franja de productores ganaderos y agrícolas. Dijo que no se pudieron sembrar lotes de soja, y se encuentra seriamente comprometida la próxima siembra de girasol, soja y algodón.

Los productores de esta parte del Chaco dicen que "los trabajos para escurrir la gran acumulación de agua existente se encuentran realizados de manera ineficiente, extemporánea y muy desorganizada, lo cual muestra una visible desventaja en las condiciones en que se encuentra el departamento 2 de Abril en comparación con departamentos aledaños".

De acuerdo con lo antes expuesto y a que se pronostican serios problemas, no solo económicos (dejando muchas personas sin trabajo, sobre todo los que viven de changas) sino también sociales, ambientales, salubres, entre otros, impactará directamente en la cadena de pagos y como consecuencia algunos comercios se verán obligados a cerrar.

"Pasturas no hay porque nosotros estamos con los campos bajo agua desde hace un tiempo, y ahora con esta última lluvia creo que lo que podía en algún lugar haber de pastura se va a perder todo", agregó.

¿Quién se va a hacer cargo de este desastre?

"Esto es a lo que llegamos, en tantos comentarios que se hacen creo que nos consolamos entre nosotros y comentamos lo drástico de estas lluvias, pero acá el productor tanto del agro como ganadero deberá usar el viejo dicho ?sálvese quien pueda?, porque es muy difícil situación y sobrevolando la zona con nuestros políticos de turno no se soluciona nada", apuntó Sergio Struss de la zona de Las Breñas.

El chacarero opinó que "bajará el agua en algún momento y se olvidarán, pero los productores nos acordaremos bien de este desastre ya que nuestros celulares sonarán con números de nuestros proveedores de insumos y así".

El asesor privado Mariano González dijo que "lo único que queda más o menos en carrera es el maíz y algo de sorgo".

"Sería muy apresurado sacar una estimación de pérdidas por el hecho de que el agua caída de está retirando, pero está yendo hacia otros lugares e incluso en lugares donde no llovió", dijo a NORTE Rural el asesor privado Mariano González. Agregó que pasó en el ciclo final de la soja y se aceleran las enfermedades, el algodón ya entrando en madurez resulta afectado también.

"Lo único que queda más o menos en carrera es el maíz y algo de sorgo, las pasturas se pierden todas, los animales se deterioran, así que es una pérdida grandísima para el Chaco", señaló.

El algodón

"En lo que es el algodón, y creo que en la soja lo mismo, tenemos que saber primero cuánto va a demorar en bajar el agua, cómo van a secar los pisos, cómo va ser el traslado de la producción con los caminos anegados. Creo que tenemos para unos meses largos", opinó Denis Konsimal, productor de la zona de Bajo Hondo, al sur de Sáenz Peña, donde cayeron cerca de 500 milímetros.

El ingeniero agrónomo Wilson Kramer comentó que al norte de Machagai, donde asesora a un grupo de productores, las pocas hectáreas de cultivo se estaban cosechando con duales y pocos kilos en las monotolvas, "ahora solo llovió 100 milímetros pero eso llevará varios días (unos 10 días de sol se calcula) para poder entrar nuevamente ya que los pisos estaban muy flojos, porque he visto que tolvas con unos 6 mil kilos, antes de la lluvia de Semana Santa, ya se querían enterrar, y con eso podemos inferir que el resto de las zonas tiene para rato", indicó.

En tanto, Javier Druzianich, productor agrícola local, dijo que "lo que sí puedo asegurar es que ya hay cese de pagos, cuentas vencidas y por vencer, productores que perdieron todo y solo el sector privado aportó y hay documentos firmados, cheques emitidos y el productor no tiene ni para subsistir", señaló.

Fuente: Diario Norte