Sierras de Córdoba

Alta Gracia, Patrimonio de la Humanidad

Estancias jesuiticas y museos se combinan con paisajes naturales que invitan a recorrer el norte cordobés. Alta Gracia, una ciudad con encanto de pueblo.
Bettina Cucagna

Destino privilegiado si los hay, la provincia de Córdoba se destaca por la riqueza de su patrimonio histórico y cultural, la permanencia de modos de vida y costumbres tradicionales, los museos, espectáculos y festivales en cada pequeño pueblo, el turismo religioso, los hermosísimos paisajes y la alegría de su gente.

En Córdoba se encuentra uno de los pocos sitios de patrimonio mundial del país: la Manzana y las Estancias Jesuiticas, inscriptas por UNESCO en el año 2000. El “Camino de las Estancias Jesuiticas reúne los testimonios de la presencia y la acción de la Compañía de Jesús a los largo de los siglos XVII y XVIII.

Llegar a la ciudad de Alta Gracia por pintorescos caminos rodeados de verde intenso, perfume de azahares y ríos que bajan desde las sierras, produce la emoción de estar en “tierra bendecida” por la Naturaleza. El recorrido atraviesa los impactantes paisajes de Santa Rosa de Calamuchita, Los Reartes, Potrero de Garay, San Clemente, Falda del Carmen y permite arribar a una localidad teñida de historia y calidez. En la ciudad nos recibe Virginia Álvarez, informante turística quien se encuentra en el edificio del Reloj Público,  monumento diseñado para conmemorar el 350 aniversario de la Ciudad.

EL CAMINO DE LAS ESTANCIAS JESUITICAS

Este itinerario turístico cultural permite descubrir y conocer los valores patrimoniales asociados a hermosos paisajes, tradiciones y costumbres que marcan la identidad de Córdoba.

La Estancia Alta Gracia se encuentra en pleno centro de la ciudad, y es una de las seis que conforman el mencionado Circuito.  La misma fue organizada por los jesuitas a partir de 1643, cuando las rancherías, corrales y sectores de quintas y chacras fueron reemplazados por el trazado urbano actual. Este “templo” es en la actualidad la Iglesia Parroquial y el Museo Nacional “Estancia de Alta Gracia-Cada del Virrey Liniers” el cual atesora importantes objetos de siglos pasados. Completan el recorrido la Estancia Santa Catalina, La Candelaria, Estancia de Caroya, Estancia Jesús María y la manzana jesuìtica Córdoba Capital.

NATURALEZA INTEGRADA A LA CIUDAD

En este destino del norte cordobés los turistas podrán encontrar cultura combinada con Naturaleza. Los caminos sinuosos y los ríos serpenteantes con agua cristalina y el cielo diáfano atrapan el espíritu de cada visitante. Alta Gracia ofrece rincones inolvidables para relajarse y contemplar el verde paisaje,  alejándose del frenético ritmo de las grandes urbes . Desandar cada sendero en bicicleta, disfrutar un paseo en burro, mateo o sulky es posible en esta ciudad que aún conserva los sonidos de antaño. Una de las tantas propuestas para vivir a pleno la Naturaleza es descansar en las costas del Arroyo Chicamtoltina, el cual recorre la ciudad de oeste a este y permite la recreación y contacto con la exuberante vegetación.

RELIGIOSIDAD Y CULTURA A FLOR DE PIEL

Esta maravillosa ciudad fue elegida como residencia de destacadas personalidades del quehacer artístico, cultural y político. El Sierras Hotel, de estilo inglés, guarda celosamente las huellas dejadas por el Virrey Cisneros, el poeta Belisario Roldán, y el presidente de la Nación Argentina, Arturo Illia. En Villa Nydia se conserva una casa de estilo inglés donde vivió la familia Guevara De la Serna. Allí se exhiben fotografías, cartas, documentos y objetos simbólicos de la infancia y adolescencia de Ernesto Che Guevara.

Y para los devotos, la réplica de la Gruta Virgen de Lourdes sorprende por su similitud con la existente en Francia. Un lugar donde la adhesión de miles de fieles se repite durante todo el año.