Aceiteros acordaron salarios y llevaron previsibilidad al sector
La industria y los sindicatos alcanzaron un entendimiento salarial anual con una suba acumulada del 29,5%, atada a la inflación esperada
Después de semanas de tensión y audiencias sin definición, la negociación aceitera llegó a un punto de acuerdo. El día de hoy, las partes cerraron una pauta salarial para todo 2026 y despejaron el principal foco de conflicto en una actividad clave para el complejo agroexportador argentino.
En el tramo previo, la paritaria se había complejizado y el acuerdo parecía demorarse, con audiencias que no lograban destrabar una salida definitiva. Sin embargo, las empresas consiguieron encauzar el diálogo y hacer que la negociación se concentrara exclusivamente en la actualización salarial.
El acuerdo alcanzado cubre todo el año 2026 y toma como referencia el Índice de Precios al Consumidor del Indec (IPC), estimado a través del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM). De esta manera, la pauta quedó alineada con una proyección de inflación.
El incremento total acumulado previsto para el período será del 29,5%. Ese porcentaje marca el camino acordado para el año completo y le otorga previsibilidad tanto a los trabajadores como a las empresas del sector.
Alcanzar un entendimiento anual permite reducir la incertidumbre laboral en un sector sensible para la logística, la industrialización y el comercio exterior. La paritaria se convirtió así en una herramienta para garantizar estabilidad en uno de los complejos más relevantes de la economía argentina.
Un acuerdo para todo el año
Uno de los aspectos más importantes del acuerdo, y que tuvo lugar en el comunicado oficial de CIARA-CEC, es que garantiza la paz social durante todo 2026. Después de semanas de tensión y audiencias sin definición, la negociación aceitera llegó a un punto de acuerdo.
El día de hoy, las partes cerraron una pauta salarial para todo 2026 y despejaron el principal foco de conflicto en una actividad clave para el complejo agroexportador argentino.Tras las dificultades iniciales para acercar posiciones, el cierre de la negociación despeja la posibilidad de nuevos conflictos salariales en el corto plazo.
Con la pauta salarial cerrada, la industria aceitera consiguió encauzar una negociación clave y evitar que el conflicto escalara en una actividad de alto impacto para el agro argentino. El acuerdo deja atrás la incertidumbre y abre un escenario de mayor previsibilidad para el funcionamiento del sector durante todo 2026.

