Aviación agrícola: el modelo uruguayo que busca marcar el rumbo en Latinoamérica
El sector aeroagrícola uruguayo fue destacado en el Congreso Latinoamericano de Aviación Agrícola por sus avances en capacitación, calidad de aplicación y trabajo conjunto.
Uruguay fue presentado como un modelo regional de profesionalización y mejora continua de la aviación agrícola durante el Congreso Latinoamericano de Aviación Agrícola, organizado por la Asociación Nacional de Empresas Privadas Aeroagrícolas (ANEPA). El encuentro reunió en Uruguay a autoridades, empresarios, pilotos, técnicos y especialistas de distintos países de América Latina, con el objetivo de intercambiar experiencias sobre regulación, capacitación, tecnología y calidad de aplicación.
La Federación Argentina de Cámaras Agroaéreas (FeArCA) participó junto con representantes de la Fundación Benet, convocados por ANEPA, para presentar el trabajo realizado en Uruguay a través del Programa de Mejora Continua APC, desarrollado por el Grupo Técnico de FeArCA. Uno de los principales resultados expuestos fue el nivel alcanzado por los aplicadores uruguayos en materia de calidad de aplicación y capacitación. Una región completa logró superar el 80% de nivel de conocimiento en calidad de aplicación, un registro que, según se destacó durante el Congreso, hasta el momento no fue superado por otra región latinoamericana evaluada bajo esta metodología.
"Uruguay demuestra que cuando un sector trabaja coordinadamente, se capacita, mide sus resultados y sostiene un proceso de mejora continua en el tiempo, es posible elevar el estándar de toda una región"
Un modelo basado en capacitación y medición
Más allá del resultado técnico, desde FeArCA destacaron especialmente cómo Uruguay consiguió alcanzar ese nivel de profesionalización. La experiencia se apoya en una fuerte cultura de trabajo conjunto entre las empresas aeroagrícolas y las instituciones, con un alto nivel de participación en las actividades de capacitación, medición y evaluación. La escala territorial de Uruguay facilita la implementación de una estrategia de alcance nacional. Sin embargo, desde FeArCA remarcaron que el modelo puede ser trasladado a países de mayor extensión, como Argentina y Brasil, adaptándolo a escalas provinciales, estaduales o regionales. "Uruguay demuestra que cuando un sector trabaja coordinadamente, se capacita, mide sus resultados y sostiene un proceso de mejora continua en el tiempo, es posible elevar el estándar de toda una región", señaló Juan Molina, representante de FeArCA y Fundación Benet durante la presentación. La propuesta plantea una metodología concreta: seleccionar una región, medir el punto de partida, capacitar a sus actores, volver a evaluar los resultados y sostener el proceso de mejora en el tiempo.
Tecnología al servicio de una mejor aplicación
El Congreso también permitió poner en discusión el rol de la tecnología en la evolución de la aviación agrícola. Durante la exposición se destacó el nivel tecnológico de la aviación agrícola uruguaya, tanto por la modernización de sus aeronaves y equipos como por el grado de profesionalización de sus operadores. En este sentido, FeArCA presentó la experiencia de "Pulverización Inteligente", desarrollada recientemente en la Exposición Rural de Palermo, donde organismos públicos y privados trabajaron con aviones, drones y equipos terrestres para comparar distintas tecnologías de aplicación. La conclusión fue que no existe una única tecnología adecuada para todas las situaciones. La eficiencia depende de conocer las características de cada escenario, medir los resultados y determinar cuál es la herramienta más apropiada para cada aplicación. Desde la Federación remarcaron que la incorporación de tecnología debe estar acompañada por conocimiento y capacitación. El objetivo del Programa APC es justamente combinar herramientas tecnológicas con mediciones objetivas para lograr aplicaciones más eficientes y responsables.
De aplicar en el campo a prestar servicios estratégicos
El encuentro también abrió la discusión sobre nuevas funciones que podría desarrollar la aviación agrícola más allá de su participación en la producción agropecuaria. Entre las alternativas analizadas apareció el potencial de las aeronaves agrícolas para participar en programas de control de mosquitos, aprovechando su capacidad para cubrir grandes superficies y responder rápidamente ante determinadas emergencias. También se abordó su posible utilización en el combate de incendios, donde la disponibilidad territorial de aeronaves, equipos e infraestructura puede convertirse en una capacidad estratégica para actuar frente a emergencias. Estas posibilidades amplían el campo de acción de la aviación agrícola y ponen en valor una infraestructura y un recurso humano que ya están distribuidos en buena parte del territorio.
Una agenda común para la aviación agrícola latinoamericana
El Congreso reunió a representantes de Argentina, Uruguay y Brasil, además de autoridades y referentes de otros países de la región, y permitió avanzar en una agenda común para la actividad. Durante el encuentro se abordaron cuestiones vinculadas con regulación, capacitación, tecnología, calidad de aplicación y nuevas funciones de la aviación agrícola. El presidente de FeArCA, Diego Martínez, destacó la importancia de fortalecer estos espacios de integración y señaló el desafío que enfrenta la actividad en un contexto de creciente regulación, donde resulta necesario mantener un diálogo permanente entre el sector y las autoridades. La experiencia uruguaya dejó así una conclusión que excede las fronteras del país: la profesionalización de la aviación agrícola no depende solamente de incorporar tecnología o renovar equipos, sino también de la capacidad del sector para trabajar de manera coordinada, capacitarse, medir sus resultados y sostener una estrategia de mejora continua. Un modelo que Uruguay logró desarrollar y que ahora busca convertirse en una referencia para otras regiones de América Latina.

