Brasil podría quedar al menos dos años fuera del mercado europeo de carne vacuna
La Comisión Europea advirtió que Brasil deberá garantizar la trazabilidad del ganado desde el nacimiento para demostrar el cumplimiento de las exigencias comunitarias sobre antimicrobianos.
La carne vacuna de Brasil podría permanecer fuera del mercado de la Unión Europea durante al menos dos años, debido a las exigencias de trazabilidad que la Comisión Europea reclama para garantizar el cumplimiento de sus normas sobre antimicrobianos.
La advertencia fue realizada por Eric Thevenard, director de auditorías sanitarias y alimentarias de la Comisión Europea, durante una comparecencia ante la Comisión de Agricultura del Parlamento Europeo. Hasta ahora, no estaba definido cuánto tiempo podría prolongarse la suspensión ni si las modificaciones de corto plazo introducidas por Brasil en su sistema de trazabilidad permitirían una rápida recuperación de las exportaciones. Sin embargo, la Comisión Europea dejó en claro que el seguimiento del animal debe estar garantizado desde su nacimiento.
El problema: la trazabilidad desde el nacimiento
La exigencia implica que, aun si Brasil resolviera de inmediato todas las deficiencias detectadas por las autoridades europeas, no podría exportar carne proveniente de animales nacidos antes de que el nuevo sistema cumpla con los requisitos comunitarios. Por eso, el horizonte de dos años está directamente relacionado con el tiempo que transcurre entre el nacimiento y la faena del ganado vacuno brasileño. Consultado por el eurodiputado irlandés Ciaran Mullooly sobre cuándo podría retomarse el comercio, Thevenard reconoció que no existe todavía una fecha concreta. "El tiempo transcurrido entre el nacimiento y el sacrificio será de alrededor de dos años. En teoría, nada antes de dos años". De esta manera, la eventual solución de las deficiencias sanitarias y de trazabilidad no implicaría una reapertura inmediata del mercado europeo, sino que obligaría a esperar a que los animales que cumplan con las nuevas condiciones completen su ciclo productivo.
"El tiempo transcurrido entre el nacimiento y el sacrificio será de alrededor de dos años. En teoría, nada antes de dos años"
Persisten las dudas por el uso de estradiol
Tras la comparecencia, Mullooly sostuvo que Brasil todavía no presentó las garantías necesarias para demostrar que sus exportaciones de carne vacuna cumplen con las normas de seguridad alimentaria de la Unión Europea. El eurodiputado también señaló que la Comisión Europea confirmó que permanecen abiertas las preocupaciones vinculadas con los controles sobre el uso de la hormona estradiol. Este punto se suma a las observaciones relacionadas con el sistema de control de antimicrobianos, que constituye uno de los principales obstáculos para la recuperación del comercio.
El eurodiputado también señaló que la Comisión Europea confirmó que permanecen abiertas las preocupaciones vinculadas con los controles sobre el uso de la hormona estradiol.
La auditoría sobre antimicrobianos, en espera
Otro aspecto señalado por el eurodiputado es que la Comisión Europea solo programará una auditoría sobre los controles brasileños de antimicrobianos cuando exista una perspectiva realista de reanudación del comercio de carne vacuna. El escenario plantea, así, una doble condición para Brasil: por un lado, deberá demostrar que cuenta con un sistema de trazabilidad capaz de seguir a los animales desde el nacimiento y, por otro, deberá avanzar en las garantías exigidas sobre el uso y control de antimicrobianos y estradiol. Mientras tanto, la posibilidad de volver a colocar carne vacuna en el mercado comunitario queda condicionada no solo a la corrección de las deficiencias actuales, sino también al paso del tiempo necesario para que los animales alcanzados por un sistema de trazabilidad compatible con las exigencias europeas lleguen a faena.

