Duty Free: dinamismo turístico y desafío para los comercios locales
La Fundación Mediterránea analiza el impacto de habilitar tiendas libres de impuestos en los pasos fronterizos del noreste argentino. La clave para captar divisas sin perjudicar a las Pymes de la zona
La reciente actualización del marco normativo que autoriza la instalación de tiendas libres de impuestos (Duty Free Shops) en cualquier paso fronterizo habilitado cobra un interés estratégico prioritario para el Noreste Argentino (NEA). La región cuenta con una extensa franja limítrofe con Brasil, Paraguay y Uruguay, donde el turismo de compras y el tránsito fluido de personas forman parte del entramado económico cotidiano.
Según un reciente informe de coyuntura de la Fundación Mediterránea (IERAL), esta medida representa una herramienta clave para dinamizar la economía local, promover el turismo e incentivarlo el consumo. Sin embargo, también plantea un importante llamado de atención sobre la competitividad de los comercios tradicionales de la zona.
El modelo argentino y la franquicia para residentes
Amparado en la Ley N° 22.056, el régimen exime de tributos aduaneros, IVA e impuestos internos a las mercaderías destinadas a viajeros en aeropuertos, puertos y pasos de frontera.
A diferencia del modelo uruguayo, orientado de forma exclusiva a turistas extranjeros, la Argentina adoptó un esquema similar al de Brasil: permite la compra a sus propios residentes utilizando la franquicia terrestre adicional de USD 500 libres de impuestos.
Para evitar el contrabando "hormiga", el sistema contempla la fiscalización digital en tiempo real a cargo de la Agencia de Regulación y Control Aduanero (ARCA), cruzando datos con Migraciones para descontar automáticamente el cupo de la franquicia.
Potencial de captura de divisas en la región
El impacto potencial en el NEA es significativo: de los 65 pasos fronterizos habilitados actualmente en el país, 37 pertenecen al NEA (el 56% del total nacional).
Entre los puntos de mayor tránsito del país se destacan cruces clave como el Puente Internacional Tancredo Neves y Posadas-Encarnación en Misiones, Paso de los Libres en Corrientes y el Puente San Ignacio de Loyola en Formosa.
El informe resalta que los excursionistas argentinos que cruzan en el día gastan, en promedio, entre US$ 33 y US$ 38 por persona cuando viajan a Paraguay y Brasil, respectivamente. La presencia de tiendas libres de impuestos en los pasos limítrofes permitiría captar localmente parte de ese consumo, reteniendo divisas dentro del circuito nacional.
Restricciones y asimetrías con el comercio tradicional
La normativa establece exclusiones claras: no se pueden comercializar bienes como maquinaria agrícola e industrial, materiales de construcción, electrodomésticos de gran porte, neumáticos, combustibles, alimentos de la canasta básica ni textiles.
Pese a estas restricciones, los comercios Pyme de las ciudades fronterizas enfrentan una clara desventaja competitiva en rubros permitidos (como indumentaria, electrónica de menor tamaño o bebidas), ya que deben asumir la carga completa de impuestos nacionales, provinciales y tasas municipales.
Recomendaciones para equilibrar el impacto
Para mitigar el posible "efecto sustitución" sobre el comercio minorista local, desde la Fundación sugieren una serie de acciones clave para el sector público y privado. En primer lugar, proponen adjudicar las concesiones comerciales mediante licitación pública para garantizar la igualdad de oportunidades entre los empresarios de la zona. Asimismo, en materia de sinergia productiva, aconsejan incluir productos de origen nacional o regional dentro de las tiendas libres de impuestos para potenciar a la industria local.
En tanto, en lo que respecta a la presión tributaria sobre el comercio tradicional, recomiendan ajustar los regímenes de retención y adecuar las tasas municipales para que correspondan estrictamente a servicios prestados y no a las ventas.

