El campo gana peso en Europa: el 95% lo considera clave para el futuro
El 95% considera estratégicas a la agricultura, la ganadería y las zonas rurales para el futuro de Europa, mientras que el 93% destaca la necesidad de garantizar un suministro estable de alimentos.
La agricultura y la ganadería ocupan un lugar estratégico en la mirada de los ciudadanos europeos. Según el último Eurobarómetro de la Comisión Europea, el 95% de los encuestados considera importantes a la agricultura, la ganadería y las zonas rurales para el futuro de Europa, mientras que el 93% considera fundamental garantizar un suministro estable de alimentos en la Unión Europea. La encuesta también muestra un consumidor cada vez más atento a la calidad y el origen de los alimentos al momento de decidir una compra.
Fuerte respaldo a la política agrícola
El reconocimiento de la importancia del sector productivo se refleja también en el respaldo a la Política Agrícola Común (PAC). El 70% de los ciudadanos consultados considera que la política beneficia al conjunto de los europeos. Entre los principales aportes atribuidos a la PAC aparece, en primer lugar, la capacidad de garantizar un suministro estable de alimentos, una función valorada por el 93% de los encuestados. También obtienen una valoración elevada el mantenimiento de precios razonables para los consumidores y la gestión sostenible de los recursos naturales, con un 92%, y el fortalecimiento del papel de los agricultores dentro de la cadena alimentaria, con un 91%. A su vez, alrededor del 85% considera importante aumentar la competitividad del sector agrario como uno de los objetivos de la política agrícola. Más de dos de cada tres europeos creen, además, que la PAC está cumpliendo sus objetivos vinculados con la protección ambiental y la lucha contra el cambio climático.
Entre los principales aportes atribuidos a la PAC aparece, en primer lugar, la capacidad de garantizar un suministro estable de alimentos, una función valorada por el 93% de los encuestados.
El origen europeo gana peso en las decisiones de compra
Uno de los datos novedosos del Eurobarómetro es la consulta sobre la importancia que tiene para los consumidores el origen comunitario de los alimentos. Casi ocho de cada diez europeos consideran que comprar productos originarios de la Unión Europea es un factor importante o muy importante. La procedencia no es el único atributo que gana relevancia. Cerca de nueve de cada diez consumidores también consideran decisivos que los alimentos provengan de cadenas de suministro cortas, que hayan sido producidos bajo estándares ambientales y de bienestar animal más exigentes y que cuenten con sellos de calidad. En este contexto, la Comisión Europea prepara una nueva campaña denominada "European food", anunciada por la presidenta Ursula von der Leyen durante su discurso sobre el Estado de la Unión de 2025.
Seguridad alimentaria, en el centro de las preocupaciones
La percepción sobre la seguridad alimentaria también es mayoritariamente positiva. La mayoría de los ciudadanos considera que la seguridad alimentaria aumentó o se mantuvo estable durante los últimos diez años. Sin embargo, existe una preocupación clara frente al impacto del clima. Más de nueve de cada diez encuestados reconocen que los fenómenos meteorológicos extremos pueden afectar la seguridad y el abastecimiento de alimentos.El dato refleja una de las principales tensiones que enfrenta la producción agropecuaria: garantizar alimentos suficientes y de calidad en un contexto de creciente exposición a eventos climáticos extremos.
Más de nueve de cada diez encuestados reconocen que los fenómenos meteorológicos extremos pueden afectar la seguridad y el abastecimiento de alimentos.
Qué esperan los europeos de la política agropecuaria
Cuando se consulta sobre las prioridades para el futuro de la política agrícola y de desarrollo rural, el objetivo que aparece en primer lugar es garantizar alimentos seguros, saludables, sostenibles y de alta calidad. Después aparecen dos demandas directamente vinculadas con productores y consumidores: precios razonables para los consumidores, mencionados por el 55%, y un nivel de vida justo para los agricultores, señalado por el 53%. La lista continúa con garantizar un suministro estable de alimentos, con el 50%; proteger el medio ambiente y combatir el cambio climático, con el 47%; producir de manera sostenible, con el 46%; y generar crecimiento y empleo en las zonas rurales, con el 45%.

