El girasol acelera la siembra y apuesta a mayor superficie
La campaña 2026/27 comenzó con 701.000 hectáreas implantadas y un avance nacional del 23,4%. A este escenario se sumó una proyección de 3 millones de hectáreas, luego de que la intención de siembra subiera 5,3%
La actividad girasolera llegó al inicio de una nueva campaña con perspectivas positivas. El avance temprano de las labores, el fuerte incremento de la molienda y una demanda internacional en expansión conformaron un escenario favorable, aunque la recuperación de la oferta mundial podría agregar presión sobre las cotizaciones.
De acuerdo con el informe de coyuntura de septiembre elaborado por la Asociación Argentina de Girasol (ASAGIR), el área nacional alcanzaría los 3 millones de hectáreas. Al 9 de septiembre ya se habían cubierto cerca de 701.000 hectáreas, equivalentes al 23,4% de la superficie prevista.
Ese progreso se ubicó 5,1 puntos porcentuales por encima del promedio histórico para la fecha. El NEA lideró las tareas con el 94% de los lotes implantados, seguido por el centro-norte de Santa Fe, donde se alcanzó el 50% ante la ausencia de precipitaciones. Sin embargo, en Buenos Aires y La Pampa, dos zonas determinantes para el cultivo, los trabajos todavía no habían comenzado.
Las previsiones de cosecha presentaron una marcada diferencia entre fuentes internacionales. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) calculó 8 millones de toneladas para la Argentina, mientras que Oil World estimó 6,4 millones, a partir de 3,12 millones de hectáreas y un rendimiento medio de 2,05 toneladas por hectárea.
La industria aceleró su nivel de actividad
En marzo el procesamiento alcanzó un máximo de 567.144 toneladas. Y en el acumulado enero-julio las fábricas llegaron a las 3,42 millones de toneladas, volumen que superó en 25,4% al registrado durante igual período de 2025.
En cuanto al ingreso de divisas, el Consejo Agroindustrial Argentino sostuvo que el complejo representó el 7,6% de los despachos agroindustriales del país, luego de registrar una mejora interanual del 100,1%. A la vez, las compras correspondientes al ciclo 2025/26 sumaron 5,177 millones de toneladas, un 46% más que en la temporada anterior y para 2026/27, las operaciones anticipadas ya alcanzaban las 231.800 toneladas.
En este contexto, el USDA proyectó una producción global de 63,55 millones de toneladas, con una suba anual del 15,4%, impulsada por la recuperación de Ucrania, Rusia y la Unión Europea. A su vez, la molienda aumentaría 13,3%, hasta 56,53 millones, mientras que el consumo de aceite avanzaría otro 13%.
De acuerdo con el informe de ASAGIR, pese a la mayor disponibilidad esperada, los valores se mantuvieron firmes durante septiembre. Para la nueva cosecha, las cotizaciones de abril a junio de 2027 bajaron a US$ 1.225, ante la expectativa de una mayor oferta mundial.
De esta manera, el girasol inició la nueva campaña con una combinación favorable de mayor superficie, fuerte actividad industrial y exportaciones en alza. Sin embargo, la recuperación de la producción mundial podría limitar los precios, por lo que el resultado final dependerá de que el crecimiento de la oferta encuentre una demanda capaz de sostenerlo.

