El girasol se encamina a un récord histórico de siembra
La intención para la campaña 2026/27 alcanzaría los 3 millones de hectáreas, un 5,3% más que en el ciclo anterior y 33,3% por encima del promedio de los últimos cinco años
A pocas semanas del inicio de las labores en las regiones más tempranas, el relevamiento de la Bolsa de Cereales mostró perspectivas favorables para la oleaginosa, impulsadas por los planes de expansión en el NEA, Buenos Aires y La Pampa. Sin embargo, la estimación todavía depende de la evolución climática, el escenario económico y la disponibilidad de semillas.
De acuerdo con la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) los núcleos productivos del sur bonaerense y La Pampa presentan las expectativas con aumentos entre 5% y 15%. Las dificultades de transitabilidad que afectaron la implantación de cultivos de invierno dejaron lotes disponibles que podrían pasar a girasol, considerado por los productores como el "cultivo más seguro".
En el NEA, la intención también permanece firme y con tendencia ascendente gracias a las buenas reservas de humedad. La región no había conseguido superar las 230.000 hectáreas entre los ciclos 2020/21 y 2024/25, principalmente por la falta de agua durante la ventana de implantación.
Fuente: Bolsa de Cereales
La productividad obtenida en 2024/25, junto con la recuperación de superficie y el récord productivo de la última campaña, alentaron por segundo año consecutivo los planes de crecimiento en el norte. Allí, la oleaginosa podría incorporarse como antecesora de soja o maíz.
En la franja central la situación es diferente, ya que las perspectivas oscilan entre la estabilidad y una reducción. Algunos departamentos de Santa Fe registrarían caídas por el traslado de lotes hacia el cereal, favorecido por la expectativa de mayores precipitaciones.
Mientras que Córdoba y San Luis mantendrían sus niveles luego de haber más que duplicado el promedio histórico en los últimos años. De todos modos, la superficie definitiva dependerá de la presión de la chicharrita sobre el maíz, porque de resultar elevada, el girasol podría captar parte de esos planteos.
El Niño condicionaría los planes
La campaña atravesará una transición hacia un evento El Niño de considerable intensidad. Durante la primavera se esperan lluvias más abundantes en el este del área agrícola, que podrían dificultar las tareas, mientras el oeste tendría registros normales o superiores acompañados por temperaturas muy elevadas.
Para el verano de 2027 se proyectan precipitaciones abundantes en el norte de la Región Pampeana, con riesgo significativo de excesos hídricos y una mayor presión sanitaria. Hacia el final de la estación también podrían regresar los vientos polares y generar heladas tempranas en el oeste y el sur pampeano.
Además del tiempo, la disponibilidad de semilla aparece como otro factor de incertidumbre. En este sentido, el informe detectó faltantes puntuales de híbridos oleicos y compras preventivas por parte de productores que buscan asegurar los insumos necesarios.
Los precios mejoraron las perspectivas
En el plano internacional, el aceite de girasol llegó a USD 1.510 por tonelada, con una suba interanual del 26,3%. Mientras que el valor FOB argentino previsto para la época de cosecha se ubicó alrededor de USD 1.314, un 15% por encima del año pasado.
Fuente: Bolsa de Cereales
La demanda mundial también crecería con fuerza, ya que se espera que las importaciones alcancen un máximo de 14,2 millones de toneladas, 21,3% más que en 2025/26. India seguiría como principal comprador y China elevaría sus adquisiciones de 600.000 a un millón de toneladas.
Los márgenes sostuvieron la competitividad
En el mercado local aumentaron los costos de implantación, con alzas cercanas al 19% en la urea, 12% en el fosfato diamónico, 4% promedio en los herbicidas y 49% en los combustibles. En cambio, las semillas mantuvieron sus valores.
Pese a esos incrementos, la mejora del precio del cultivo superó el avance de la mayoría de los gastos y fortaleció los márgenes proyectados. De esta manera, la relación insumo-producto mejoró un 27% interanual para las semillas y un 13% para los fertilizantes, aunque empeoró un 15% en el caso del combustible.
Por su menor demanda de insumos, el girasol conservaría una ventaja relativa frente a la soja y el maíz. Esa competitividad, con el crecimiento previsto en el norte y el sur del país, permitiría alcanzar la mayor extensión de la historia, aunque el récord quedará sujeto a que el clima, los costos y la oferta de semillas acompañen durante los próximos meses.

