El nuevo mapa arancelario de EE. UU. deja sin cambios a la Argentina
La administración estadounidense aplicó un nuevo esquema de sobretasas a 60 países, pero mantuvo sin cambios las condiciones de acceso para los exportadores argentinos, incluidas las cuotas de carne y las exenciones para productos agroindustriales
El Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR), Jamieson Greer, anunció una serie de sobretasas arancelarias tras dar por concluidas las investigaciones realizadas al amparo de la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974. La medida alcanza a 60 países, entre ellos la Argentina, que representan el 99,4% de las importaciones norteamericanas. El argumento central de la administración estadounidense es la falta de imposición o aplicación eficaz de prohibiciones al ingreso de productos elaborados bajo trabajo forzoso, lo que consideran un acto de competencia desleal contra su economía y sus trabajadores.
El esquema anunciado establece tres niveles de alícuotas diferenciales. Se fijó un 10% adicional sobre el arancel de Nación Más Favorecida (NMF) para naciones con regímenes parciales o compromisos enmarcados en Acuerdos sobre Comercio Recíproco (como Argentina, Canadá, México y el Reino Unido); un tope de entre 10% y 12,5% para la Unión Europea, Japón, Corea, Taiwán y Suiza; y un 12,5% directo para el resto de los países investigados, entre los que figuran China, Brasil, Uruguay y Australia.
Excepciones clave para el sector agroindustrial
A pesar de la aplicación de las sobretasas, el USTR publicó una lista con más de 2.000 productos exceptuados a nivel global para evitar el desabastecimiento o perturbaciones en su mercado interno. Dentro del ámbito agroindustrial, la medida exime del pago de aranceles adicionales a embarques de carne bovina y despojos (tanto enfriados como congelados), papa semilla, tomates frescos, hortalizas, frutas frescas (como cítricos, paltas y bananas), azúcar, cacao e infusiones como té, café y yerba mate.
En el caso particular de la Argentina, la resolución mantiene sin cambios las condiciones operativas vigentes. El país continúa bajo el esquema del 10% de sobretasa que rige desde abril de 2025, al tiempo que preserva intactas las cuotas de exportación de carne bovina de 80.000 toneladas, acordadas en el marco del Acuerdo sobre Comercio Recíproco e Inversiones (ARTI), y de 20.000 toneladas correspondientes a la Ronda Uruguay del GATT. Asimismo, la Argentina obtuvo una nómina exclusiva de exenciones que abarca unas 93 posiciones arancelarias específicas.
Un escenario geopolítico en redefinición
La resolución sobre trabajo forzoso es solo el primer paso de un reordenamiento comercial más amplio. El USTR prevé finalizar en el corto plazo otras investigaciones bajo la Sección 301: una dirigida contra 16 países acusados de otorgar subsidios y generar sobrecapacidad industrial (que concentran el 75% de las compras de EE. UU.) y otra enfocada en 6 socios comerciales por temas como propiedad intelectual, comercio digital y deforestación, procesos en los que no está involucrada la Argentina.
En este contexto de creciente diferenciación arancelaria entre países alineados y no alineados, la estabilidad del esquema nacional fija un marco de previsibilidad que podría facilitar los ajustes formales en el ARTI para avanzar en su posterior aprobación legislativa.

