El tambo encontró en la carne una oportunidad para mejorar sus márgenes

El modelo Beef on Dairy permite valorizar los terneros de origen lechero mediante cruzamientos con razas carniceras y sumar una fuente alternativa de ingresos sin comprometer la reposición del rodeo

11 de Agosto de 2026

La estrategia será uno de los ejes de la Jornada a Campo que el IPCVA realizará el jueves 13 de agosto en Humboldt, Santa Fe. Allí, el médico veterinario Nicolás Welschen, del Instituto de Investigación de la Cadena Láctea (IDICAL), llevara adelante la exposicion "¿CÓMO HACER CARNE "BEEF ON DAIRY"?, UNA VERDADERA OPORTUNIDAD".

El Beef on Dairy es una estrategia de cruce terminal que capitaliza el vigor híbrido. Consiste en la utilización de semen de razas carniceras sobre vacas lecheras de menor mérito genético, separando la generación de reemplazos de la producción de animales destinados a engorde, que tiene como resultado individuos con un fin exclusivamente comercial (feedlot y faena).

Las vacas lecheras de mayor mérito genético se inseminan con semen sexado para obtener las vaquillonas necesarias, mientras que sobre el resto de las hembras se utilizan líneas paternas carniceras, principalmente Angus. Los animales resultantes salen del establecimiento para continuar su engorde y posterior faena.

Foto: Médico Veterinario Nicolás Welschen

Foto: Médico Veterinario Nicolás Welschen

"Es una estrategia para generar valor a un producto residual del tambo", resumió Welschen. Según explicó en comunicación directa con Revista Chacra, las razas lecheras fueron seleccionadas para producir leche y no para transformar alimento en músculo, por lo que la incorporación de genética específica mejora la aptitud cárnica de sus descendientes y permite capitalizar el vigor híbrido.

Más eficiencia y mejores decisiones

Al introducir características carniceras, el producto terminal puede convertir la alimentación con mayor eficiencia, un aspecto determinante debido al peso de ese rubro dentro de los costos. En este sentido, el especialista sostuvo: "Tenemos que aprender a ser eficientes. La alimentación es uno de los principales gastos que tiene un sistema productivo, tanto en leche como en carne".

Sin embargo, antes de avanzar, cada empresa debe conocer con precisión la dinámica de su plantel. Cuántas vaquillonas necesitará, cuál es su tasa de descarte y qué intervalo entre partos registra son algunos de los números que determinarán qué proporción de las vacas puede destinarse al cruzamiento. Para Welschen, uno de los principales beneficios de la propuesta es que obliga a ordenar esa información y planificar a más largo plazo.

Además, el productor puede ajustar la estrategia según las señales del mercado, cuando la hacienda alcanza valores favorables y disminuye la demanda de hembras lecheras, puede ampliar el uso de genética carnicera. En cambio, si se recupera el negocio de la reposición, puede incrementar la utilización de semen sexado y vender las vaquillonas que superen las necesidades del establecimiento. Así, la decisión dependerá de la relación entre el precio de la carne y el valor de las futuras madres.

Una posibilidad con peso regional

Aunque las vacas de tambo representan una proporción reducida del rodeo nacional, la ecuación cambia en el centro-oeste santafesino. En los departamentos Castellanos, Las Colonias y San Martín se contabilizan cerca de 785.000 vientres bovinos, alrededor del 62,5% pertenece a explotaciones lecheras y el 37,5% restante a planteos de cría. Esa concentración abre la posibilidad de aportar un volumen significativo de animales con mejores características al circuito ganadero.

El sistema no es completamente nuevo, debido a que en la región ya existía la práctica del cruzamiento entre vientres lecheros y toros Hereford. La diferencia actual está en las herramientas reproductivas, especialmente en la disponibilidad de semen sexado, que permite concentrar la generación de reposiciones en las mejores vacas y seleccionar con mayor precisión cuáles se destinarán a producir carne.

El debate llegará a Humboldt

Welschen consideró que la modalidad todavía se encuentra en una etapa incipiente en la Argentina, aunque algunos tambos tecnificados ya la utilizan. Su expansión estará condicionada por la eficiencia reproductiva de cada empresa, la evolución de ambos mercados y la capacidad de tomar decisiones basadas en datos, sin presentarla como una receta universal.

Durante el encuentro en UNCOGA Feedlot Cooperativo, los asistentes también conocerán experiencias de engorde de novillos Holando, calidad de carne y manejo sanitario. Por último, el especialista anticipó: "Vamos a aportar una base técnica y científica que ayude a tomar decisiones. La definición final será de cada asesor con su cliente".

La actividad organizada por el IPCVA junto con el INTA Rafaela será libre y gratuita. Sin embargo, es necesaria la inscripción previa, ya que los cupos son limitados.

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