Campaña fina

El trigo mantiene alto potencial, pero el nitrógeno será decisivo

El informe de la BCR destaca el excelente estado de los cultivos. Sin embargo, el manejo de la fertilización y la evolución del clima serán determinantes para acercarse a los rendimientos récord del ciclo pasado.

17 de Julio de 2026

Las excelentes condiciones que presenta el trigo en la región núcleo, sumadas a las adecuadas reservas de humedad y a la creciente probabilidad de un evento El Niño de fuerte intensidad durante la primavera, alimentan las expectativas de una nueva campaña de altos rendimientos. No obstante, el principal interrogante pasa por el nivel de fertilización nitrogenada con el que ingresó el cultivo y las decisiones que deberán tomar los productores durante las próximas semanas. Así lo señala el último Informe Semanal de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), que analiza la evolución del cereal en la región núcleo y plantea un interrogante central: ¿es posible acercarse a los rindes excepcionales obtenidos durante la campaña 2025/26?

El trigo mantiene alto potencial, pero el nitrógeno será decisivo

Cultivos en excelente estado

El relevamiento indica que el trigo atraviesa una de las mejores condiciones iniciales de los últimos años. Actualmente, el 47 % de los lotes se encuentra iniciando el macollaje, el 45 % permanece en etapa de foliación y apenas un 3 % continúa emergiendo, con reservas de agua que van de adecuadas a abundantes en la mayor parte de la región. En ese contexto, los técnicos consultados por GEA coinciden en que el potencial productivo es muy elevado. Desde Carlos Pellegrini sostienen que el cultivo "está en condiciones de expresar todo su potencial", mientras que en General Pinto consideran posible alcanzar una campaña con "muy buenos rendimientos", cercana a la anterior. En Bigand afirman que "están dadas las condiciones" para aspirar a altos resultados, aunque en Pergamino predominan posiciones más cautas debido a que la campaña pasada fue considerada excepcional. Según el informe, aunque repetir el promedio regional cercano a 60 quintales por hectárea obtenido el año pasado aparece como un objetivo difícil, alcanzar e incluso superar los 50 quintales constituye una meta perfectamente alcanzable para este ciclo.

Actualmente, el 47 % de los lotes se encuentra iniciando el macollaje, el 45 % permanece en etapa de foliación y apenas un 3 % continúa emergiendo, con reservas de agua que van de adecuadas a abundantes en la mayor parte de la región

El trigo mantiene alto potencial, pero el nitrógeno será decisivo

El nitrógeno aparece como la principal limitante

Más allá de las favorables condiciones climáticas, la Guía Estratégica para el Agro advierte que el principal factor que podría limitar el potencial del trigo no sería el agua, sino el nitrógeno. El elevado precio que alcanzó la urea al momento de la siembra llevó a numerosos productores a reducir las dosis iniciales de fertilización respecto de la campaña pasada. Sin embargo, la reciente baja del fertilizante y la mejora de las perspectivas climáticas impulsan ahora la posibilidad de realizar refertilizaciones durante el macollaje. En localidades como Carlos Pellegrini y María Susana, las aplicaciones iniciales pasaron de entre 250 y 300 kilos por hectárea el año pasado a alrededor de 180 a 200 kilos en la actual campaña. En Bigand, las dosis descendieron desde valores cercanos a 200-250 kilos hasta apenas 100-150 kilos por hectárea, mientras que en Pergamino, Junín y General Pinto muchos productores ya comenzaron o analizan reforzar la fertilización para acercarse a los niveles utilizados durante el ciclo anterior.

El trigo recuperó 22.000 hectáreas

El Niño genera expectativas, pero también incertidumbre

El informe también analiza el impacto que podría tener un evento El Niño fuerte durante la primavera. Para los especialistas de GEA, una mayor disponibilidad de lluvias durante octubre, período crítico para la definición del rendimiento del trigo, representa una oportunidad para potenciar la producción. Sin embargo, el fenómeno también incrementa algunos riesgos sanitarios y productivos. Entre ellos mencionan una mayor presión de enfermedades como la roya, asociadas a ambientes cálidos y húmedos, además de la posibilidad de excesos hídricos durante noviembre que puedan afectar el llenado y la calidad del grano. Por esa razón, varios técnicos consideran que aún existe margen para decidir si conviene incrementar las dosis de nitrógeno. "El trigo es una carrera de obstáculos", señalan desde General Pinto, al mencionar riesgos como heladas tardías, granizo, golpes de calor o excesos de agua que todavía podrían modificar el escenario productivo.

Entre ellos mencionan una mayor presión de enfermedades como la roya, asociadas a ambientes cálidos y húmedos, además de la posibilidad de excesos hídricos durante noviembre que puedan afectar el llenado y la calidad del grano.

Más agua que el año pasado

Otro dato destacado por el informe es que, desde la implantación del cultivo hasta el 15 de julio, el trigo recibió incluso un volumen de precipitaciones ligeramente superior al registrado en igual período de la campaña anterior. Mientras que entre el 1.º de junio y el 15 de julio de 2025 las 36 estaciones de la red GEA acumularon un promedio de 29,5 milímetros, durante el mismo período de este año el promedio alcanzó 33,7 milímetros. La diferencia radica en que la distribución espacial y temporal de las lluvias fue distinta respecto del ciclo pasado. Además, las reservas hídricas se mantienen entre adecuadas y óptimas en gran parte de la región núcleo, condición que permite afrontar con tranquilidad el desarrollo inicial del cultivo.

El trigo mantiene alto potencial, pero el nitrógeno será decisivo

El trigo mantiene alto potencial, pero el nitrógeno será decisivo

Lluvias y descenso de temperatura

En el plano meteorológico, el informe anticipa un cambio de las condiciones atmosféricas para la región núcleo. Entre el 17 y el 20 de julio se espera el retorno de las lluvias y tormentas, con precipitaciones intermitentes que abarcarán buena parte del área agrícola. Posteriormente se prevé un marcado descenso de las temperaturas, con máximas inferiores a los 20 °C desde el sábado y mínimas que podrían ubicarse entre 1 y 7 °C hacia el martes y miércoles de la próxima semana.

Sin riesgos hídricos inmediatos

El consultor de GEA, José Luis Aiello, señala que, pese a que la primera quincena de julio presentó un balance pluvial deficitario respecto de los valores históricos, la situación no representa un riesgo para los cultivos de la región pampeana. Las buenas lluvias registradas durante junio y el predominio de condiciones atmosféricas templadas y húmedas permitieron conservar adecuados niveles de humedad en los perfiles del suelo, garantizando un buen inicio para el desarrollo del trigo. De esta manera, el informe concluye que la campaña mantiene un elevado potencial productivo. Sin embargo, alcanzar rindes cercanos a los obtenidos en 2025 dependerá de una combinación de factores: la evolución climática durante la primavera, la intensidad del evento El Niño y, principalmente, las decisiones de manejo que adopten los productores respecto de la fertilización nitrogenada durante las próximas semanas.

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