Estados Unidos endureció los aranceles contra Brasil: zafaron la carne y el café
La administración de Donald Trump dejó fuera del nuevo esquema arancelario a la carne vacuna, el pollo y el café brasileños, productos considerados clave para el abastecimiento de Estados Unidos
La administración de Donald Trump confirmó que las importaciones de carne vacuna, carne de pollo y café provenientes de Brasil quedarán excluidas del recargo arancelario del 25% que comenzará a regir para una amplia gama de productos brasileños, una decisión que representa un alivio para dos de los principales complejos exportadores del gigante sudamericano y, al mismo tiempo, refleja la dependencia del mercado estadounidense de esos productos. La decisión quedó plasmada en la lista oficial de excepciones publicada por la Casa Blanca, en el marco de las medidas comerciales impulsadas por Washington tras la investigación realizada por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974. Además de la carne vacuna, el café -incluido el café soluble- y la carne de pollo, también quedaron exceptuados otros productos estratégicos como las naranjas y el jugo de naranja, algunos productos energéticos y componentes de la industria aeronáutica.
Una decisión basada en el abastecimiento interno
La exclusión de la carne bovina responde principalmente a razones económicas y de abastecimiento. Según explicó el analista Fernando Henrique Iglesias, de Safras & Mercado, Estados Unidos necesita complementar su producción local con importaciones de carne vacuna brasileña, especialmente de carne magra destinada a la elaboración de hamburguesas y otros productos procesados. Gravar esas importaciones habría significado mayores costos para la industria frigorífica estadounidense y, en consecuencia, un aumento en los precios para los consumidores. Con el café ocurre una situación similar. Estados Unidos prácticamente no produce café y depende de las importaciones para abastecer su mercado interno. Brasil, el mayor productor y exportador mundial, es uno de sus principales proveedores, por lo que aplicar un arancel adicional habría impactado directamente sobre los precios del producto.
Alivio para el agro brasileño
La decisión representa una buena noticia para la industria agroalimentaria brasileña. Durante las audiencias públicas convocadas por la USTR, tanto la Asociación Brasileña de Industrias Exportadoras de Carne (Abiec) como la Asociación Brasileña de Proteína Animal (ABPA) optaron por no participar, al considerar que la carne brasileña no estaría entre los productos alcanzados por el nuevo gravamen, una previsión que finalmente fue confirmada por Washington. La importancia del mercado estadounidense para el sector cárnico brasileño es creciente. De acuerdo con las proyecciones para 2026, Estados Unidos será el segundo mayor destino de las exportaciones de carne vacuna de Brasil, únicamente detrás de China, y continuará ubicándose entre los principales compradores de carne aviar brasileña.
De acuerdo con las proyecciones para 2026, Estados Unidos será el segundo mayor destino de las exportaciones de carne vacuna de Brasil, únicamente detrás de China, y continuará ubicándose entre los principales compradores de carne aviar brasileña.
Qué productos sí pagarán el nuevo arancel
Si bien varios productos agropecuarios quedaron fuera de la medida, el nuevo esquema arancelario alcanzará a una parte importante de las exportaciones brasileñas hacia Estados Unidos. Entre los productos afectados figuran el azúcar, el etanol, la maquinaria, los muebles, el calzado y diversos bienes industriales. En conjunto, se estima que las nuevas tarifas impactarán sobre alrededor del 18% de las exportaciones brasileñas destinadas al mercado estadounidense.
Entre los productos afectados figuran el azúcar, el etanol, la maquinaria, los muebles, el calzado y diversos bienes industriales.
El trasfondo del conflicto comercial
La decisión estadounidense va más allá del comercio agropecuario. La investigación del USTR concluyó que Brasil mantiene una serie de prácticas consideradas "irrazonables" o "discriminatorias" para el comercio estadounidense. Entre los cuestionamientos figuran las políticas vinculadas al comercio digital, el funcionamiento del sistema de pagos Pix, el acceso al mercado brasileño para el etanol estadounidense, la protección de la propiedad intelectual, la aplicación de normas anticorrupción y aspectos relacionados con la lucha contra la deforestación ilegal. Sobre esa base, la administración Trump resolvió aplicar el arancel adicional del 25% a una amplia variedad de productos brasileños, aunque decidió excluir aquellos cuya importación resulta estratégica para la economía estadounidense.
Brasil analiza una respuesta
El gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva calificó la medida como "injusta" y anunció que analiza responder mediante la Ley de Reciprocidad Comercial, además de evaluar una nueva presentación ante la Organización Mundial del Comercio (OMC). Desde Brasil sostienen que la decisión tiene un fuerte componente político y rechazan las acusaciones de prácticas comerciales desleales formuladas por Washington. Mientras continúan las negociaciones entre ambos gobiernos, la exclusión de la carne, el pollo y el café evita, al menos por ahora, un impacto sobre tres cadenas exportadoras estratégicas para Brasil y garantiza el abastecimiento de productos considerados esenciales para el mercado estadounidense.
Desde Brasil sostienen que la decisión tiene un fuerte componente político y rechazan las acusaciones de prácticas comerciales desleales formuladas por Washington.

