La ausencia de lluvias impulsó la siembra gruesa
La implantación alcanzó el 5,5% de maíz y el 23,4% de girasol sobre una superficie nacional proyectada de 11,4 millones de hectáreas
La mejora en el ritmo de las labores se concentró en el centro y norte del área agrícola, donde las condiciones climáticas permitieron avanzar durante la última semana. De acuerdo con el último relevamiento realizado por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, los dos planteos estivales se mantienen adelantados respecto de los registros de ciclos anteriores.
La campaña maicera 2026/27 registró un progreso intersemanal de cuatro puntos porcentuales y ya cubrió unas 462.000 hectáreas de las 8,4 millones previstas para todo el país. Y a escala nacional, el desarrollo de los trabajos presenta una ventaja de 1,7 puntos porcentuales frente al ciclo previo.
La actividad avanzó principalmente en el centro-norte de Santa Fe, el Núcleo Norte y el centro-este de Entre Ríos. En cambio, en el Núcleo Sur la incorporación de lotes comenzó recientemente y las bajas temperaturas del suelo podrían demorar la emergencia de las plantas y condicionan el ritmo de los productores.
Mientras empieza la nueva temporada, la recolección del cereal correspondiente a 2025/26 ingresó en su tramo final, con el 96,9% del área apta completada, pero todavía muestra un retraso interanual de 3,1 puntos porcentuales. Los rendimientos obtenidos continúan alineados con las expectativas, por lo que la Bolsa de Cereales mantuvo su estimación de producción nacional en 64 millones de toneladas.
El girasol superó los promedios
La oleaginosa sumó 4,1 puntos porcentuales en siete días y llegó al 23,4% de las tres millones de hectáreas proyectadas. El progreso se ubicó 5,1 puntos por encima del promedio histórico y 6,7 puntos sobre la media de las últimas cinco campañas.
El mayor dinamismo se observó en el centro-norte santafesino, donde las máquinas alcanzaron la mitad de la superficie prevista. En el NEA ya se completó el 94% de la intención prevista, pero en Santiago del Estero los productores esperan nuevas lluvias antes de continuar, mientras que hacia el sur del territorio agrícola la tarea todavía no comenzó.
El trigo conservó una buena condición
En paralelo, el cereal de invierno siguió evolucionando, el 53% de los cuadros se encuentra en pleno macollaje y otro 41% atraviesa la etapa de encañazón. Sin embargo, el invierno cálido y la escasa acumulación de horas de frío generan incertidumbre sobre los resultados productivos esperados. Aun así, el 89% de la superficie mantiene una disponibilidad hídrica adecuada u óptima.
La condición general mejoró dos puntos porcentuales durante la semana y dejó al 95,9% de las plantaciones en estado normal a excelente. En las zonas núcleo, los lotes más adelantados se aproximan a hoja bandera con buena reserva de agua, mientras que en el sur evolucionan más lentamente y permanecen en macollaje.
Las heladas registradas durante los últimos días sumaron un factor para seguir de cerca. Al mismo tiempo, comenzaron a generalizarse las aplicaciones preventivas de fungicidas, principalmente destinadas al control de mancha amarilla y roya.
Mientras la falta de precipitaciones permitió acelerar las labores en algunas regiones, en otras comenzó a limitar la incorporación de nuevos lotes, una diferencia que podría marcar el desarrollo de los cultivos durante las próximas semanas. De esta manera, el panorama todavía dependerá de la evolución de las lluvias y las temperaturas.

