La avicultura pidió abrir mercados para sostener su crecimiento
En el Día Nacional de la Avicultura, CEPA y CAPIA destacaron el récord de consumo interno, el peso productivo de la cadena y la necesidad de exportar más para ganar previsibilidad
El Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA) conmemoró el 60° aniversario de su fundación y, junto con la Cámara Argentina de Productores e Industrializadores Avícolas (CAPIA), celebró el Día Nacional de la Avicultura. El encuentro reunió a autoridades nacionales, provinciales y municipales, además de representantes de toda la cadena de valor.
La actividad se consolidó como uno de los motores productivos del país, con fuerte presencia en el interior y un impacto directo sobre el empleo. De acuerdo con las entidades, la avicultura genera trabajo para 115.000 personas de manera directa e indirecta, de las cuales 80.000 están vinculadas al sector de pollo y 35.000 al de huevo.
El entramado también impulsa a numerosas industrias nacionales, entre ellas la metalúrgica, la construcción, la maderera, la farmacéutica, el plástico y la petroquímica. Además, tiene una fuerte conexión con el agro, ya que consume anualmente 5 millones de toneladas de maíz y 2,1 millones de toneladas del complejo soja.
Consumo récord y proteína accesible
En el plano doméstico, la cadena destacó la confianza de los consumidores en la carne aviar y el huevo como proteínas animales accesibles y de alta calidad. Para 2026, las proyecciones marcan niveles históricos con más de 50 kilos de pollo por habitante por año y 430 huevos por persona, equivalentes a 28 kilos.
En conjunto, ambas proteínas alcanzan un aporte aproximado de 78 kilos por habitante al año, un volumen que refuerza el rol de la avicultura dentro de la seguridad alimentaria nacional. Además, estas cifras están acompañadas por un mayor peso económico, ya que en 2025, el sector pollo facturó más de US$6.300 millones y el sector huevos superó los US$2.800 millones.
Sin embargo, desde CEPA advirtieron que el mercado interno ya está completamente abastecido. Al sumar carnes bovinas y porcinas, la oferta total llega a 143 kilos de proteína por habitante, por lo que el crecimiento futuro aparece directamente asociado a una mayor inserción internacional.
Exportaciones, sanidad e inversión
Santangelo remarcó que la previsibilidad del negocio dependerá de la exportación. En ese sentido, el sector valoró que la Argentina haya superado dos brotes de Influenza Aviar en los últimos 12 meses gracias al trabajo conjunto con el SENASA, lo que permitió restituir rápidamente el estatus de país libre de la enfermedad.
Actualmente, la Argentina cuenta con más de 100 destinos habilitados y durante 2025 concretó exportaciones a más de 70 mercados. Aun así, CEPA consideró clave avanzar en la zonificación sanitaria con socios estratégicos como China, la Unión Europea, Sudáfrica, Chile y Perú.
En particular, la entidad señaló la necesidad de contar con apoyo de alto rango del Poder Ejecutivo Nacional para destrabar las exigencias políticas que permitan la reapertura definitiva del mercado chino. Sin embargo, para sostener una expansión del 2% anual, la producción de pollos requiere incorporar 200 galpones de última generación por año, como también mejoras en infraestructura energética, conectividad eléctrica y caminos rurales.
En paralelo, Santangelo planteó una agenda de trabajo con el Estado para reducir asimetrías frente a otros países líderes. Entre los pedidos figuran la revisión de impuestos distorsivos nacionales, provinciales y municipales; la eliminación de retenciones a la exportación de carne de pollo; la devolución del Saldo Técnico del IVA para lograr un esquema de "IVA Neutro"; y la reducción del IVA para el sector del huevo del 21% al 10,5%.
"Somos sin duda la proteína más económica y accesible, y tenemos el deber y el compromiso de alimentar a nuestra población", concluyó Franco Santangelo. La avicultura argentina consiguió un mercado interno consolidado, consumo en niveles récord y una integración directa con el maíz, la soja y numerosas industrias nacionales. Sin embargo, este contexto marca el límite del crecimiento y se torna necesario transformar el respaldo sanitario, la inversión productiva y la competitividad fiscal en más presencia exportadora.

