La carne enfrentó una menor oferta dentro y fuera del país
El traslado de terneros acumuló una baja del 29%, mientras la participación de hembras en la faena descendió al menor nivel desde junio de 2021. Este escenario coincidió con una menor disponibilidad a nivel mundial
La actividad frigorífica argentina procesó 1,10 millones de cabezas durante julio, un 12,2% menos que en el mismo mes de 2025. De acuerdo con el último informe elaborado por Rosgan, la producción acompañó ese retroceso y se ubicó en 267.574 toneladas res con hueso, con una disminución interanual del 8,1%.
Entre enero y agosto se movilizaron 5,77 millones de terneros desde establecimientos de cría con destino a invernada o reproducción. Esta cifra quedó casi un tercio por debajo de la registrada durante el mismo período del año pasado, según las estadísticas del SENASA.
Solo en agosto se trasladaron 275.484 ejemplares, un 35% menos que los 424.537 informados en julio y un 64% por debajo de las 767.730 cabezas contabilizadas doce meses antes. Al tener en cuenta novillitos y vaquillonas, la reducción acumulada se moderó al 5% interanual. Bajo ese criterio, los movimientos alcanzaron 10,7 millones de animales en los primeros ocho meses.
Sin embargo, la comparación pudo verse afectada por la implementación de la caravana electrónica y las modificaciones introducidas en el esquema de vacunación contra la fiebre aftosa, que habrían alterado la clasificación declarada de algunas categorías.
La retención también apareció en la faena
Durante agosto la salida de hembras representó el 43,3% de las 946.446 cabezas enviadas a frigoríficos, frente al 48,5% observado un año atrás, se trata de la proporción más baja desde junio de 2021. En términos absolutos, las remisiones de vacas y vaquillonas disminuyeron un 10% respecto de julio y un 16% en la comparación interanual.
Los corrales de engorde comenzaron agosto con 2.131.785 animales, un 1,8% menos que el mes anterior, aunque todavía un 4,9% por encima del nivel de 2025. Durante julio ingresaron 348.500 cabezas, con un desplome interanual del 20,8%, mientras los egresos sumaron 409.535 y retrocedieron un 11,2%.
A su vez, el consumo se situó en 46,7 kilos por habitante al año, un 8,4% por debajo del registro previo. Mientras que las exportaciones alcanzaron las 79.500 toneladas equivalentes res con hueso y crecieron un 1,8%.
La disponibilidad a nivel mundial
El escenario local coincidió con una contracción internacional, ya que de acuerdo con proyecciones internacionales la oferta mundial de carne vacuna disminuirá entre un 2% y un 3% durante el segundo semestre de 2026. Por su parte, el USDA anticipó una reducción anual de 215.000 toneladas en la producción, que se ubicaría en 61,56 millones.
Fuente: Rosgan
En ese contexto, las exportaciones globales crecerían hasta alcanzar los 13,81 millones de toneladas, mientras que el consumo interno caería en 784.000. La Argentina se diferenciaría de otros grandes proveedores, con embarques estimados en 800.000 toneladas, frente a las 773.000 registradas en 2025.
La combinación de una menor extracción de animales en el mercado argentino y una demanda externa que se mantendría activa podría sostener los precios. Sin embargo, esa dinámica también reduciría la disponibilidad de carne y condicionaría una eventual recuperación del consumo doméstico.

