La FAO prevé un nuevo récord en la producción de carne este año
La producción global alcanzará los 391,3 millones de toneladas en 2026, impulsada por el crecimiento del sector avícola.
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) proyectó que la producción mundial de carne alcanzará los 391,3 millones de toneladas (equivalente en peso canal) durante 2026, lo que representa un crecimiento del 1% respecto del año anterior. El incremento estará impulsado principalmente por la expansión de la producción avícola, mientras que la oferta de carne bovina y ovina continuará limitada por la recomposición de los rodeos ganaderos en los principales países productores. Al mismo tiempo, el organismo advirtió que, pese a la fortaleza de la producción mundial de alimentos, los mercados enfrentan un escenario cada vez más complejo debido a riesgos sanitarios, tensiones geopolíticas, cambios regulatorios y una mayor incertidumbre climática.
El organismo advirtió que, pese a la fortaleza de la producción mundial de alimentos, los mercados enfrentan un escenario cada vez más complejo debido a riesgos sanitarios, tensiones geopolíticas, cambios regulatorios y una mayor incertidumbre climática.
La carne aviar lidera el crecimiento mundial
El informe destaca que la producción mundial de carne aviar alcanzará 160,3 millones de toneladas, con un crecimiento estimado del 2,5%, consolidándose como el segmento más dinámico del mercado gracias a su competitividad en costos frente a otras proteínas animales. En cambio, la producción de carne bovina disminuirá un 0,8%, ubicándose en 76,9 millones de toneladas, mientras que la carne ovina también retrocederá un 0,8%, hasta 18,6 millones de toneladas. La FAO explica que esta caída responde principalmente a la reconstrucción de los rodeos bovinos en Estados Unidos, Brasil y Australia, proceso que reduce temporalmente la disponibilidad de animales para faena. En el caso de la carne de cerdo, el crecimiento será más moderado, con un incremento del 0,6%, sostenido principalmente por la recuperación de los ritmos de faena en la Unión Europea tras los retrasos acumulados durante el período festivo, compensando parcialmente la reducción del stock de reproductoras en China.
Los precios de la carne siguen en alza
El organismo también informó que el Índice de Precios de la Carne de la FAO (FMPI) alcanzó en mayo un promedio de 130,5 puntos, ubicándose 4,5% por encima del nivel registrado en enero. Según el análisis, el aumento responde a una combinación de oferta exportable limitada y una demanda internacional que continúa firme, especialmente en los principales mercados importadores, incluso en un contexto de mayores restricciones comerciales y políticas arancelarias. Entre enero y mayo, el precio internacional de la carne vacuna aumentó 5,8%, impulsado por la menor disponibilidad de ganado para faena en Brasil y por la fuerte demanda de China. El informe señala que el nuevo sistema chino de salvaguardias comerciales provoca un rápido agotamiento de los contingentes arancelarios, activando posteriormente aranceles de hasta 55% para las importaciones que exceden las cuotas establecidas. Mientras tanto, los precios de la carne aviar se mantienen relativamente estables gracias al incremento de la producción mundial.
El comercio mundial enfrenta nuevas barreras
Uno de los principales focos de preocupación para la FAO es el creciente endurecimiento de las políticas comerciales. En el mercado porcino, la Unión Europea enfrenta derechos antidumping impuestos por China de hasta 19,8%, mientras que exportadores como Estados Unidos, Brasil y Canadá fortalecen su presencia en Asia aprovechando la menor participación europea derivada de restricciones sanitarias. Además, el informe identifica un nuevo factor de riesgo regulatorio que califica como un verdadero "cisne negro" para el comercio internacional. En mayo de 2026, la Unión Europea decidió excluir a Brasil de la lista de establecimientos autorizados para exportar carne al bloque debido a incumplimientos relacionados con los protocolos sobre uso de antimicrobianos. La prohibición comenzará a regir en septiembre, generando incertidumbre sobre uno de los mayores flujos comerciales mundiales de carne.
En el mercado porcino, la Unión Europea enfrenta derechos antidumping impuestos por China de hasta 19,8%, mientras que exportadores como Estados Unidos, Brasil y Canadá fortalecen su presencia en Asia
Los riesgos sanitarios continúan creciendo
La FAO advierte que las enfermedades animales siguen siendo uno de los mayores desafíos para el comercio internacional. Entre las principales amenazas figuran la Influenza Aviar Altamente Patógena (IAAP), la Peste Porcina Africana (PPA) y la expansión de la Fiebre Aftosa, particularmente del serotipo SAT1, que comenzó a registrarse fuera del continente africano. En América del Norte también preocupa el avance del gusano barrenador del ganado, situación que llevó a la suspensión temporal de las exportaciones mexicanas de ganado en pie hacia Estados Unidos, modificando la dinámica de producción en ambos países.
Entre las principales amenazas figuran la Influenza Aviar Altamente Patógena (IAAP), la Peste Porcina Africana (PPA) y la expansión de la Fiebre Aftosa, particularmente del serotipo SAT1
La geopolítica también impacta sobre la carne
El informe destaca que el conflicto en Oriente Próximo está generando efectos indirectos sobre los mercados agroalimentarios. Las tensiones elevan los costos de la energía y los fertilizantes, además de alterar importantes rutas logísticas internacionales. Uno de los sectores más afectados es el comercio de carne de búfalo (carabeef) proveniente de la India, cuyos embarques enfrentan mayores dificultades debido a las alteraciones en la navegación por el Mar Rojo, obligando en muchos casos a utilizar rutas terrestres alternativas con mayores costos logísticos.
La producción mundial de cereales seguirá elevada, aunque con más incertidumbre
En paralelo al mercado de carnes, la FAO proyecta que la producción mundial de cereales durante la campaña 2026/27 será inferior al récord alcanzado en el ciclo anterior, aunque permanecerá en niveles históricamente elevados gracias al respaldo de amplias reservas globales. El organismo prevé una reducción en las cosechas de trigo, cereales secundarios y arroz, aunque considera que la oferta seguirá siendo suficiente para abastecer la demanda mundial. No obstante, advierte que el equilibrio del mercado dependerá cada vez más de factores externos como la posible aparición del fenómeno El Niño, la volatilidad en los mercados energéticos y de fertilizantes, las tensiones geopolíticas, las modificaciones en las políticas comerciales y un contexto macroeconómico internacional marcado por la incertidumbre.
El organismo prevé una reducción en las cosechas de trigo, cereales secundarios y arroz, aunque considera que la oferta seguirá siendo suficiente para abastecer la demanda mundial.
Nuevos desafíos para los mercados agroalimentarios
La edición más reciente del informe incorpora además análisis sobre el impacto de los combustibles alternativos, las nuevas regulaciones de energía limpia aplicadas al transporte marítimo internacional, la relación entre los precios del azúcar y la producción de etanol, la evolución del mercado mundial de fertilizantes y el creciente costo de la factura global de importación de alimentos. Para el economista jefe de la FAO, Máximo Torero, los sistemas agroalimentarios mantienen una sólida capacidad productiva, pero enfrentan amenazas cada vez más complejas. "Los sistemas agroalimentarios parecen sólidos a nivel de producción, pero los riesgos están aumentando y muchos tienen el potencial de generar efectos rápidos y adversos para el suministro y el acceso a nivel mundial", afirmó el especialista.
Frente a este escenario, la FAO instó a fortalecer la resiliencia de los sistemas alimentarios, mantener abiertos los flujos comerciales internacionales y preparar estrategias que permitan responder con rapidez a futuras perturbaciones sanitarias, climáticas y geopolíticas que puedan afectar el abastecimiento mundial de alimentos.

