La industria de la madera sufrió una fuerte pérdida de capital calificado
La cantidad de trabajadores registrados cayó 8,57% interanual y los mayores recortes se concentraron en los segmentos que incorporan tecnología y valor agregado
La cadena forestoindustrial mostró señales de preocupación en medio de la desaceleración manufacturera. Aunque la producción de madera y sus derivados retrocedió 3,4% en mayo, la reducción de los planteles avanzó con mayor intensidad y amenaza con dejar capacidades difíciles de reconstruir ante una futura recuperación de la demanda.
De acuerdo con el último Informe de Empleo y Actividad elaborado por la Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines (FAIMA), la contracción laboral alcanzó el 8,57% entre abril de 2025 y el mismo mes de 2026. Mientras que en la rama comercial asociada a la cadena la disminución fue del 4,12%.
Fuente: FAIMA
El comportamiento sectorial se produjo dentro de una economía prácticamente estancada. En mayo, el Estimador Mensual de Actividad Económica creció apenas 0,2% frente al año anterior y descendió 0,5% respecto de abril. Mientras minas y canteras avanzaron 15,7% y electricidad, gas y agua mejoraron 8%, la industria manufacturera retrocedió 5,6%.
Los eslabones más golpeados
A su vez, la pérdida de trabajadores no se distribuyó de manera uniforme. Las tornerías encabezaron la baja, con un desplome del 34%, seguidas por la fabricación de viviendas prefabricadas de madera, con 23%; hojas para enchapado y tableros, con 18%; y el aserrado y cepillado de especies nativas, con 17%.
También disminuyeron las dotaciones destinadas a producir aberturas y estructuras para la construcción, somieres y colchones, y al procesamiento de madera implantada. En gran medida, se trata de actividades que requieren experiencia, conocimientos técnicos y oficios especializados, además de una mayor transformación de la materia prima.
Desde FAIMA advirtieron que "cada puesto de trabajo que se pierde en estas actividades representa mucho más que una estadística". Y explicaron: "Detrás de esos números hay conocimientos técnicos, experiencia productiva y capacidades industriales que constituyen uno de los principales activos de la cadena forestoindustrial y que luego requieren años para reconstruirse".
Las PyMEs sintieron con más fuerza la crisis
Durante el primer trimestre de 2026, las ventas de pequeñas y medianas empresas muebleras bajaron 14% en promedio, de acuerdo al relevamiento realizado por la Federación. Esa merma fue considerablemente más profunda que la reflejada por los indicadores generales y expuso la disparidad existente entre compañías, regiones y escalas productivas.
La construcción y el consumo de bienes durables aparecieron como dos de los principales canales de transmisión del deterioro. En la comercialización, las mayores reducciones se observaron en la venta mayorista de muebles, colchones y somieres con 11%, y en el rubro de equipamiento para oficinas con 10%.
Una capacidad que llevará tiempo recuperar
Pese al complejo panorama, FAIMA destacó que la Argentina conserva recursos forestales, instalaciones fabriles, una amplia red de PyMEs y conocimientos desarrollados durante décadas. Esa estructura podría acompañar un repunte económico, pero su potencial dependerá de que las empresas consigan atravesar la coyuntura sin perder sus equipos especializados.
Para la Federación, preservar las fuentes laborales supone también sostener a las firmas que las generan, especialmente en las economías regionales del NEA y el NOA. Y concluyeron: "Cuidar ese capital humano hoy es también invertir en la competitividad de los próximos años".

