La industria manufacturera argentina profundizó su caída en julio
La producción manufacturera retrocedió 4,9% interanual y acumuló una baja del 2,6% durante los primeros siete meses de 2026, con resultados negativos en 12 de las 16 divisiones relevadas
El Índice de Producción Industrial (IPI) Manufacturero volvió a mostrar señales de debilidad en julio. 12 de las 16 divisiones relevadas por el INDEC tuvieron resultados interanuales negativos, el acumulado de los primeros siete meses descendió 2,6% y la medición desestacionalizada disminuyó 5% frente a junio.
Fuente: INDEC, Dirección Nacional de Estadísticas Económicas.
La fabricación de prendas de vestir, artículos de cuero y calzado se contrajo 15,9% respecto del mismo mes de 2025 y acumuló una pérdida del 14,4% entre enero y julio. Dentro de esa rama, la confección de vestimenta bajó 14,4%, mientras que el curtido y los productos de cuero, excepto prendas, avanzaron 5,8%.
El deterioro más pronunciado correspondió al calzado y sus partes, cuya elaboración se desplomó 26,5% interanual y quedó 24,1% por debajo del registro alcanzado durante los primeros siete meses del año anterior. Según el organismo, los fabricantes nacionales enfrentaron una menor demanda interna y una mayor competencia de artículos importados.
En cuanto a los productos textiles, la actividad disminuyó 13% en julio y acumuló un retroceso del 22,6%. La preparación de fibras de uso textil perdió 18,2%, mientras que los tejidos y sus terminaciones se hundieron 27,8%. Los hilados de algodón fueron la única excepción con una mejora interanual del 7,3%, pero en el acumulado anual presentaron una reducción del 17,5%.
La fabricación de muebles, colchones y otros bienes manufactureros descendió 9,1% frente a julio de 2025 y 4,9% en el acumulado anual. El primer segmento cayó 12,1%, mientras que las restantes actividades fabriles incluidas en la categoría bajaron 6,9%.
El consumo interno condicionó a los alimentos y las bebidas
La elaboración de alimentos y bebidas mostró una reducción interanual del 0,5%, aunque se mantuvo prácticamente sin cambios en el balance de los primeros siete meses. Los resultados fueron dispares entre los distintos componentes de una actividad estrechamente relacionada con la transformación de materias primas agropecuarias.
La mayor incidencia negativa provino de las galletitas, los productos de panadería y las pastas, cuya producción se redujo 6,2%. El informe señaló un menor consumo interno de harina de trigo para esas elaboraciones, al mismo tiempo que la fabricación de ese insumo disminuyó 5,9% frente a julio de 2025.
En este contexto, la elaboración de vino bajó 13,6%, con una disminución de la comercialización en el mercado interno de 1,4% y de 28,7% en las exportaciones medidas en hectolitros. También registraron caídas la carne vacuna, con 7,7%; la aviar, con 8,7%; la preparación de frutas, hortalizas y legumbres, con 6,4%; y la molienda de cereales, con 2,6%.
Por su parte, los productos de tabaco se contrajeron 12,3% durante julio, aunque conservaron un crecimiento acumulado del 3,5%. La preparación de hojas tuvo una caída puntual del 60,6%, mientras que la producción de cigarrillos retrocedió 11,9%.
Fuente: INDEC, Dirección Nacional de Estadísticas Económicas.
Las industrias que sobrevivieron a la caída
En sentido contrario, la molienda de oleaginosas avanzó 10,7%, acompañada por un incremento del 9,3% en el ingreso de soja para su procesamiento. A su vez, crecieron la elaboración de aceites y subproductos de soja y girasol, los productos lácteos mejoraron 2,4% y el rubro de yerba mate, té y café aumentó 5,9%.
Madera, papel, edición e impresión se destacó con una expansión interanual del 7,1% y una mejora acumulada del 4,4%. El impulso principal provino del papel y sus derivados, que aumentaron 12,6%, seguido por la madera y los artículos de madera y corcho (excepto muebles) que progresaron 4,8%.
De esta manera, el balance de julio dejó una industria atravesada por fuertes contrastes, pero con un claro predominio de los retrocesos. Mientras unas pocas actividades vinculadas con la transformación de materias primas lograron sostener el crecimiento, la debilidad del consumo interno y la mayor competencia importada profundizaron las dificultades de numerosas ramas manufactureras.

