La lechería volvió a perder margen y el tambo quedó más relegado
El precio al productor subió menos que los valores al consumidor y de salida de fábrica. En mayo, la cadena láctea mostró un deterioro interanual y una menor participación primaria
Según el relevamiento del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), el precio de la leche al productor registró en mayo un incremento interanual del 8,7%. Esta suba quedó por debajo del avance del valor que paga el consumidor, que fue del 17,5%, y también del valor de salida de fábrica, que aumentó 18,4%.
Esa diferencia se reflejó en la participación del tambo dentro del total del sistema. En mayo de 2026, el productor explicó el 30,9% del valor de la cadena, una proporción que quedó 0,4 puntos por debajo del mes anterior, 1,3 puntos por debajo del promedio y 2,5 puntos menos que en igual período del año pasado.
La pérdida también se observó al comparar la participación primaria sobre el valor de salida de fábrica. En ese indicador, el productor alcanzó el 51,3%, con una baja mensual de 0,6 puntos, una caída interanual de 4,6 puntos y una diferencia de 2,7 puntos frente al promedio de la serie, ubicado en 54%.
La comercialización sostuvo una mayor incidencia
El informe también marcó que la participación del sector comercial en el valor final del mercado interno mantiene una tendencia creciente desde mediados de 2021. No obstante, esta dinámica contrasta con lo ocurrido entre 2015 y 2020, período en el que esa incidencia se había reducido.
En mayo, el diferencial comercial se ubicó en 45,2% y se ubicó 3,8 puntos porcentuales por debajo del promedio de la serie y del valor alcanzado un año atrás. Estos datos muestran que la distribución del valor sigue siendo uno de los ejes sensibles de la cadena láctea.
En paralelo, los valores finales del mercado interno bajaron 0,3 puntos respecto de abril, mientras que los del mercado externo retrocedieron 1,3 puntos. En la comparación interanual, las caídas fueron más marcadas, de 1,8 puntos en el mercado interno y 7,1 puntos en el externo.
La cadena profundizó su resultado negativo
El poder de compra de la industria mostró una mejora interanual del 10,9%, lo que implicaría un precio de $535,53 por litro. Sin embargo, esa recuperación no alcanzó para revertir el deterioro general del negocio.
De acuerdo con OCLA, el resultado global de la cadena desmejoró en $10.532 millones frente a mayo del año pasado, al pasar de una pérdida de $34.579 millones a una pérdida de $45.054 millones. En la lectura sectorial, el informe registró un resultado negativo de $34.578 millones, equivalente a 2,7 centavos de dólar por litro de leche equivalente.
La diferencia entre eslabones de la cadena volvió a mostrar grandes contrastes. El sector industrial tuvo un resultado estimado positivo de $26.498 millones, equivalente a US$19 millones, mientras que el sector primario registró un rojo de $61.076 millones, unos US$43,7 millones.
Fuente: Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA)
OCLA aclaró que estos valores representan promedios y que las realidades son muy heterogéneas tanto en la industria como en la producción primaria. En el caso fabril, influyen el tamaño de las empresas, la productividad, la eficiencia, el mix de productos y los destinos comerciales, mientras que en los tambos, las diferencias se explican por escala, productividad, ubicación geográfica y condiciones particulares de cada unidad productiva.
Durante mayo la cadena láctea generó valor, pero volvió a mostrar dificultades para retenerlo y distribuirlo de manera equilibrada. De esta manera, en los últimos diez años, el sistema no logró conservar $39,2 por litro de leche equivalente, o US$0,02 por litro, un dato que muestra la fragilidad estructural del negocio.

