La siembra de trigo superó la mitad del área, pero el clima condicionó las labores
Aunque el cereal mantiene una ventaja frente al promedio histórico, los excesos hídricos y la falta de piso frenaron el avance en Buenos Aires y La Pampa
El trigo volvió a ganar protagonismo luego de sumar 13,4 puntos porcentuales en la última semana. Según el último relevamiento de la Bolsa de Cereales, la implantación ya cubrió el 57,6 % de las 6,5 millones de hectáreas proyectadas para la campaña 2026/27.
A pesar de que la siembra tiene una ventaja de 16,6 puntos frente al promedio histórico, el ritmo no fue parejo en todas las regiones. Esto se debe a que en la franja sur las bajas temperaturas, la humedad ambiental y los suelos todavía cargados de agua complican el ingreso de la maquinaria.
Este contraste territorial quedó marcado en el norte del país, de manera que en el NOA, las tareas ya finalizaron, mientras que en el NEA aún quedan lotes pendientes por problemas de transitabilidad. En ambas zonas, los cuadros implantados transitan sus primeras etapas con un buen stand de plantas.
Las demoras se concentraron en el sur
El retraso más marcado se observó en zonas del centro y sur bonaerense, La Pampa y sectores del oeste. Según la entidad, el Sudeste de Buenos Aires registra apenas un 23,3 % de avance, mientras que el Centro de Buenos Aires alcanza el 35 %, el Norte de La Pampa-Oeste de Buenos Aires llega al 36,9 % y el Sudoeste de Buenos Aires-Sur de La Pampa se ubica en 39,3 %.
En contraste, las regiones del centro y norte muestran un panorama más fluido. En este contexto, el Centro-Norte de Córdoba tiene implantado el 87,5 % del área estimada, el Núcleo Norte llega al 83,3 % y el Centro-Norte de Santa Fe alcanza el 57 %. En el resto del área agrícola, las primeras hectáreas sembradas muestran emergencias homogéneas.
De esta manera, la campaña avanza con una ventaja importante frente al promedio, pero el estado de los caminos, la humedad en los perfiles y la posibilidad de ingresar a los lotes serán claves para sostener el ritmo en las próximas jornadas.
La soja entró en la recta final
Mientras avanza la implantación del cereal, la cosecha de soja llegó al 97,2% de la superficie apta a nivel nacional, luego de un progreso intersemanal de 2 puntos porcentuales. El rendimiento medio se ubicó en 31,6 quintales por hectárea, por encima del ciclo previo.
Las labores se concentran actualmente en el sur del área agrícola, donde todavía resta recolectar parte de la superficie y los rindes se mantienen por debajo de la media. En cambio, gran parte del centro y norte ya finalizó la campaña con resultados superiores al promedio histórico.
Para la soja de segunda, el avance de cosecha alcanzó el 92,9% y el rendimiento medio nacional se ubicó en 26,1 quintales por hectárea, también por encima del ciclo previo. Bajo este escenario, la Bolsa de Cereales mantuvo su proyección de producción en 50,1 millones de toneladas.
Maíz y sorgo sostuvieron sus números
En maíz con destino a grano comercial, la recolección avanzó 4,6 puntos porcentuales en la semana y alcanzó el 48,2% del área apta. El rendimiento promedio relevado fue de 81,4 quintales por hectárea, con una proyección de producción nacional que se mantiene en 64 millones de toneladas.
En el Núcleo Norte comenzaron a generalizarse las tareas sobre planteos tardíos, con un rendimiento medio de 79,3 quintales por hectárea. En cambio, en el centro y sur de Buenos Aires la elevada humedad de los granos limita el avance de las cosechadoras.
Por último, la cosecha de sorgo granífero alcanzó el 62,8% del área apta, tras un avance interquincenal de 15,4 puntos porcentuales. El rendimiento promedio se ubicó en 43,1 quintales por hectárea y la estimación de producción se sostuvo en 2,9 millones de toneladas.
El Centro-Norte de Córdoba se destacó con un rinde medio de 56,2 quintales por hectárea. También el NEA y el Centro-Norte de Santa Fe mostraron resultados superiores a los registrados en campañas previas.
Con este panorama general, el mapa agrícola argentino combina una siembra triguera adelantada, pero condicionada por los excesos en el sur, con cosechas gruesas que mantienen sus expectativas productivas. El desafío estará en sostener el ritmo de las labores donde el clima lo permita, en un escenario en el que la humedad vuelve a marcar la agenda operativa.

