Las bajas temperaturas hicieron retroceder a la chicharrita del maíz
Mientras el Centro Norte redujo casi a la mitad el promedio de capturas, el 70% de las localidades del Centro Sur no registró ejemplares
El relevamiento realizado entre el 1 y el 16 de julio abarcó 295 puntos de la Argentina y detectó una disminución generalizada en la abundancia de Dalbulus maidis. La Red Nacional de Monitoreo atribuyó la retracción a la intensidad, duración y distribución de las bajas temperaturas, que limitaron la supervivencia del insecto.
A pesar de que la caída se observó incluso en las áreas endémicas, todavía persisten focos de elevada presencia en sitios recientemente cosechados. Allí la concentración transitoria de adultos sobre trampas instaladas en lotes que ingresaron a barbecho repitió un patrón observado en campañas anteriores.
En el NOA, todas las estaciones evaluadas detectaron ejemplares y el 84% superó los 100 adultos por trampa. Pese a esos niveles, el promedio medido dentro de cultivos descendió de 807,57 a 455,28 individuos respecto de la quincena previa.
Las mayores cifras de esa zona correspondieron a Las Cejas, Tucumán, con 4.480, y Viñalito, Jujuy, con 2.470. A su vez, los análisis mediante PCR mostraron que la proporción de portadores de Corn Stunt Spiroplasma bajó entre mayo y junio del 30% al 7% en El Abra, Catamarca, y del 20% al 10% en San Agustín, Tucumán.
Una baja extendida de norte a sur
Fuente: Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus Maidis
En el NEA hubo detecciones en las 56 localidades relevadas, aunque disminuyó la participación de aquellas con más de 100 ejemplares. En las estaciones ubicadas sobre cultivos, el indicador medio pasó de 759,3 a 433,5 por dispositivo.
En el caso del Litoral se registró una contracción todavía más pronunciada, ya que el valor cayó de 88,75 a 30,83. Allí, el insecto estuvo presente en el 68% de los 31 puntos examinados y predominaron las categorías de baja abundancia, con entre uno y cuatro individuos.
La tendencia también alcanzó al Centro Norte, donde la cifra regional descendió de 363,73 a 171,95. Aunque el 95% de los sitios tuvo detecciones, se redujo la proporción correspondiente al nivel máximo. Ceres, Santa Fe, encabezó los registros con 2.423, seguida por Las Astillas, Córdoba, con 1.254.
En el caso del Centro Sur, siete de cada diez lugares no presentaron capturas. Entre las trampas instaladas en sembradíos, la media bajó de 23,93 a 15,59, mientras que Timbúes, Santa Fe, marcó el máximo zonal con 391 adultos.
El "puente verde" mantuvo el riesgo
Aun con el descenso invernal, la Red advirtió que los maíces voluntarios presentes en campos cosechados continúan representando un componente epidemiológico crítico. Esto se debe a que las plantas funcionan como un "puente verde" que permite la supervivencia y permanencia del vector durante el período entre cultivos.
Por esa razón, el organismo recomendó sostener una vigilancia activa y sistemática, incluso cuando gran parte de los planteos tardíos atraviesan las etapas finales antes de la recolección. De esta manera, el seguimiento durante el invierno y la primavera permitirá localizar poblaciones remanentes, mejorar la evaluación del riesgo y orientar las decisiones de manejo integrado de cara al próximo ciclo.
