Más de 500.000 hectáreas de maíz sembradas y una alerta que crece: falta agua

Más de 500.000 hectáreas de maíz temprano ya fueron sembradas. Sin embargo, el oeste de la región comienza a quedarse sin humedad y necesita nuevas lluvias para sostener el ritmo de implantación.

11 de Septiembre de 2026

La campaña agrícola avanza en la región núcleo con una combinación de siembra temprana, bajas temperaturas y reservas hídricas cada vez más ajustadas. Según el último informe de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario, ya se implantó el 25% del maíz temprano, equivalente a más de 500.000 hectáreas, pero la falta de humedad comienza a ponerle un freno a las labores, especialmente hacia el oeste. El escenario hídrico constituye hoy uno de los principales condicionantes para los cultivos. La región núcleo llega a septiembre con el 70% de los suelos entre condiciones de escasez y sequía, mientras que solo el 30% conserva reservas regulares a adecuadas. El contraste con la campaña anterior es marcado: durante el invierno de 2025, prácticamente toda la región presentaba reservas adecuadas a óptimas, favorecida por una disponibilidad de humedad excepcional.

Más de 500.000 hectáreas de maíz sembradas y una alerta que crece: falta agua

La región núcleo llega a septiembre con el 70% de los suelos entre condiciones de escasez y sequía, mientras que solo el 30% conserva reservas regulares a adecuadas.

El maíz avanza, pero el oeste empieza a frenarse

La siembra de maíz temprano presenta un ritmo inédito para esta época del año. El 25% del área ya está implantada, el mayor avance registrado a esta altura en las últimas cinco campañas. El centro-sur de Santa Fe lidera las labores, con el 70% del área sembrada, seguido por el sudeste de Córdoba, con 15%. En el sur de Santa Fe se alcanzó el 12%, mientras que el noreste bonaerense registra un 8% y el noroeste bonaerense apenas un 2%. Pero el escenario cambia hacia el oeste. En Carlos Pellegrini y Marcos Juárez quedan pocos lotes con humedad suficiente para continuar con la implantación. En San Gregorio, incluso algunos lotes sembrados recientemente ya muestran limitaciones por la disponibilidad de agua en el suelo y esperan nuevas precipitaciones para retomar el trabajo. En Junín, la estrategia es más cautelosa. Los técnicos consideran que adelantar demasiado la siembra implica asumir un riesgo innecesario, al punto de que incluso los sectores bajos permanecen secos. Allí apuntan a generalizar las labores cerca del 20 de septiembre.

La ausencia de lluvias  impulsó la siembra gruesa

Heladas: el otro factor que condiciona la implantación

A la falta de humedad se suma el frío. Para lograr una emergencia uniforme, el informe señala que lo ideal es sembrar el maíz con temperaturas de suelo superiores a 12 °C. Sin embargo, durante los últimos días se registraron temperaturas inferiores a 0 °C en distintos puntos de la región. Los extremos fueron particularmente importantes: -5,3 °C en Idiazábal, -4,9 °C en Junín, -4,5 °C en Rojas y -4 °C en Chacabuco. Hasta el momento, las heladas no provocaron daños significativos en los lotes recién implantados porque, en muchos casos, las plántulas todavía no habían emergido. El principal temor pasa por una demora o desuniformidad en la emergencia. En Marcos Juárez, por ejemplo, el maíz registra un avance cercano al 20%. Las heladas no afectaron los lotes sembrados, aunque podrían retrasar la emergencia. La continuidad de la siembra dependerá ahora de nuevas precipitaciones.

Las heladas no afectaron los lotes sembrados, aunque podrían retrasar la emergencia.

El trigo mantiene potencial, pero necesita una lluvia

El trigo todavía muestra un panorama favorable, aunque comienza a evidenciar el impacto de la menor disponibilidad de agua. El 75% de los lotes se encuentra entre excelentes y muy buenos, pero representa 15 puntos porcentuales menos que a la misma altura de 2025. Además, ya aparece un 5% en condición regular, afectado por las bajas temperaturas, la menor disponibilidad hídrica y algunos problemas sanitarios. Los técnicos mantienen buenas expectativas de rendimiento, pero coinciden en una condición fundamental: el cultivo necesita agua para sostener el potencial actual. Desde el centro-sur santafesino advierten que, para conservar la expectativa de muy buenos rindes, sería necesaria una precipitación generalizada antes del 20 de septiembre. La situación también comienza a hacerse visible en el manejo sanitario. La mancha amarilla gana protagonismo y obliga a revisar la estrategia de aplicaciones. En varios sectores se esperaba llegar hasta hoja bandera antes de aplicar fungicidas, pero el avance de la enfermedad podría obligar a adelantar los tratamientos. En Marcos Juárez, la mancha amarilla aparece como el principal problema sanitario. Allí, el 80% del trigo está en encañazón y el 20% en pleno macollaje; la condición fisiológica se distribuye entre excelente, muy buena, buena y regular.

Más de 500.000 hectáreas de maíz sembradas y una alerta que crece: falta agua

El mapa muestra una región cada vez más dividida

El mapa de reservas de agua útil presentado en el informe evidencia un marcado gradiente entre el este y el oeste de la región núcleo. Mientras algunas áreas mantienen niveles regulares o adecuados, el oeste presenta un deterioro más pronunciado de las reservas. La situación es especialmente exigente hacia el oeste: de acuerdo con los cálculos del informe, durante los próximos 15 días se necesitan entre 80 y 120 milímetros para llevar la humedad del suelo a valores óptimos. En el centro de la región, el requerimiento se ubica entre 20 y 80 milímetros.

¿Qué dice el pronóstico?

La ventana inmediata presenta cierta inestabilidad, aunque sin garantías de una recuperación generalizada de las reservas. Entre el jueves 10 y el miércoles 16 de septiembre se esperan chaparrones aislados e intermitentes, principalmente sobre el sudoeste de la zona GEA. La inestabilidad se extendería hasta la noche del sábado 12 y luego se prevé una mejora de las condiciones. El problema es que las precipitaciones previstas tendrían una distribución irregular. El informe anticipa lluvias débiles a moderadas sobre el este de la región pampeana, pero con poca proyección sobre el sur de Santa Fe y el sudeste de Córdoba, justamente algunas de las áreas donde la humedad comienza a ser una limitante. Además, las temperaturas volverán a descender durante el fin de semana. Entre el sábado 12 y el domingo 13, las mínimas podrían ubicarse entre 3 y 6 °C en el sur de la zona GEA, antes de iniciar una recuperación gradual. El panorama climático de fondo tampoco muestra una recuperación inmediata. El informe señala que, tras superar la primera década de septiembre, la oferta de agua continúa siendo pobre y no se esperan cambios significativos durante la primera quincena del mes, especialmente sobre el oeste.

Más de 500.000 hectáreas de maíz sembradas y una alerta que crece: falta agua

La campaña queda así frente a una pulseada clave

El maíz logró un arranque excepcional y ya superó las 500.000 hectáreas implantadas, pero el avance empieza a perder ritmo allí donde la humedad superficial se agotó. El trigo, por su parte, todavía conserva una condición mayoritariamente buena a muy buena, aunque necesita precipitaciones para transformar ese potencial en rendimiento. Con el agua como principal variable de corto plazo, las próximas semanas serán decisivas para definir cuánto puede avanzar el maíz y cuánto del potencial actual del trigo logra sostenerse en la región núcleo.

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