campaña 2026/27

Mejoran los márgenes agrícolas, pero la rentabilidad sigue bajo presión por los costos y los alquileres

El último informe de la GEA muestra una recuperación de los márgenes impulsada por la mejora de los precios de cosecha. Sin embargo, el incremento de los costos, mantiene ajustada la rentabilidad, sobre todo en los campos arrendados.

31 de Julio de 2026

Los números mejoraron durante julio para todos los planteos agrícolas analizados por la Guía Estratégica para el Agro (GEA), aunque el escenario continúa siendo desafiante para quienes producen sobre campos alquilados. El informe semanal de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) señala que la recuperación de los precios esperados a cosecha, junto con algunas variaciones en los costos de producción, permitió recomponer parcialmente la rentabilidad. Las mayores mejoras se registraron en el maíz sobre campo alquilado, con un incremento de 48 dólares por hectárea respecto de junio, y en la rotación trigo/soja de segunda sobre campo propio, que mejoró 49 dólares por hectárea. Sin embargo, los técnicos advierten que la suba de los combustibles continúa presionando la estructura de costos.

Campo propio y alquiler: dos realidades muy distintas

Mejoran los márgenes agrícolas, pero la rentabilidad sigue bajo presión por los costos y los alquileres

La diferencia entre producir sobre tierra propia o alquilada sigue marcando el resultado económico de la campaña. En campo propio, todos los cultivos presentan márgenes positivos. La rotación trigo/soja de segunda lidera la rentabilidad con 531 dólares por hectárea, seguida por el maíz temprano con 450 dólares y la soja de primera con 436 dólares por hectárea. En cambio, el panorama cambia significativamente en los campos alquilados. Allí, la soja de segunda muestra uno de los mejores resultados, con un margen de 141 dólares por hectárea, favorecida por compartir el costo del alquiler con el trigo. Sin embargo, al analizar el resultado conjunto de la rotación trigo/soja de segunda, el margen se reduce a apenas 59 dólares por hectárea.

Mejoran los márgenes agrícolas, pero la rentabilidad sigue bajo presión por los costos y los alquileres

La rotación trigo/soja de segunda lidera la rentabilidad con 531 dólares por hectárea, seguida por el maíz temprano con 450 dólares y la soja de primera con 436 dólares por hectárea

El informe además aclara que esos cálculos consideran el valor actual de la urea, cercano a los 570 dólares por tonelada. Pero muchos productores compraron el fertilizante dos meses atrás, cuando cotizaba alrededor de 950 dólares por tonelada. Si se incorpora ese costo real, la rotación trigo/soja de segunda prácticamente pierde toda su ventaja: en campo alquilado pasaría a registrar pérdidas cercanas a los 20 dólares por hectárea y en campo propio el margen disminuiría unos 60 dólares por hectárea. En alquiler, además, el maíz apenas mantiene números positivos, con 41 dólares por hectárea, mientras que la soja de primera y el trigo muestran pérdidas de 14 y 82 dólares por hectárea, respectivamente. El dato cobra relevancia porque aproximadamente el 70% de la producción agrícola de la región núcleo se desarrolla bajo esta modalidad.

La escala vuelve a ser determinante

Mejoran los márgenes agrícolas, pero la rentabilidad sigue bajo presión por los costos y los alquileres

El trabajo de GEA refleja una preocupación compartida entre productores y asesores: cada campaña exige mayor escala para sostener la competitividad. El informe compara esta situación con el denominado "síndrome de la Reina Roja", una metáfora tomada de la biología y popularizada en economía que plantea que es necesario correr cada vez más rápido simplemente para mantenerse en el mismo lugar. En términos productivos, significa que el aumento de costos obliga a incrementar permanentemente la eficiencia para conservar la rentabilidad. En ese contexto, ganar por volumen vuelve a ser la estrategia predominante. Los rindes de indiferencia muestran la magnitud del desafío. Para comenzar a obtener resultados positivos se necesitan 98 quintales por hectárea en maíz temprano sobre campo alquilado (77 qq/ha en campo propio); 40 quintales de soja de primera bajo alquiler (27 qq/ha en propio) y 44 quintales de trigo sobre campo alquilado (35 qq/ha en propio).

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Trigo: buenas condiciones, pero con alerta sanitaria

Desde el punto de vista agronómico, el trigo mantiene un estado general muy bueno. Las condiciones de elevada humedad relativa, lloviznas aisladas y temperaturas templadas generaron un ambiente favorable para el desarrollo de enfermedades, aunque por el momento los técnicos coinciden en que el cultivo permanece sano. Solamente en Marcos Juárez comenzaron a observarse los primeros síntomas de mancha amarilla, aunque con una incidencia baja que todavía no justifica aplicaciones de fungicidas. En distintas subzonas de la región también destacan que el cultivo transita el inicio o pleno macollaje con muy buen estado general, aunque la persistencia de días nublados y la escasa radiación comienzan a generar preocupación por el ritmo de crecimiento.

Las condiciones de elevada humedad relativa, lloviznas aisladas y temperaturas templadas generaron un ambiente favorable para el desarrollo de enfermedades

Costos, tecnología y expectativas para la campaña gruesa

El relevamiento realizado por GEA muestra que, aunque las realidades cambian entre subzonas, existe un denominador común: combustibles, fertilizantes, alquileres y logística concentran la mayor parte de la presión sobre los costos. En Carlos Pellegrini, los técnicos destacan que fitosanitarios y fertilizantes representan cerca del 40% de los costos de producción, mientras que el productor apuesta a maximizar la eficiencia mediante tecnología, favorecido por las buenas perspectivas climáticas asociadas a un evento Niño y la expectativa de una reducción de derechos de exportación. En Alvear incluso analizan adelantar la siembra de maíz temprano hacia fines de agosto si las condiciones climáticas lo permiten, aunque advierten que la falta de radiación y las posibles lluvias podrían retrasar las refertilizaciones del trigo. En Bigand el principal costo continúa siendo el arrendamiento, seguido por la fertilización nitrogenada y la semilla de maíz. También crecen con fuerza los costos de fletes, comercialización y servicios. Los técnicos agregan que, pese a la mejora del precio de la soja, los productores mantienen cautela y no aceleran las ventas por la desconfianza hacia los mercados. Consideran que una mejora en la relación entre el precio de los granos y el dólar, junto con una reducción de las retenciones, volvería más atractivo el negocio agrícola. En Sancti Spíritu, la rotación trigo/soja de segunda encabeza los márgenes, aunque reconocen que el alto costo de la urea afectó significativamente los números del trigo. Además, remarcan el impacto del combustible sobre las labores y los fletes. Los asesores también coinciden en que la escala productiva resulta cada vez más importante. En establecimientos de mayor tamaño es posible diluir costos fijos, acceder a mejores condiciones de financiamiento y negociar con mayor poder de compra y venta. En San Pedro y Baradero recomiendan apostar por el maíz y la tecnología, apoyados en la buena disponibilidad hídrica y en un posible escenario Niño. En General Villegas, en cambio, advierten que perfiles completamente recargados y napas elevadas podrían transformarse en un problema si las lluvias aumentan durante la primavera. En Marcos Juárez, donde la soja presenta hoy los mejores márgenes brutos, los productores llegan con capacidad financiera para afrontar la campaña, aunque con una estrategia mucho más prudente en materia de inversiones y compras anticipadas de insumos. Allí también comenzaron a aparecer síntomas leves de mancha amarilla en trigo.

Tres pulsos de inestabilidad para la próxima semana

En materia climática, el informe anticipa tres episodios de inestabilidad entre el 31 de julio y el 5 de agosto. El primero se espera durante la madrugada del viernes 31; el segundo, entre la tarde y noche del domingo 2; y el tercero durante la madrugada del miércoles 5, todos con chaparrones y tormentas aisladas que darán paso rápidamente a mejores condiciones meteorológicas. Las temperaturas máximas oscilarán entre 21 y 28 °C antes de descender durante el fin de semana, mientras que las mínimas se ubicarán entre 2 y 8 °C. Durante la última semana las lluvias fueron muy escasas -inferiores a 5 milímetros en la mayor parte de la región- y comenzaron a observarse reservas de humedad más ajustadas en el oeste de la zona núcleo, donde en los próximos quince días serán necesarios entre 40 y 60 milímetros para recuperar niveles óptimos.

Mejoran los márgenes agrícolas, pero la rentabilidad sigue bajo presión por los costos y los alquileres

En su análisis climático, la Bolsa de Comercio de Rosario atribuye el comportamiento inusual del invierno a la interacción de dos masas de aire opuestas: una muy cálida sobre el norte del país y otra polar sobre la Patagonia. Esa combinación dejó una región pampeana con temperaturas superiores a las normales, escasas heladas, abundante nubosidad y lluvias poco generalizadas, un escenario que podría mantenerse durante el cierre de julio con nuevos episodios de precipitaciones que contribuirían a recomponer parcialmente las reservas de agua.

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