OLI INTA: la nueva papa que busca reducir pérdidas y descartes con edición génica

Desarrollada por investigadores del INTA y el Conicet, la nueva variedad fue diseñada para evitar el pardeamiento de los tubérculos después de golpes y cortes. La innovación busca reducir descartes, pérdidas industriales y mejorar la calidad de la papa destinada al consumo y al procesamiento.

12 de Agosto de 2026

La Argentina incorporó una nueva herramienta de innovación biotecnológica aplicada a la producción agropecuaria. Investigadores del INTA Balcarce y el Conicet desarrollaron OLI INTA, la primera variedad de papa obtenida mediante edición génica en el país, que acaba de ser inscripta oficialmente en los registros del Instituto Nacional de Semillas (INASE).

OLI INTA: la nueva papa que busca reducir pérdidas y descartes con edición génica

La nueva variedad apunta a resolver uno de los problemas habituales de la cadena de la papa: el pardeamiento enzimático que aparece cuando los tubérculos sufren golpes, cortes o daños durante la cosecha, el transporte y el almacenamiento. A través de una modificación precisa del material genético de la planta, los investigadores lograron inactivar el gen que codifica la enzima polifenol oxidasa (PPO), responsable de desencadenar el proceso que genera las manchas oscuras en los tejidos dañados. "La edición génica permitió inactivar el gen de la polifenol oxidasa, lo que evita la formación de pigmentos oscuros en los tejidos dañados", explicó Gabriela Massa, investigadora del INTA y el Conicet, docente de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Mar del Plata e integrante del equipo que desarrolló la variedad.

"La edición génica permitió inactivar el gen de la polifenol oxidasa, lo que evita la formación de pigmentos oscuros en los tejidos dañados"

Una papa que resiste mejor los golpes

El resultado de esta modificación es un tubérculo que mantiene mejor su color después del corte y presenta una mayor tolerancia al desarrollo de moretones internos. Durante los ensayos realizados por los investigadores, OLI INTA mostró ausencia de moretones subsuperficiales luego de someter los tubérculos a golpes similares a los que pueden producirse durante las distintas etapas de la cadena productiva. El impacto económico potencial es significativo. Los daños mecánicos y las alteraciones de color generan descartes tanto en el mercado fresco como en la industria procesadora, donde la calidad interna de la materia prima constituye un factor determinante. "Al reducirse el pardeamiento enzimático, disminuye el descarte industrial y se mejora la calidad del producto final", destacó Massa.

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Una variedad sin genes de otras especies

Uno de los aspectos centrales de OLI INTA es la tecnología utilizada para obtenerla. A diferencia de un cultivo transgénico, la edición génica realizada no incorporó información genética proveniente de otra especie. La herramienta permitió modificar de manera específica un gen propio de la papa para obtener una característica determinada. De acuerdo con Massa, esta diferencia también resulta relevante desde el punto de vista regulatorio, ya que las variedades obtenidas mediante determinadas técnicas de edición génica pueden quedar comprendidas dentro de marcos regulatorios similares a los aplicados a materiales obtenidos mediante mejoramiento convencional.

Una nueva herramienta para el mejoramiento

Para Sergio Feingold, excoordinador del Programa Nacional de Biotecnología del INTA, la edición génica representa un cambio significativo para el mejoramiento de papa porque permite trabajar sobre variedades que ya cuentan con características productivas consolidadas. "Esta tecnología permite incorporar cualidades a variedades exitosas para la producción, lo que representa un cambio fundamental en la manera de hacer mejoramiento en la papa", señaló. La herramienta también podría contribuir a acortar los tiempos necesarios para desarrollar nuevas variedades, además de facilitar la incorporación de características vinculadas con la adaptación a condiciones ambientales, resistencia a plagas y enfermedades y calidad industrial.

"Esta tecnología permite incorporar cualidades a variedades exitosas para la producción, lo que representa un cambio fundamental en la manera de hacer mejoramiento en la papa"

Menos descarte y menor impacto ambiental

Los beneficios de OLI INTA no se limitan al aspecto productivo. Al reducir los daños y el descarte de tubérculos, la tecnología podría generar menores pérdidas económicas a lo largo de la cadena y disminuir el volumen de residuos asociado al procesamiento industrial. En este sentido, la nueva variedad se vincula con uno de los desafíos actuales de la agroindustria: producir más alimentos aprovechando mejor la materia prima disponible. La reducción de pérdidas poscosecha adquiere especial importancia en un cultivo como la papa, que tiene una fuerte presencia tanto en el mercado fresco como en la industria de procesamiento.

OLI INTA ya fue registrada

La nueva variedad fue inscripta en el Registro Nacional de Cultivares y en el Registro Nacional de Propiedad de Cultivares del INASE, dando un paso clave para su eventual llegada al mercado y su adopción por parte de la cadena productiva. El desarrollo fue resultado de un trabajo conjunto entre investigadores del INTA y el Conicet, con financiamiento de iniciativas como Procisur y Fontagro, y surgió a partir de la articulación entre capacidades científicas y demandas concretas del sector productivo. La inscripción también abre la posibilidad de avanzar en procesos de registro en otros países de la región, entre ellos Brasil, donde existe un marco regulatorio favorable para determinados productos obtenidos mediante edición génica.

Argentina se suma a una tecnología que avanza en el mundo

El desarrollo de OLI INTA se produce en un contexto de expansión de las Nuevas Técnicas Genómicas (NGT) a nivel internacional. La Unión Europea también avanzó recientemente en la construcción de un nuevo marco regulatorio para estas tecnologías, que buscan diferenciar determinados productos de edición génica de los organismos genéticamente modificados mediante técnicas transgénicas tradicionales. Para la Argentina, la inscripción de OLI INTA representa así un paso relevante no sólo para la cadena de la papa, sino también para el desarrollo local de biotecnologías de precisión aplicadas al mejoramiento vegetal. La nueva variedad constituye un ejemplo concreto de cómo la edición génica puede utilizarse para resolver un problema específico de la producción: reducir el deterioro de los alimentos, mejorar su calidad y aprovechar una mayor proporción de lo producido. En el caso de OLI INTA, una modificación genética precisa apunta a que una papa golpeada durante la cosecha o el transporte no termine necesariamente convertida en descarte.

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