Se preparan para una nueva campaña contra la polilla de la vid y buscan cubrir 130.000 hectáreas
A través del Fideicomiso de Asistencia Vitivinícola, Mendoza prevé asistir a más de 9.000 productores y sostener un plan integral contra Lobesia botrana. En la última campaña, las detecciones de la plaga se redujeron cerca de un 70%.
Mendoza puso en marcha la planificación de una nueva campaña para el control de Lobesia botrana, conocida como polilla de la vid, con el objetivo de proteger la producción vitivinícola provincial y dar continuidad a los resultados obtenidos durante la última temporada. A través del Fideicomiso de Asistencia Vitivinícola, el Gobierno mendocino prevé alcanzar nuevamente a más de 9.000 productores y cubrir alrededor de 130.000 hectáreas de viñedos mediante un esquema integral de manejo de la plaga.
En la sede de Mendoza Fiduciaria, el ministro de Producción, Rodolfo Vargas Arizu, y el presidente del Iscamen, José Orts, encabezaron la apertura de sobres de la licitación para la adquisición de productos, insumos y servicios necesarios para la campaña 2026/2027. En total, se presentaron 13 empresas oferentes. "Por segundo año consecutivo estamos realizando una licitación para iniciar la campaña contra la polilla de la vid", señaló Vargas Arizu, quien destacó que en esta oportunidad se superó la cantidad de empresas interesadas respecto del año anterior. El funcionario remarcó además la importancia de sostener las acciones de sanidad vegetal para reducir el impacto de la plaga y anticipó que la provincia espera obtener mejores resultados durante la próxima temporada.
Una reducción del 70% en las detecciones
Uno de los principales antecedentes para la nueva campaña son los resultados alcanzados durante la temporada anterior. El operativo permitió cubrir más de 130.000 hectáreas de viñedos, con intervenciones realizadas en los momentos considerados estratégicos para mejorar la efectividad de los tratamientos. A su vez, la red oficial de monitoreo registró una disminución cercana al 70% en las detecciones de Lobesia botrana respecto de la campaña anterior. Para el Iscamen, estos resultados consolidan una tendencia favorable para la sanidad de los viñedos mendocinos y respaldan la continuidad de una estrategia basada en el manejo integrado de plagas, el monitoreo permanente y el trabajo coordinado entre el Estado y los productores. Orts explicó que el objetivo es replicar el alcance de la campaña anterior, con asistencia a más de 9.000 productores y protección de unas 130.000 hectáreas de vid.El titular del organismo destacó que el operativo apunta a tres objetivos centrales: cuidar al productor, proteger el patrimonio fitosanitario de Mendoza y contribuir a generar un producto de calidad para los mercados interno y externo.
Orts explicó que el objetivo es replicar el alcance de la campaña anterior, con asistencia a más de 9.000 productores y protección de unas 130.000 hectáreas de vid.
Cómo será el operativo 2026/2027
La campaña estará organizada en distintas etapas, definidas a partir de la biología de la plaga, la fenología de los cultivos y las características de cada zona productiva. El Iscamen tendrá a su cargo la ejecución del operativo y combinará las acciones implementadas por el Gobierno provincial con tratamientos intraprediales que deberán realizar los propios productores.
Entre las principales herramientas previstas se encuentran:
Técnica de Confusión Sexual (TCS). Se instalarán difusores de feromonas en bloques de trabajo determinados según la dinámica poblacional del insecto. La técnica busca liberar feromonas sintéticas para confundir a los machos e impedir que encuentren a las hembras para reproducirse.
Tratamientos aéreos. Se prevé contratar servicios de aplicación aérea en las zonas aptas para el uso de aeronaves. Los tratamientos se realizarán con productos de Banda Verde, compatibles con producciones orgánicas, principalmente en los oasis Norte y Este.
Drones aplicadores. En sectores donde no sea posible utilizar aeronaves se recurrirá a drones aplicadores, que permiten trabajar con mayor precisión en parcelas de menor superficie. También se contempla el uso de productos de Banda Verde.
Aplicaciones terrestres. En las áreas que no puedan ser intervenidas mediante aplicaciones aéreas, se asistirá a los productores con insecticidas específicos de bajo impacto ambiental, categoría IV (Banda Verde), para que puedan realizar los tratamientos correspondientes.
Feromonas pulverizables. Para el control de la segunda generación de la plaga, se planifica incorporar feromonas asperjables que podrán ser aplicadas mediante drones o aeronaves, según las características del cultivo y de cada área.
El monitoreo será clave
El plan también contempla reforzar durante toda la campaña el monitoreo de Lobesia botrana mediante la adquisición de trampas e insumos específicos. La red de monitoreo permitirá conocer el comportamiento del insecto, seguir la evolución de las poblaciones y determinar con mayor precisión las medidas de control necesarias en cada zona productiva. Además, los datos obtenidos servirán para evaluar el impacto de las estrategias aplicadas durante la campaña 2026/2027 y generar información para definir las acciones de la próxima temporada.
La red de monitoreo permitirá conocer el comportamiento del insecto, seguir la evolución de las poblaciones y determinar con mayor precisión las medidas de control necesarias en cada zona productiva
De esta manera, Mendoza busca sostener una estrategia de manejo integrado de la polilla de la vid, combinando confusión sexual, aplicaciones aéreas, drones, tratamientos terrestres y monitoreo permanente, con el objetivo de preservar la sanidad de los viñedos y reducir el impacto productivo de una de las principales plagas de la vitivinicultura provincial.

