Semillas nativas, una herramienta clave para restaurar los bosques afectados por incendios
Especialistas del INTA Esquel promueven la cosecha y producción local de semillas de especies forestales nativas para fortalecer las tareas de restauración ambiental y recuperar áreas degradadas por los incendios forestales.
En un contexto marcado por el aumento de los incendios forestales en distintas regiones de la Patagonia, la producción de plantas nativas se convirtió en una herramienta estratégica para la recuperación de los ecosistemas afectados. En este escenario, el trabajo que desarrolla el INTA Esquel en la capacitación y difusión de técnicas para la cosecha de semillas de especies forestales nativas cobra especial relevancia.
Según explicó Teresa Schinelli, investigadora del INTA Esquel, uno de los principales desafíos es que este tipo de semillas resulta difícil de obtener y suele presentar una baja viabilidad, lo que limita su disponibilidad en el mercado. "La importancia de este trabajo radica en que las especies forestales nativas son difíciles de cosechar y generalmente tienen baja viabilidad, por lo que en el mercado no se ofrecen este tipo de semillas", señaló la especialista.
"La importancia de este trabajo radica en que las especies forestales nativas son difíciles de cosechar y generalmente tienen baja viabilidad, por lo que en el mercado no se ofrecen este tipo de semillas"
Ante esta situación, el organismo trabaja en la generación y transferencia de conocimientos que permitan a los productores locales autoabastecerse. "El rol del INTA es fundamental a la hora de gestionar herramientas de identificación de esas semillas, cosecha y técnicas de acondicionamiento para preservar la viabilidad para que los productores puedan autoabastecerse", agregó Schinelli. La iniciativa constituye un eslabón fundamental para la conservación del bosque nativo, ecosistema que aporta múltiples servicios ambientales, entre ellos la regulación hídrica y el abastecimiento de agua potable. Además, estos ambientes son esenciales para numerosas comunidades rurales que desarrollan actividades ganaderas y aprovechan recursos forestales como la leña.
Cómo realizar una cosecha adecuada
Los especialistas destacan que el primer paso consiste en identificar áreas aptas para la recolección de semillas. La recomendación es que los sitios de cosecha se encuentren próximos a los lugares donde posteriormente se instalarán las plantas. "Es fundamental que sea en lugares cercanos a donde luego se van a instalar las plantas para evitar la contaminación genética y favorecer la adaptación a la zona de crecimiento", explicó Schinelli. Una vez seleccionada el área, es importante identificar árboles de la misma especie y evitar ejemplares aislados. También se debe evaluar la edad y el estado sanitario de las plantas para asegurar una adecuada calidad genética y productiva. Otro aspecto clave es determinar correctamente el momento de cosecha. Los técnicos recomiendan prestar especial atención al grado de maduración de los conos o frutos, ya que la recolección anticipada reduce significativamente la viabilidad de las semillas. "Verificar el proceso de maduración de los conos para no cosechar la semilla verde, ya que disminuye la viabilidad. Consultar con los técnicos especializados cuándo es el mejor momento es fundamental", indicó la investigadora. Las técnicas de cosecha pueden variar según la especie y las condiciones del terreno. Existen métodos directos e indirectos, así como sistemas manuales o mediante el uso de pértigas y redes. Posteriormente, las semillas deben atravesar procesos de acondicionamiento que incluyen oreado, limpieza, desinfección y almacenamiento adecuado para conservar su capacidad germinativa.
"Es fundamental que sea en lugares cercanos a donde luego se van a instalar las plantas para evitar la contaminación genética y favorecer la adaptación a la zona de crecimiento"
Más plantas para restaurar los ecosistemas
Cada año, el INTA desarrolla jornadas de capacitación destinadas a productores, viveristas y pobladores rurales interesadas en la producción de plantines de especies nativas. En el Campo Experimental INTA Trevelin se producen ejemplares destinados a investigaciones y ensayos, aunque la creciente necesidad de restaurar superficies afectadas por incendios exige ampliar significativamente la disponibilidad de plantas. "El crecimiento exponencial de los incendios demanda una cantidad mucho mayor de plantas para las tareas de restauración. Y ahí radica la importancia de sostener estos espacios en los que se capacita a los habitantes que viven en la zona para que puedan producir sus propias plantas", concluyó Schinelli.
De esta manera, la capacitación en cosecha y manejo de semillas nativas se posiciona como una estrategia clave para fortalecer la restauración de los bosques patagónicos y contribuir a la conservación de ecosistemas fundamentales para las comunidades y el ambiente.

