Vaca Muerta desafía el liderazgo exportador de las provincias agroindustriales
Neuquén casi septuplicó sus ventas externas entre 2021 y 2025. Es por ello que se estima que superaría a Córdoba en 2027 y a Santa Fe en 2028, impulsada por el petróleo
El mapa de las divisas argentinas podría cambiar de protagonistas durante la próxima década. La expansión de los hidrocarburos no convencionales y las obras para transportarlos al exterior acercan a la Patagonia a los primeros puestos de un ranking históricamente dominado por las economías pampeanas.
Según el análisis de Federico Belich, responsable de la Regional Comahue de IERAL, Neuquén accedería al tercer lugar nacional en 2027 y al segundo un año después, cuando sus exportaciones rondarían los US$ 18.400 millones. El eventual desplazamiento de Buenos Aires llegaría hacia 2031-2032, condicionado por los precios internacionales y la puesta en marcha de nuevas inversiones.
En 2025, Buenos Aires exportó US$ 31.684 millones; Santa Fe, US$ 16.190 millones; y Córdoba, US$ 10.913 millones. Sin embargo, el acelerado crecimiento neuquino redujo la distancia con esta última a unos US$ 3.300 millones en los últimos doce meses.
El petróleo acelera y la infraestructura abre la salida
El avance de Neuquén está ligado a una mayor producción de crudo, pero también a la posibilidad de colocar ese volumen fuera del país. Para 2027, el estudio prevé un incremento productivo del 23%. La ampliación de la capacidad de transporte resulta decisiva para transformar ese crecimiento en ingresos externos.
Una de las obras centrales es el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), de 437 kilómetros, que comenzaría a operar a fines de 2026 y realizaría sus primeros embarques a comienzos de 2027. Llevará el petróleo hasta Punta Colorada, en Río Negro, con una capacidad inicial de unos 180.000 barriles diarios, que alcanzaría los 550.000 durante la segunda mitad de ese año.
Junto con la ampliación de Oldelval y la reactivación del Oleoducto Trasandino, el proyecto permitiría aliviar el cuello de botella que limita las exportaciones. Para IERAL, el avance sobre Córdoba en 2027 se sostendría incluso con una suba de la producción cercana al 12%, inferior a la contemplada en su escenario base.
Argentina LNG, el proyecto de YPF, Eni y XRG, prevé iniciar operaciones en 2031 y sería determinante para superar a Buenos Aires. Por eso, el petróleo explicaría el ascenso inicial en el ranking, mientras que el Gas Natural Licuado aportaría el salto necesario para alcanzar el liderazgo.
Fuente: IERAL
Qué cambia frente al peso histórico del agro
Durante las últimas dos décadas, la región pampeana concentró, en promedio, el 74% de las exportaciones argentinas. La agricultura y su procesamiento industrial fueron centrales en ese predominio, aunque las provincias líderes también cuentan con otras actividades, por ejemplo: Buenos Aires combina granos, aceites y carnes con industrias automotrices y químicas, mientras que Córdoba suma maquinaria agrícola y automotores a la soja, el maíz y el maní.
Para proyectar esas economías, IERAL utilizó su crecimiento real promedio de los últimos veinte años: 1% anual para Buenos Aires, 1,2% para Santa Fe y 2% para Córdoba. Aunque se trata de las tasas del conjunto de las exportaciones provinciales, no exclusivamente del sector agropecuario, muestran un ritmo más moderado frente a la expansión prevista para los hidrocarburos neuquinos.
En Santa Fe, el informe señala que la capacidad de molienda del complejo aceitero del Gran Rosario se encuentra prácticamente al máximo, lo que acota su crecimiento. Por su parte, Córdoba presenta el mayor dinamismo de las tres jurisdicciones pampeanas, pero ese ritmo tampoco alcanzaría para conservar su posición frente al avance energético.
A su vez, en las economías agrícolas, el clima puede alterar fuertemente los resultados, como fue el caso de la sequía de 2023 que recortó más de un tercio las exportaciones santafesinas y cordobesas, y alrededor del 20% las bonaerenses. En el caso de Neuquén, pesan especialmente la cotización del crudo y el cumplimiento de los plazos de las inversiones.
Con un barril que desciende gradualmente hasta US$ 70 en 2035, el estudio estima que las ventas neuquinas alcanzarían unos US$ 34.300 millones en 2031 y superarían por un margen estrecho a las de Buenos Aires. Si el precio baja hasta US$ 60, el primer lugar llegaría recién en 2032 y volvería a manos bonaerenses desde 2034.
De esta manera, el país podría sumar un motor de divisas de escala suficiente para disputar el protagonismo de sus principales economías agroindustriales. El desafío neuquino será sostener esa expansión sin quedar excesivamente expuesto a un recurso y a las fluctuaciones de su precio.

