El agro sostuvo una recuperación que perdió fuerza
El ICA-ARG apenas avanzó 0,03% en mayo y volvió a mostrar una economía heterogénea donde la actividad agrícola alcanzó un nuevo máximo histórico, pero otros sectores marcaron señales de debilidad
La actividad económica argentina mantuvo en mayo una mejora mínima, con una suba mensual de apenas 0,03% en el Índice Compuesto Coincidente de Actividad Económica de Argentina (ICA-ARG). Aunque el indicador acumuló siete meses consecutivos en terreno positivo, todavía quedó 0,8% por debajo del nivel registrado un año atrás.
El informe elaborado por el Centro de Investigación del Ciclo Económico de la Bolsa de Cereales de Santa Fe y la Bolsa de Comercio de Rosario mostró que la recuperación siguió en marcha, pero con un ritmo bajo y sin lograr superar el máximo relativo alcanzado en 2025. De esta manera, el escenario de mayo dejó plasmado un rebote, aunque todavía no se consolidó de manera pareja en toda la economía.
En ese escenario, el sector agrícola se destacó como el principal sostén del índice agregado, con una recuperación que permitió compensar parte de las bajas observadas en otras ramas de actividad. El avance mensual de las labores agrícolas fue de 2,6%, luego de dos meses afectados por el retraso que habían provocado las lluvias. Además, el indicador mostró una mejora interanual de 10,5%, impulsado por el avance récord de la cosecha de soja, que llevó a la serie a un nuevo máximo histórico.
El campo traccionó, pero no alcanzó para ordenar el tablero
El buen desempeño agrícola contrastó con una economía que mostró señales cruzadas. Según el relevamiento, sólo cuatro de los diez indicadores que integran el ICA-ARG tuvieron variaciones mensuales positivas, mientras que dos se mantuvieron prácticamente neutros y el resto mostró retrocesos.
La producción industrial interrumpió en mayo una racha de cinco meses consecutivos de recuperación y registró una baja mensual. En la comparación interanual, también quedó 0,3% por debajo de igual mes de 2025, con la industria automotriz entre los rubros que explicaron el deterioro.
La construcción también cortó su mejora y registró la primera variación mensual negativa del año, con una caída de 0,7%. De todos modos, frente a mayo del año pasado todavía conservó una suba de 2,7%, sostenida por el mejor desempeño que había mostrado durante el arranque de 2026.
Otro dato relevante para la cadena productiva fue el comportamiento de las importaciones. El ingreso total de bienes desde el exterior bajó 1,2% mensual y quedó 6,1% por debajo del nivel de mayo de 2025. El informe señaló que la caída se explicó principalmente por menores compras vinculadas a la producción, como insumos, bienes de capital, piezas y accesorios.
Consumo, empleo y otras señales
En el frente comercial, las ventas minoristas mostraron una suba mensual estimada de 0,3%, con el segundo dato positivo consecutivo. Sin embargo, el nivel todavía se ubicó 7% por debajo del registrado un año atrás, aunque el repunte reciente fue leído como una señal alentadora apoyada por una leve mejora en supermercados.
En cambio, los patentamientos de vehículos nuevos profundizaron su retroceso. El indicador cayó 5,2% mensual y quedó 18,6% por debajo de mayo de 2025, tras perder la recuperación acumulada durante los primeros tres meses del año.
Por su parte, la recaudación nacional aportó una señal positiva, con una suba mensual de 1,5% y el primer avance interanual desde mediados de 2025. En paralelo, el empleo privado registrado mostró una variación mensual prácticamente neutra, aunque en la comparación anual todavía acumuló una baja de 1,7%, equivalente a unos 107.000 trabajadores menos.
En este escenario, la economía no cayó, pero tampoco aceleró. Es por ello que el informe concluyó que el buen inicio de 2026 se debilitó en mayo por las bajas en construcción e industria, mientras que el agro sostuvo el indicador general y el mercado laboral empezó a mostrar algunas señales positivas, todavía desparejas.
De esta manera, la campaña agrícola volvió a funcionar como ancla de actividad, pero el resto de los sectores todavía no acompañan con la misma fuerza. Por eso, más que una recuperación plena, mayo dejó una economía sostenida por pocos motores y con una dinámica que sigue marcada por diferencias profundas entre ramas productivas.

