Dalbulus maidis

Las heladas comienzan a frenar a la chicharrita, aunque el NOA y el NEA mantienen alta presión de la plaga

El último monitoreo mostró una disminución de las poblaciones en varias regiones, aunque el NOA y el NEA continúan registrando abundancias elevadas. Especialistas destacan la importancia de seguir monitoreando durante el invierno para anticipar riesgos en la próxima campaña.

22 de Junio de 2026

Las poblaciones de Dalbulus maidis, conocida como la chicharrita del maíz, comenzaron a mostrar signos de retracción en distintas regiones agrícolas de Argentina, aunque mantienen niveles elevados en las zonas endémicas del norte del país, donde las bajas temperaturas aún no han generado heladas significativas. Así lo indica el 44º informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis, elaborado con datos relevados entre el 1 y el 15 de junio de 2026. El trabajo evidencia un comportamiento heterogéneo de la plaga según la región, con una marcada diferencia entre el norte argentino y las zonas más australes.

Las heladas comienzan a frenar a la chicharrita, aunque el NOA y el NEA mantienen alta presión de la plaga

Los resultados muestran que las regiones del NOA, NEA y Centro-Norte continúan concentrando las mayores abundancias del vector, mientras que el Centro-Sur y el Litoral registran una situación más estable y con menores niveles poblacionales. Los especialistas remarcaron la importancia de mantener un monitoreo sistemático incluso durante el otoño e invierno, con el objetivo de comprender mejor la dinámica estacional de la plaga y evaluar el impacto que pueden tener las heladas sobre su supervivencia y distribución geográfica.

Los resultados muestran que las regiones del NOA, NEA y Centro-Norte continúan concentrando las mayores abundancias del vector, mientras que el Centro-Sur y el Litoral registran una situación más estable y con menores niveles poblacionales

NOA: la región con mayor presión de la plaga

En el Noroeste Argentino (NOA), considerado una de las áreas endémicas de la chicharrita, las poblaciones continúan siendo muy elevadas. El relevamiento indicó que el 76% de las trampas monitoreadas se ubicó en cultivos de maíz en estado de madurez fisiológica (R6) y que el 83% de las localidades registró más de 100 adultos por trampa, incrementándose levemente respecto del informe anterior. Estos valores consolidan al NOA como la región con mayor presión poblacional del vector a nivel nacional.

El relevamiento indicó que el 76% de las trampas monitoreadas se ubicó en cultivos de maíz en estado de madurez fisiológica (R6) y que el 83% de las localidades registró más de 100 adultos por trampa.

NEA: abundancias elevadas y estables

La situación también sigue siendo preocupante en el Nordeste Argentino (NEA), otra de las zonas donde la plaga se encuentra establecida históricamente. En esta región, el 86% de las trampas se instaló en lotes de maíz, también mayoritariamente en estado R6. Allí, las poblaciones se mantuvieron en niveles similares a los registrados en el monitoreo previo, con un 54% de las localidades superando los 100 adultos por trampa.

Menor presión en el Litoral y el Centro-Norte

En la región del Litoral, donde aproximadamente un tercio de las trampas se ubicó sobre cultivos de maíz, el 90% de los sitios monitoreados registró presencia de la plaga. Sin embargo, los datos muestran una tendencia a la disminución de las poblaciones más elevadas. Las localidades con capturas superiores a 100 adultos por trampa descendieron del 26% al 16%, reflejando una retracción de los niveles más críticos. Las mayores concentraciones se localizaron principalmente en Entre Ríos y Corrientes. Por su parte, en la región Centro-Norte, donde el 55% de las trampas se encontraba en lotes de maíz, el vector fue detectado en el 97% de las localidades monitoreadas. No obstante, también se observó una reducción de los niveles más altos de abundancia: la proporción de sitios con más de 100 adultos por trampa cayó del 81% al 64%.

Centro-Sur: predominan las bajas poblaciones

La situación más favorable continúa observándose en la región Centro-Sur, donde la ausencia del vector sigue siendo predominante. Según el informe, el 47% de las localidades monitoreadas no registró presencia de chicharritas, mientras que solo el 6% presentó niveles de abundancia considerados máximos, frente al 13% registrado en el relevamiento anterior. Los datos reflejan una disminución sostenida de las poblaciones en esta región, posiblemente asociada a las condiciones climáticas más rigurosas y a la ocurrencia de temperaturas más bajas.

Bajos niveles de portación del agente causal del achaparramiento

El informe también incorporó información sobre la presencia de Corn Stunt Spiroplasma (CSS), el microorganismo responsable del complejo de enfermedades conocido como achaparramiento del maíz. Las evaluaciones realizadas en tres localidades de la región Centro-Norte mostraron bajos niveles de portación del patógeno en los individuos capturados, un dato alentador de cara al seguimiento sanitario del cultivo. A pesar de la retracción observada en varias regiones, los especialistas advierten que la persistencia de poblaciones elevadas en las áreas endémicas del norte obliga a mantener la vigilancia durante los próximos meses. El monitoreo invernal será clave para determinar cómo evolucionan las poblaciones frente a las heladas y para anticipar posibles escenarios de riesgo para la campaña maicera 2026/27.

El monitoreo invernal será clave para determinar cómo evolucionan las poblaciones frente a las heladas y para anticipar posibles escenarios de riesgo para la campaña maicera 2026/27.

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