LEGISLACIÓN

Proponen una ley de maquinaria agrícola

"El Estado tiene que participar en la promoción a través de políticas crediticias e impositivas", sostiene un informe del INTA.
El Economista

02-08-17  En un contexto global que requiere equipos más diversificados y competitivos, Argentina tiene gran potencial de desarrollo, pero también muchos desafíos.

El informe, "El valor agregado de la Maquinaria Agrícola y agropartes de Argentina", elaborado por los ingenieros del INTA Mario Bragachini y Fernando Ustarroz brinda una visión de lo que puede ocurrir con el sector hacia el 2025.

En la publicación, los técnicos sostienen que la maquinaria agrícola deberá estar preparada para operar en un contexto de cambio y variabilidad climática. A su vez, informan que los productores agropecuarios comenzarán a requerir máquinas con mayor capacidad de trabajo, las cuales serán en gran parte autoguiadas y robotizadas.

Los especialistas estiman que serán más amigables con el suelo y el medio ambiente. En cuanto a las tendencias tecnológicas del sector metalmecánico destinado a la agroindustria, sostienen que podrían darse avances revolucionarios en electrónica, software, comunicaciones y conectividad.

¿Cómo se prepara Argentina? Consultado por El Economista, Bragachini respondió que es fundamental una Ley de Maquinaria Agrícola para promocionar el desarrollo competitivo de la industria en Argentina.

El argumento resulta interesante.

"Hay que proteger e incentivar el desarrollo de la mecanización agrícola argentina. El Estado tiene que participar en esa promoción a través de políticas crediticias e impositivas", sostiene.

Resaltó que el Estado tiene un rol esencial en todo el proceso de crecimiento competitivo de la industria metalmecánica de alta y baja complejidad.

"Argentina tiene que pegar el salto a producir máquinas de procesos agroalimentarios que hoy estamos importando con una balanza comercial muy negativa", aseguró el técnico de INTA Manfredi.

El especialista advirtió que se viene una transformación de Argentina en el supermercado del mundo, y la tecnología de las máquinas de procesos de construcción y agroindustriales no está desarrollada. Al respecto, explicó que "hoy ni siquiera en el proceso más ambicioso hemos empezado a generar el valor agregado que nos llevaría al supermercado del mundo".

En la misma línea añadió que "estamos frente a la necesidad de generar una política que favorezca el desarrollo de este tipo de industria metalmecánica y de alta tecnología que posicione a Argentina como un país agroalimentario, pero con máquinas y mano de obra argentina".

No todo es negativo. Bragachini subrayó que donde Argentina no se ha quedado, pero el Estado debe continuar incentivando es con respecto a las TIC, es en la electrónica y los software.

De acuerdo a las predicciones de Bragachini, para el 2025 el sector agrometalmecánico ya no solo será un sector agropecuario, sino también agroindustrial y agroalimentario.