Santa Fe Produce

Estamos invitados... a tomar el té

La historia de vida de una emprendedora, que probó con distintas elaboraciones artesanales, hasta que se focalizó en la infusión milenaria.
Verónica Salamanco

Tomar el té puede ser la rutina de beber una infusión todos los días a la misma hora, o puede ser una experiencia en sí misma: tomarse un tiempo para elegir el sabor y el aroma para la ocasión, preparar el agua en su punto justo, dejar descansar las hebras hasta que tome el color óptimo, y después, sentarse en el lugar más cómodo, solo o en compañía, para disfrutar de ese momento.

Este ritual que está tan incorporado en otras culturas, tiene muchos adeptos en nuestro país, que buscan opciones para que tomar el té sea algo más que beber una infusión. También está la nueva generación de sibaritas que busca placeres para el paladar, y así van ganando lugar los productos gourmet entre los que no podían faltar el té.

Los productos de Tany Té llaman la atención por su delicado packaging. Cuando uno se detiene a mirar las etiquetas, descubre un abanico de tentadoras opciones. El contenido no defrauda; en todos sus blends se aprecian las notas de sabor de los ingredientes que los componen, desde los cítricos, los frutos rojos, hasta los pétalos de rosa o jazmín, pasando por una selección de hierbas aromáticas.

Detrás de estos sabores está Eugenia Guerschanik, una emprendedora que abrió su propio camino en 2001, y ahora se autodefine como tea designer. "Yo trabajaba en relación de dependencia en ventas para empresas de gastronomía, vitivinícolas, etc. Y llegué a ocupar puestos ejecutivos muy importantes en dichas empresas", cuenta a Revista Chacra, "Durante la crisis del 2001, vi peligrar mi seguridad laboral. Todos esos años de experiencia me permitieron darme cuenta de que si podía hacerle ganar dinero a tan importantes empresas, también podía hacerlo para mí misma y decidí independizarme. Así, empecé a experimentar en la saborización de aceites, vinagres, encurtidos, dulces y especias, vendiendo en ferias artesanales. Tuve muy buena recepción pero no alcanzaba a prepararlos, por la diversificación de productos". Así fue que Tany decidió especializarse en un solo campo: el té. Hace ya una década que elabora blends de té y los saboriza con ingredientes de producción propia, como las frutas y las flores. ¿Por qué el té? "Porque es un producto que siempre estuvo sobre la mesa de mi familia de inmigrantes procedentes de Europa oriental", sonríe.

Una vez desarrollada la marca, Tany Té organizó sus productos en diferentes líneas según las hebras de base: sin teína, té negro, té rojo y té verde. Con ellos elabora blends a los que incorpora frutas, flores, especias, y hierbas de todo tipo, tanto de origen nacional como importadas. También tienen diversas presentaciones, ya que proveen a hoteles y restaurantes, y a consumidores finales, según el canal de venta. De esta manera, desarrollaron cuñetes de 25 y 50 gr, bolsas de papel Kraft de 1kg, y saquitos en diversas cajas según el destino. "Entre los servicios que brindamos se encuentra el de producir para terceros, de modo que los interesados podrán contar con sus correspondientes RNE y RNPA", agrega la emprendedora, "Nuestro objetivo es revalorizar el producto nacional".

Junto con su familia, centraliza la elaboración en Santa Fe Capital, con representantes en todo el país, y una oficina administrativa en la ciudad de Buenos Aires. Con financiamiento propio, fue creciendo sostenidamente y hoy puede mostrar con orgullo el reconocimiento del Ministerio de la Producción de Santa Fe como empresa "APTA" para acceder a la Marca Provincial: "Producto de Mi Tierra. Provincia de Santa Fe". Esta es una marca colectiva de certificación que otorga el Estado Provincial a una persona (física o jurídica) que sea productor, cooperativa o empresa elaboradora de agroalimentos en el territorio provincial que cumpla con los requisitos establecidos. El objetivo que persigue esta herramienta es contribuir con la diferenciación de los productos portadores de ciertos atributos relacionados con la tradición a fin de fortalecer, ampliar y desarrollar su posicionamiento en los diversos canales de comercialización.

La comercialización se realiza a través de tres canales de venta, y así responden a la demanda de los distintos volúmenes de compra: distribuidores, minoristas y consumidores en general. La promoción y publicidad se hace participando en exposiciones, ferias artesanales o gastronómicas, su página web y redes sociales. "Tenemos que agradecer el gran apoyo del Ministerio de la Producción de Santa Fe, de la Cancillería Argentina y de la ASSAL (Agencia Santafesina de Seguridad Alimentaria) para acceder a eventos o ferias de difícil ingreso por su costo económico y para la realización de los trámites correspondientes a los registros de los productos", subraya Tany, que también hace mención al apoyo de la Fundarq (Fundación Arqueológica de Santa Fe) que le dio su primer espacio en la feria anual de artesanías.

A futuro, Tany espera seguir experimentando en nuevos blends de té e infusiones, seguir creciendo en el mercado local, y sueña con exportar. "Esto último lo hemos comenzado a hacer de manera incipiente pero con mucho éxito, lo que demuestra que el nuestro es un producto argentino con importante aceptación internacional", afirma. Y nos deja con una recomendación que no se cansa de repetir: "Hago oportuno este momento para recordar cuánto puede llegar a modificar en nosotros, desde su humildad, la experiencia de disfrutar una taza de té. Para ello bastará un recipiente que sintamos nuestro, unas pocas hebras del mejor té que podamos conseguir, agua caliente en su primer hervor, y toda nuestra predisposición para hacer de ese...nuestro momento"...

(más información en revista Chacra impresa de noviembre)