GANADERÍA

Mixer, una máquina siempre lista

Con el mezclador se elaboran las dietas diarias para el rodeo, pero debe estar ajustado para hacerlo de manera precisa. Pieza clave para ganar peso.
Ezequiel Pezzoni para Chacra

07-07-2018 El negocio ganadero está mejor desde el punto de vista económico, pero también desde lo tecnológico. El armado de dietas es fundamental en planteos de punta, con objetivos de alta ganancia de peso. Para esto los mixers son la herramienta que no puede faltar un solo día. Su uso eficiente marca una diferencia.

Desde el punto de vista nutricional, las dietas deben estar balanceadas tanto en el nivel proteico como energético, lo cual obliga a que los ingredientes a suministrar estén adecuadamente mezclados. Aquí es el punto donde el mixer juega su rol fundamental en el proceso productivo.

Hay dos grandes grupos en los que podemos dividir las categorías de los mixer: los llamados verticales y los horizontales. En ambos casos, la clasificación se debe a la disposición de los sinfines mezcladores. Históricamente, en Argentina se utilizaron los horizontales, pero ya hace aproximadamente 10 años están presentes también los del tipo vertical.

Mixers horizontales

Los más clásicos dentro de este grupo son los modelos que solo realizan el mezclado de los ingredientes, por lo que requieren el tratamiento previo de la fibra para que esta sea de tamaño óptimo, 5 a 7 centímetros. Tal tarea puede ser realizada con alguna moledora de fardos o durante el proceso de enfardado con el conocido procesador de fibra, "rotocut" o "cutter" en la propia rotoenfardadora o megaenfardadora.

Existen también modelos de desarrollo nacional y extranjero que permiten la incorporación de diferente cantidad de kilos de heno para procesar. En general poseen uno o dos sinfines inferiores para cortar la fibra con contracuchillas. En estos modelos, los sinfines superiores son los encargados de desmenuzar el rollo o fardo para que luego la fibra sea cortada en la parte inferior de la batea.

Normalmente puede incorporarse hasta 350 kilos de heno en cada carga sin interferencia en la calidad de la mezcla; algunos modelos permiten hasta 450 kilos de tal alimento. Se debe tener especial cuidado con el tiempo de preparación de la ración ya que el trozado de la fibra no debe ser excesivo y el sinfín trozador continúa trabajando hasta el último momento de la descarga en los comederos. Si la fibra es muy corta, se reduce la rumia y la insalivación, por lo tanto el efecto que esta tiene sobre el pH ruminal.

Dentro de este grupo también están los modelos con paletas mezcladoras superiores. Estos modelos se adaptan mejor para el trabajo con materiales húmedos como la burlanda u otro. Por la forma de trabajo de este tipo de modelos, la mezcla de los insumos es uniforme.

Mixers verticales

Este otro grupo de mixers poseen uno o dos rotores cónicos de eje vertical, con secciones de cuchilla en la periferia dela espira. Estas trabajan enfrentadas con las contracuchillas fijas, colocadas en la batea misma. Una buena alternativa para el uso de heno con fibra larga (rollo o megafardo) son este tipo de mixers con sistema trozador de fibra. "Lo más difundido en la Argentina para este fin", detalló en diálogo con Revista Chacra el Ing. Agr. Federico Sánchez, de INTA-Manfredi.

Casi todos los modelos permiten retirar las contracuchillas de modo de anular el corte de la fibra, sea porque el heno fue confeccionado con enfardadoras con "cutter" o porque ya se alcanzó el largo de fibra buscado. Algunos de estos modelos permiten el accionamiento hidráulico de dichas contracuchillas, de modo de agilizar el trabajo.

El mercado forrajero

Para Sánchez, llama la atención la realidad que hoy muestra el mercado en cuanto a demanda de modelos de mixers. Asegura que la mitad de las unidades hoy son con sinfines horizontales mezcladores que requieren un procesamiento previo de la fibra, y la otra mitad es de máquinas del tipo vertical con picador de fibra.

Lo que más llama la atención, según explica, es que está "creciendo mucho la demanda de equipos horizontales trozadores de fibra, por la dualidad que ofrece. Hay mucha gente que es defensora del horizontal por la calidad de la mezcla y también por la calidad en el suministro".

A esto agrega que al poseer dos sinfines de descarga tiene más versatilidad y, además, con las cuchillas permite trozar un megafardo entero. Los verticales son más altos y requieren de una pala que alcance tal altura.

El patio de comidas

Otro especialista que dialogó con Revista Chacra fue el ingeniero agrónomo Juan Giordano, de INTA-Rafaela, quien afirmó que "hablar de mixer es hablar también del patio de comidas. Se tiene que trabajar en forma integral. Todos los ingredientes tienen que estar en el mismo lugar y bien cerca".

Asimismo recomendó, entonces, la planificación de las bolsas según el consumo. Si hay una relación de 3 o 4 partes de silaje, con respecto al grano, se pueden preparar las bolsas con el siguiente orden: 3 o 4 silobolsas de silaje, luego 1 o 2 de granos, después una de algún otro ingrediente como expeller y finalmente unos 30 o 40 rollos en el lugar, bien tapados.

"Con tal distribución, en 50 o 60 metros tengo todos los insumos, paro el mixer al medio y en 40 a 45 minutos puedo cumplir toda la tarea de desmenuzado, mezclado, suministro y regreso. De esta manera puedo armar de 6 a 8 cargas del mixer por día y suministrar las dos raciones diarias a cada rodeo", puntualizó con claridad Giordano. 

Al respecto, el trabajo eficiente del mixer está asociado directamente con la capacidad de trabajo del tractor de suministrarle la potencia requerida a cada momento, desde el inicio del proceso de confección de la ración hasta la distribución de la misma en los comederos.

A la hora de seleccionar el tractor que hará dicho trabajo, se debe considerar que la demanda de torque del mixer no es igual durante todo su trabajo. Es lógico pensarlo, pero además un estudio realizado por el ingeniero agrónomo Jorge Cosiansi, de la Facultad de Ciencias Agrarias (Universidad Nacional de Córdoba), demuestra que al inicio de la aceleración de la toma de fuerza con el mixer ya cargado, la demanda de esfuerzo o torque, es alta. A partir de las 300 revoluciones por minuto (RPM) comienza a bajar y se estabiliza luego de las 350 RPM.

Claramente los números exactos dependerán de cada equipo conformado por mixer y tractor, además de los ingredientes cargados. Lo que destaca, en las conclusiones, el estudio mencionado es que en ciertas condiciones de trabajo, puede ocurrir que el tractor no tenga posibilidades de ser eficaz en el cumplimiento de la tarea de mezclado.

"Durante el mezclado se presupone que el material es elevado por la unidad funcional, en forma directa por el rotor vertical o indirecta por el rotor horizontal, y dejado caer por su propio peso, como así también trasladado horizontalmente, de modo que los esfuerzos que aparecen van a depender del peso del material, su densidad, la aspereza de sus componentes y la adherencia que aparece por la incorporación de agua y los jugos, componentes propios de la mezcla", cita el trabajo del especialista cordobés.

Vale recordar que la potencia máxima del motor, dato de los folletos, no está disponible en un 100 por ciento en la toma de fuerza. Además, el régimen del motor para las 540 RPM de la toma de fuerza es menor al máximo y, al momento de trasladar el mixer, se requerirá potencia disponible en la barra de tiro del tractor.