Productividad

La dinámica de los costos internos complica a los tamberos

A partir de un relevamiento económico, Confederaciones Rurarles Argentinas dio cuenta de cómo el contexto climático y cambiario afectó al sector.
Chacra

 11/07/18 Los tambos fueron uno de los sectores productivos más afectados por el contexto climático, la inflación y la crisis cambiaria. El principal reclamo de los productores sigue siendo la gran variabilidad que presentan los precios de un extremo al otro de la cadena.

A partir de un relevamiento económico, la entidad rural Confederaciones Rurales Argentinas explicó, con respecto al contexto climático que atravesó el país, que la inundación provocó una alta tasa de descartes por animales que presentaron neumonía y enfermedades respiratorias. Esta situación fue seguida por la peor sequía de los últimos 70 años, que llevó a una baja tasa de preñez y a la disminución de los ratios productivos.

En segundo lugar, desde la entidad informaron que la situación de los productores lácteos se ve empeorada por la dinámica de los costos internos. Es decir, venden su leche sin saber el precio que efectivamente va a cobrar por la misma. Las características propias de esta actividad hacen que las barreras de salida de una industria a otra sean muy altas, ya sea por los plazos de pago, como también por el hecho de ser una actividad de ciclo continuo.

Lee también: Carne rionegrina rumbo a Japón

La dinámica de los costos internos sigue una curva inflacionaria en ascenso: el nivel del primer semestre cerró con un 16% de aumento, y arroja un proyectado a diciembre del 30%, por lo que se espera que los valores de los insumos y los factores de producción se incrementen a un ritmo similar. Esto no sólo condiciona la capacidad de reinversión (y con ello la sustentabilidad del sistema), sino el mantenimiento de un tipo de esquema de producción basado en la productividad.

Por otro lado, la crisis cambiaria afectó al sector en la medida que aumentó los precios de todos sus insumos. En primer lugar, al depender de los commodities de la soja y el maíz, luego de la crisis cambiaria, los costos de producción se incrementaron en un 80%. En segundo lugar, el aumento desregulado en el precio de las tarifas hizo que en ciertas escalas de producción, la incidencia del costo de energía pase del 2% al 20%. Por último, el gasoil, insumo fundamental para el mantenimiento de las praderas, verdeos y silajes, lleva acumulados aumentos por encima del 20% en lo que va del año.

A pesar del considerable aumento en sus costos de producción, las principales industrias lácteas sólo mostraron un incremento del orden del 5% en el precio de compra de la leche fluida. En este sentido, la entidad afirmó que la magnitud del problema es grande.