CONGRESO AAPRESID

Agricultura moderna: ¿cuál es el techo productivo?

Para Martín Navarro, de Monsanto, el aumento productivo argentino viene ligado a la incorporación de biotecnología y ciencia de datos.
Chacra

09/08/18 - La producción de soja a escala global, para la campaña 2017/18, es encabezada por Estados Unidos. Su escolta, Sudamérica, es liderado por Brasil que alcanza una producción de 113 millones de toneladas, seguido por Argentina que produce alrededor de 36 millones. La diferencia con Brasil, es que este último tiene un marcado crecimiento de área, mientras que nuestro país contiene una superficie definida, sin probabilidades de expansión para aumentar la productividad.

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Frente a este tópico, la exposición llevada a cabo por el ingeniero agrónomo , Martin Navarro, en el Congreso de Aapresid, inició mediante un punto trascendente: ¿cómo crece Argentina en la producción? Según Navarro, no alcanzamos aún el techo productivo. En este sentido, destacó la utilización de biotecnología como herramienta indispensable para la maximización productiva. "Hoy, no vemos a la biotecnología como una herramienta única, es una más entre tantas".

"Cuando pensamos a la biotecnología de soja a nivel mundial, consideramos 4 puntos importantes: el primero responde a la calidad de granos, luego al control de malezas y a la protección contra insectos. Por último, y no menos importante, el rendimiento productivo".

El estudio de biotecnología, mediante la aplicación tecnológica, se predice a partir de una base de datos, con una cantidad indeterminada de información que anticipa si, una variedad precisa va a ser productiva o no: "En cada estadío se saca una muestra de semillas o híbridos y se realizan ejemplares. Se desarrollan estudios en laboratorios, se selecciona y se ensaya para observar si tiene efecto en el rendimiento y en la sanidad. Luego se aplican y se ven las consecuencias, que derivan en su respectivo impacto comercial".

La ciencias de datos y las nuevas tecnologías, son herramientas que Argentina no posee: "El diagnóstico de datos en tiempo real, de enfermedades en cultivos y del seguimiento de la productividad en los lotes, escasea en nuestro país. Si logramos adecuar dichas tecnologías de precisión, el techo productivo se elevaria", sostuvo Navarro.

"La causa de recambio en variedades de soja es demasiado lenta, por lo tanto, el factor tecnológico no es compatible. Es difícil que las inversiones lleguen en este contexto. La conclusión está orientada a la efectivización del uso de biotecnología para aumentar la producción a futuro", finalizó.