AGRICULTURA

Soja: alertan sobre ataques de Anticarcia

Esta isoca, de alta y rápida voracidad en sus últimos estadios, producirá defoliaciones, advirtió el Inta Pergamino.
6 de Marzo de 2019

 El Sistema de Alerta del INTA Pergamino alertó que se intensificará la presencia de la plaga Anticarcia durante este mes de marzo.Esta isoca, Anticarsia gemmatalis, de alta y rápida voracidad en sus últimos estadios, producirá defoliaciones de variada intensidad, tanto en soja de primera como de segunda.

Inicialmente, según el trabajo que coordina Nicolás Iannone, sus defoliaciones tendrán mayor preponderancia en el centro-norte de Santa Fe y Córdoba, Santiago. del Estero, y con alto potencial de daño en la provincia de Entre Ríos, conjuntamente con la zona litoral santafesina y del noreste de la provincia de Buenos Aires.

Según el informe, el impacto de esta plaga en soja dependerá de las temperaturas y condiciones de humedad favorables para la presencia o no del hongo benéfico Nomuraea sp.

Es decir, que el incremento, o no, del hongo entomopatógeno "En zonas con presencia inicial de Anticarsia será la mayor condicionante del impacto de esta plaga"; aseguró.

Según describe el Inta Pergamino, Anticarsia suele producir defoliaciones muy rápidas con resultados desvastadores sobre el cultivo, como ya ocurriera en varias oportunidades algunos años atrás, dejando en ciertos casos "los palos" (tallos de soja desprovistos de hojas y vainas). "Aquellas desagradables circunstancias, las que no queremos se repitan, fueron debidas al inadecuado seguimiento del cultivo, y/o tomas de decisiones tardías, o bien fueron el resultado de un servicio de aplicación peligrosamente demorado, como consecuencia de una gran demanda de control", agregó.

En efecto, cuando se dan situaciones caracterizadas por altos niveles de plagas y de presencia generalizada en una región, ello normalmente deriva hacia turnos de aplicación con varios días de espera, y por ende a indeseables tratamientos tardíos muchas veces conducentes a importantes pérdidas en el cultivo.

Teniendo presente las características de una plaga como Anticarsia, se podría inferir que no solo deberá tenerse en cuenta correctas decisiones técnicas a abordar (umbrales de acción, productos, dosis, calidad de aplicación y protección del ambiente), sino también cuestiones muy importantes que se reflejarán indefectiblemente en la eficiencia final de la protección del cultivo, en referencia a logística y adecuada oportunidad de control. indicó.

Según el trabajo de Nicolás Iannone, asegura que si hay altos niveles de Anticarsia y ausencia de Nomuraea "No hay que esperar hasta alcanzar el Nivel de Defoliación que produzca daños económicos". Asimismo, en ausencia de controladores biológicos efectivos: Si la defoliación existente más la que producirán las larvas presentes, superarían los Umbrales de acción y convendrá adelantar el control de Anticarsia porque la rapidéz de los daños impedirán un control oportuno por las dificultades en poder realizar un urgente Servicio de Aplicación.

Bioecología y Daños

Es una plaga que tiene a especies vegetales de la familia de las Leguminosas como principales hospederas. Entre las especies leguminosas cultivadas que ataca en Argentina está la Soja, así como también Arveja, Maní, Vicia, Poroto, Melilotus, etc.; aunque también el cultivo de Algodón y Cáñamo son hospederas de A. gemmatalis.

Presenta dos tipos de daños: como defoliadora y dañando vainas. Respecto al daño en vainas, a diferencia de la "isoca bolillera" H. gelotopoeon que suele afectar en todos los estados reproductivos de la soja (desde R1 a R6), en el caso de la isoca de las leguminosas A. gemmatalis las vainas pueden ser dañadas a partir del inicio de R5, normalmente (nos referimos a que esta isoca "puede afectar vainas", porque no siempre se dan los daños en dichas estructuras reproductivas, a veces, aún ante la presencia de abundante población de esta isoca).

En cuanto a los daños en estados vegetativos, la capacidad de ingesta foliar llega a algo más de 100 cm2. Es una característica de las larvas de esta especie que ante condiciones de muy altas temperaturas aceleran significativamente la intensidad de la defoliación en el cultivo, mostrando alta voracidad.

Manejo de Anticarsia

El manejo de esta especie, A. gemmatalis, suele complicarse en comparación a la isoca medidora, por varios aspectos. En principio, ante la presencia de altas temperaturas. En caso de registrarse temperaturas elevadas, su acción de defoliación es mucho más rápida con respecto a medidora, lo cual tiene gran implicancia en dificultades de logística por la necesidad de premura en el control, sobre todo si se tuvieran muchos lotes para aplicar.

A nivel de región, cuando la plaga está presente en forma generalizada y abundante, se origina una "saturación de la demanda del servicio" de aplicación y muchos problemas por fallas de control. Tanto las fallas en el control de Anticarsia, como la subsiguiente rapidéz de su ingesta se traducen en severas defoliaciones en el cultivo, que generalmente no dejan margen de tiempo para la rectificación. Las consecuencias son frecuentes y seguras pérdidas económicas.

Otra característica diferencial respecto de medidora, es que Anticarsia es menos suceptible al complejo de artrópodos benéficos. Esta isoca resulta menos controlada por agentes naturales de control como parasitoides y predadores, en comparación a lo que normalmente ocurre con la isoca medidora. La excepción se suele dar en lotes de soja que tengan presencia de otro tipo de agente natural de control: el hongo Nomuraea rileyi.

Dicho entomopatógeno muestra baja frecuencia de aparición; aparición del hongo que está muy ligada a condiciones climáticas excepcionales caracterizadas por períodos prolongados con elevada humedad ambiental, como las registradas en la campaña 2009/10, y en otras como la actual, en la que podría incrementarse este benéfico que enferma y afecta larvas de lepidóptero en soja como anticarsia y medidora. En tal caso, el hongo de referencia podría constituirse en un fundamental controlador biológico natural de ambas isocas.

Fuente: Clarín

Etiquetas: agricultura, plagas