Huertas

Labores de invierno

Agosto es un mes bisagra, momento de cosechar los frutos de invierno y empezar a preparar la huerta para la próxima primavera.
Verónica Salamanco - Redacción Chacra

Un buen manejo de la huerta orgánica garantiza verduras para todo el año. Siempre y cuando, por supuesto, se hagan los deberes a tiempo. Lo primero que hay que saber es que el suelo no debe quedar al descubierto en ninguna estación. Para mejorar su fertilidad y evitar su erosión, siempre hay que tenerlo cubierto con algún cultivo. Para conocer cómo aprovechar las huertas a pleno, consultamos a la ing. agr. Janine Schonwald, técnica del Prohuerta Area Metropolitana, del INTA y Ministerio de Desarrollo Social de la Nación.

En invierno, cuando los fríos son más intensos y duraderos, se retarda el desarrollo de los cultivos y los tiempos de cosecha sean mayores que en las estaciones más cálidas. En agosto el clima comienza a cambiar, pero a no confiarse! Aunque el sol tímidamente caliente la tierra, sigue habiendo heladas, que se prolongan hasta octubre en las zonas urbanas y hasta principios de noviembre a campo.

“Una de las maneras de proteger a las huertas es manteniendo la humedad del suelo y del ambiente, ya que el agua actúa como amortiguador del frío”, recomendó Janine. También se puede usar cobertura vegetal o mulching o poner botellas de agua alrededor de los cultivos. Su contenido se calienta durante el día y durante la noche cede el calor acumulado a los vegetales sembrados. “Si disponemos de cercos vivos alrededor de la huerta con plantas altas y trepadoras, arbustos como el romero y árboles frutales, mantendremos la humedad que permitirá amortiguar cualquier situación extrema de temperatura”, agregó la técnica. También hay telas antiheladas que pueden colocarse durante las noches y retirarse durante el día.

Otra forma de contrarrestar el frío es poniendo sobre los almácigos y canteros una cobertura de plástico transparente a la que se llama comúnmente túnel. “Esta cobertura aumentará la temperatura para el desarrollo más rápido del cultivo y también evitará el daño por vientos, lluvias fuertes y pájaros”, indicó Schonwald y nos explicó cómo preparar un túnel de manera sencilla y económica: “Para prepararlo necesitamos: varillas de hierro de 2 metros c/u de 6 " u 8" y polyetileno de 100 a 150 micrones de 2 metros de ancho por el largo del cantero. La altura del túnel tendrá 0.5 m.” Allí pueden sembrarse directo las especies de la estación que entren en el túnel. Se comportan muy bien la achicoria, escarola, lechuga, apio, cebolla, orégano y la rúcula. Una vez armado el túnel, hay que tomar ciertas precauciones, como por ejemplo, cuidar de ventilar periódicamente a las hortalizas que están desarrollándose adentro, para permitir la entrada de aire y evitar la aparición de enfermedades. Una correcta distancia entre plantas dentro del túnel también evitará enfermedades.

“El túnel o cualquier campana de plástico o vidrio son ideales para adelantar la siembra de algunas especies de primavera verano como el tomate, la berejena y el pimiento”, recomendó Janine y agregó que “en este mes, donde el clima es tan cambiante, hay que prestar atención a los túneles y destaparlos en los días calurosos, porque una alta temperatura en su interior no es deseable”. Los túneles se desarman a mediados de septiembre. Se pueden dejar los arcos puestos para facilitar el rearmado en el próximo otoño.

Plagas a raya

En invierno la huerta trajo menos trabajo en cuanto a malezas y plagas, ya que el frío ha colaborado en mantenerlas a raya. Con los primeros calores, también empiezan las primeras enfermedades, de modo que es fundamental tomar medidas preventivas para no sufrir luego las consecuencias. “La primera medida es la utilización del abono compuesto”, indica Janine, “se aplicará a todos los canteros el compost que preparamos en otoño”. Las otras prácticas preventivas, como ya todos conocemos, son la rotación y la asociación de cultivos.

La primera tiene que ver con la planificación de la huerta, y la segunda con la alternancia de especies de distintas familias y con la inclusión de flores tipo caléndulas entre los cultivos. También se recomienda sembrar aromáticas en las cabeceras de los surcos para repeler a los insectos.

En cuanto al riego, sólo hay que cuidar que el suelo esté húmedo por debajo del rocío superficial para garantizar que las verduras dispongan de la cantidad de agua necesaria. “En esta época se recomienda realizar los riegos durante la mañana, así evitamos acumular mucha humedad en el cultivo, que favorece la aparición de enfermedades y un ambiente excelente para la vida de babosas y caracoles”, indicó Janine y nos confió los secretos para mantenerlos al margen de nuestra producción: “Podemos prevenir su daño disponiendo recipientes al ras del suelo con cervezas. Dan muy buen resultado. La cerveza actúa como atractivo de las babosas, caracoles y bichos bolita. Otra buena táctica es poner tablitas de madera a 1 o 2 cm separadas del suelo. Estas tablitas actúan de excelente refugio para las babosas y caracoles. Durante las tardes podremos atraparlas a todas juntas alli, bajo la tablita”.

En esta época también hay que tomar medidas preventivas para que los pájaros no se coman el brote verde y tierno de las lechugas recién transplantadas, Si no se tiene espantapájaros, un buen método es colocar elementos entre las plantas que generen movimiento con el viento, como cintas de regalo o discos compactos en desuso que asustan a los pájaros con su reflejo.

Finalmente, unos consejos para aprovechar el tiempo y alistarnos para la próxima estación: 

- Ir preparando las semillas para las siembras de primavera.

- Ir planificando dónde sembrar o hacer los trasplantes de primavera-verano.

- Despuntar las habas: Podar los ápices de las plantas para que tomen forma de arbusto y se detenga el crecimiento de la hoja y se acelere la formación de frutos.

- Realizar el mantenimiento de las herramientas. Afilar las palas de punta y tijeras de podar. Mantener los mangos de madera con aceite de lino.