Aves argentinas

Su majestad, la garza

Esta especie, que estuvo en peligro de extinción, hoy puebla espejos de agua en todo el país, y es de gran utilidad para el equilibrio natural.
Verónica Salamanco - Redacción Chacra

Tiene el cuello largo, un andar particular, pico como una daga y el cuerpo recubierto con plumas que van del blanco al gris. Al volar, despliega sus alas y su elegancia. La garza cuenta con 60 especies en todo el mundo de las cuales 15 habitan el territorio de la República Argentina. Son aves zancudas que pueden llegar a medir 85 cm. de altura.

Las garzas blancas viven cerca del agua, dulce o salada, y se alimentan en pantanos, arroyos, lagunas y marismas. Cazan a sus presas caminando lentamente o permaneciendo quietas durante largos períodos, esperando a que el pez se acerque lo suficiente como para poder atraparlo con su largo cuello y su pico puntiagudo, con el que dan un golpe mortal. Luego, se tragan a su presa entera. Su dieta está compuesta por peces, anfibios, reptiles y ratones.

Estas aves anidan en árboles altos cerca del agua y sus nidos son toscos y casi planos. Se juntan en grupos, llamados colonias, que pueden incluir otras especies de garzas. Son animales monógamos y ambos padres, la hembra y el macho, incuban entre tres y cuatro huevos. Las garzas jóvenes suelen ser agresivas entre sí en el nido y las más fuertes a menudo matan a sus hermanos más débiles, por lo que no todos llegan a desarrollar la capacidad de volar, que suele ser a las dos o tres semanas de nacidas.

La garza blanca es el símbolo de la National Audubon Society, organización estadounidense que se dedica a la conservación de la naturaleza, y representa el éxito de la protección animal. Sus hermosas plumas blancas fueron muy famosas en el siglo XIX en América del Norte, cuando los cazadores las atacaban para utilizar su plumaje en el mercado de la moda femenina Su población cayó un 95 por ciento. Hoy el panorama es positivo: estas aves han tenido protección legal durante el último siglo y su número ha aumentado considerablemente.