Arranque de 2026 con señales bajistas: el USDA sorprende al mercado
El primer informe mensual del USDA de 2026 cambió el escenario esperado por el mercado. Mostró más oferta de maíz en Estados Unidos y mayores stocks de trigo y soja, lo que generó presión bajista sobre los precios
El reporte de enero del USDA "sorprendió al mercado" y el impacto inmediato fue mayormente negativo en precios para los principales cultivos, según el análisis difundido por la Bolsa de Comercio de Rosario. La clave fue que varias cifras salieron en dirección contraria a lo que descontaban los operadores.
El caso del trigo
En trigo, la expectativa era un recorte marginal de existencias finales en Estados Unidos, pero ocurrió lo contrario. El USDA elevó los stocks finales 25/26 a 25,21 Mt, una suba de 0,7 Mt frente a diciembre, sin cambios en la oferta. El ajuste se explicó por un recorte relativamente alto del uso total, mientras que las exportaciones se mantuvieron en 24,49 Mt.
A nivel global, el panorama del trigo también se volvió más pesado. Los analistas esperaban 276 Mt de existencias finales para la campaña 2025/26. Sin embargo, el informe ubicó el número en 278,3 Mt, es decir 3,4 Mt por encima, impulsado por un incremento importante de la oferta que no llegó a ser compensado por la demanda.
Dentro de ese reacomodamiento mundial el USDA ajustó al alza la cosecha argentina de trigo hasta 27,5 Mt, 3,5 Mt más que el cálculo previo. Rusia también fue corregida hacia arriba a 89,5 Mt, basada en mayores rindes, y ambos cambios más que compensaron bajas en Turquía.
El comercio global de trigo también acompañó ese giro de oferta. El USDA aumentó el comercio mundial en 1,1 Mt hasta 219,8 Mt, traccionado por mayores exportaciones desde Argentina y Kazajistán, un dato que refuerza la idea de abastecimiento holgado.
El capítulo del maíz
El caso del maíz fue el más inesperado, ya que los analistas esperaban que el USDA recorte el rinde 25/26 y, con eso, la producción. Sin embargo, la entidad estadounidense tomó el camino contrario y elevó la producción de su propio país hasta 432,34 Mt, muy por encima de lo esperado en la previa.
Por otra parte, mientras el consenso anticipaba una nueva baja en stocks hasta 50,1 Mt en existencias finales de EE. UU., el USDA las subió a 56,56 Mt. Además, no modificó la proyección de exportaciones, que se mantuvo en 81,28 Mt, por lo que la mayor oferta no encontró un contrapeso claro por el lado externo.
En Sudamérica, el USDA mantuvo la producción de Brasil en 131 Mt y la de Argentina en 53 Mt. No obstante, el informe menciona que estimaciones privadas consideran posible que los números finales sean mayores. De todos modos, el golpe bajista vino por Estados Unidos y se trasladó al balance mundial.
El turno de la soja
En soja, el foco estuvo en el canal exportador estadounidense. El USDA llevó los stocks finales 25/26 de Estados Unidos a 9,5 Mt, un aumento de 1,6 Mt frente al mes previo, tras recortar exportaciones proyectadas desde 44,5 a 42,86 Mt. A nivel mundial, los stocks finales quedaron en 124,4 Mt, por encima de lo que esperaba el mercado.
En cambio, en el caso de sudamérica, sí tuvo un ajuste positivo en Brasil para soja. El USDA ubicó la producción brasileña en 178 Mt, 3 Mt más que en diciembre y por encima de lo anticipado, mientras que Argentina quedó en 48,5 Mt sin cambios. Ese dato suma un volumen potencial al mercado global y se combina con el resto de las señales de mayor disponibilidad.
Para el comienzo de 2026 el USDA determina que el mercado recibió más oferta y más stocks de lo que esperaba, sobre todo en maíz y trigo. Y también un ajuste que incrementa el "colchón" en soja por la vía de menores exportaciones estadounidenses. En un contexto donde la sorpresa fue negativa frente a las previsiones, la lectura inmediata es de presión bajista.

