Cebada: récord de rindes y más producción en el cierre de la campaña 2025/26
La cosecha de cebada cerró con una mejora de 100.000 toneladas y rindes récord de la última década, mientras el agua empieza a definir el destino de la campaña gruesa
La campaña de cebada 2025/26 cerró con números históricos y dejó una de las mejores performances productivas de los últimos años. Según el último informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, la cosecha finalizó a nivel nacional y permitió ajustar al alza la estimación de producción, que pasó a ubicarse en 5,4 millones de toneladas, unas 100.000 toneladas más que lo proyectado previamente.
El dato central estuvo explicado por los mejores rindes obtenidos en el centro y sudeste de la provincia de Buenos Aires, regiones clave para el cultivo. Allí, los resultados a campo superaron las expectativas iniciales y empujaron el rinde promedio nacional a 46,6 qq/ha, el valor más alto registrado en los últimos diez años para la cebada en Argentina.
Este desempeño no solo significó una mejora respecto de la campaña anterior, sino también frente al promedio de los últimos cinco ciclos. De esta manera, la cebada se consolida como uno de los cultivos más estables y competitivos del esquema agrícola 2025/26, en un contexto climático que no estuvo exento de desafíos.
La gruesa mira atentamente el cielo
En soja, la siembra alcanzó el 88,3% del área prevista, con un estado general mayoritariamente favorable ya que el 85% del área sembrada presenta condición hídrica Óptima o Adecuada. No obstante, los excesos de humedad en el norte del área agrícola continúan generando demoras en las labores, mientras que la soja de primera empieza a ingresar en fases reproductivas, donde la disponibilidad de agua será determinante.
El maíz también avanza, con un progreso de siembra del 89,1%, aunque mantiene una demora interanual. El cultivo temprano atraviesa mayoritariamente su período crítico y, si bien presenta un estado general aceptable, comienzan a observarse signos de deterioro hídrico en el oeste agrícola, particularmente en el Norte de La Pampa y Oeste de Buenos Aires, debido a la falta de precipitaciones recientes.
Por su parte, el girasol inició la cosecha con un avance del 11,1% del área apta y un rinde promedio de 22,7 qq/ha. Sin embargo, la reducción del área bajo condición hídrica adecuada genera preocupación de cara a la definición del potencial en los lotes que transitan etapas reproductivas.
El cierre positivo de la cebada aporta previsibilidad y volumen a la campaña 2025/26, y otorga estabilidad en un escenario donde la gruesa todavía tiene mucho por definir. Con soja y maíz ingresando en momentos críticos y el clima mostrando contrastes marcados según cada región, el resultado final de la campaña dependerá, en buena medida, de cómo se distribuya el agua en las próximas semanas.

